En su Bicentenario la Armada impulsa convertir a Bolivia en un país fluviomarítimo
En el marco del Bicentenario de la institución naval, la Armada Boliviana plantea impulsar una nueva política “fluviomarítima” que apuesta por convertir a Bolivia en un país fluviomarítimo, fortaleciendo el uso estratégico de sus ríos y lagos para el desarrollo económico, la integración regional y el comercio exterior.
El comandante general de la Armada Boliviana, contralmirante Ernesto Adalid Alfaro Palma, expuso en el inicio del mes del mar la nueva perspectiva institucional, cuyo propósito es llevar adelante desafíos estratégicos de la institución.
Explicó que la Armada ha priorizado el combate a cuatro amenazas que afectan al Estado: narcotráfico, contrabando, tráfico de recursos naturales y la respuesta inmediata ante eventos adversos, fortaleciendo su capacidad operativa en los más de 3.000 kilómetros de frontera compartida con Brasil. En ese marco, planteó la posibilidad de conformar una fuerza combinada binacional para enfrentar delitos transnacionales.
Más allá del ámbito de la seguridad y defensa, el comandante naval subrayó que la Constitución Política del Estado establece que la Armada debe contribuir al desarrollo nacional, lo que impulsa una estrategia orientada a potenciar las tres cuencas hídricas del país: Amazónica, del Plata y Lacustre.
La política fluviomarítima busca transformar ríos y lagos en vías de integración interna e internacional, reduciendo costos logísticos, dinamizando el comercio exterior y fortaleciendo la conexión de Bolivia con corredores bioceánicos y mercados globales.
En el plano geopolítico, Alfaro Palma destacó que Bolivia cuenta con salida vigente al océano Atlántico a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná, y que el desafío es desarrollar infraestructura que permita aprovechar plenamente esa condición.
En ese sentido, anunció el impulso estratégico al complejo portuario de Puerto Busch, considerado un proyecto de alta relevancia nacional que cuenta con una carta de intención de inversión extranjera de 200 millones de dólares.
Asimismo, informó que se retomó el proceso de construcción naval, confirmando que en noviembre Bolivia contará con su primer buque de transporte comercial fabricado y tripulado por bolivianos, lo que marcará un hito en la navegación comercial del país.
El plan estratégico también contempla la reactivación del eje Ichilo-Mamoré mediante trabajos de dragado y señalización para recuperar la navegabilidad, además de la adquisición de embarcaciones de maniobra portuaria y el desarrollo de complejos educativos, tecnológicos y logísticos para fortalecer la capacidad institucional.
“El salir al océano Atlántico no es un sueño, es una realidad vigente; lo que falta es desarrollarla”, afirmó el contralmirante Alfaro Palma.
Con esta agenda, la Armada Boliviana plantea que, en el marco de su Bicentenario, el país debe consolidar una estrategia fluviomarítima que permita aprovechar plenamente sus recursos hídricos y proyectar a Bolivia como un actor logístico y comercial en la región.
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