Arce instruye controles más rigurosos en fronteras para combatir el contrabando a la inversa

El contrabando se ha convertido hace algunos años en el negocio de varias familias bolivianas, lamentó este viernes el presidente Luis Arce, quien instruyó al Ministerio de Defensa ejecutar controles “más rigurosos” en las zonas fronterizas.
“Hemos instruido aumentar el control en las fronteras (…). Hay que hacer un control más riguroso en fronteras, eso se le ha instruido al Ministerio de Defensa para que puedan llevar adelante esos controles más seguros y junto con el personal de la ANH (Agencia Nacional de Hidrocarburos)”, dijo el Jefe de Estado en entrevista con radio San Gabriel.
Lamentó que se incrementara el contrabando de varios productos, principalmente el de combustible. Ante esta situación, recordó que se militarizaron las fronteras con el objetivo de proteger la seguridad alimentaria y económica del país.
“Decidimos militarizar nuestras fronteras para proteger y que no se saquen nuestros productos, que no salga el combustible (…). Hace un par de semanas en Guayaramerín, Beni, personal de la ANH ha sido agredido por contrabandistas que estaban sacando el combustible de Bolivia hacia Brasil”, lamentó.
También recordó su visita sorpresa a Desaguadero, fronteriza con Perú, para verificar el trabajo que desempeñan las Fuerzas Armadas; y pudo observar que mientras realizaba la inspección ninguna barcaza se atrevió a pasar del lado boliviano al peruano. Sin embargo, todos estaban expectantes a su salida del lugar.
“El contrabando de varios productos ha ido incrementándose en el país, primero la salida de nuestro combustible, algunos productos de entrada. Nuestros alimentos, nuestra producción tiende a salirse, porque somos un país que produce y es más económico que los países vecinos (…). Hemos instruido la rigurosidad en el control de las fronteras”, reiteró Arce.
Tras controles y fiscalizaciones se identificó que el contrabando se había convertido en el negocio de algunas familias. Explicó que el Estado en 2019 necesitaba alrededor de $us 1.500 millones para la importación de combustibles; sin embargo, ahora se necesitan más de $us 3.000 millones, porque cada vez se requieren más volúmenes de carburantes y estos tienden a subir de precio en el exterior por la contienda bélica entre Rusia y Ucrania.
“En el año 2022 o 2023, no recuerdo bien, llegamos inclusive a importar (combustible por) 4.000 millones de dólares, ahí nos dimos cuenta que estaba algo mal. Mandamos a controlar y fiscalizar, nos dimos cuenta que (el contrabando) se ha convertido, ya desde mucho tiempo atrás, en un negocio para ciertas familias del país, lamentablemente”, añadió.
ABI