Más de 6.500 usuarios solicitaron resarcimiento de daños provocados por la mala calidad de la gasolina
En medio del escándalo por la mala calidad de la gasolina en Bolivia, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, informó este jueves que al menos 6.657 personas iniciaron el trámite para el resarcimiento de daños mecánicos atribuibles al combustible, que será cubierto por el Estado
Medinaceli destacó que el parque automotor es de aproximadamente tres millones de vehículos, por lo que el número de usuarios que hasta ayer reclamaron la reparación de daños representa menos del 0,3%. Sin embargo, en los próximos días podrían surgir nuevas solicitudes, ya que el Colegio de Ingenieros Mecánicos informó que cerca del 60% de los vehículos que se encuentran actualmente en talleres tienen problemas relacionados con la mala calidad de la gasolina.
El ministro también indicó que los vehículos que ya fueron reparados en talleres mecánicos podrán acceder al resarcimiento a través de un sistema habilitado parareportar los daños.
El tema del combustible es uno de los problemas candentes para la administración de Rodrigo Paz. Tras resolver las irregularidades de abastecimiento de los últimos dos años, surgieron cuestionamientos sobre su calidad, lo que llevó al presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Alky, a admitir que se había distribuido gasolina contaminada por residuos de goma y manganeso que se encontraban en los tanques heredados de la gestión anterior.

En ese marco, la estatal petrolera activó un seguro para resarcir los daños en los vehículos que puedan certificar haber sido afectados por la gasolina y se anunció que se incorporarán aditivos químicos —antioxidantes y detergentes— para evitar la degradación del combustible. Este procedimiento, sin embargo, está generando retrasos en la distribución y ha provocado desde el martes la reaparición de filas en los surtidores de las principales ciudades.
Susy Dorado, representante de la Asociación Departamental de Surtidores (Asosur) de Santa Cruz, informó que el jueves el 90% de las estaciones de servicio no había recibido combustible y anunció que se requieren al menos 2,8 millones de litros de gasolina al día para cubrir la demanda del departamento.
En medio de los reclamos, el vicepresidente de Operaciones de YPFB, Sebastián Daroca, señaló que el suministro se regularizará en “tres o cuatro días” y confirmó que el retraso está vinculado al operativo de incorporación de productos químicos. “No existe un fallo en las operaciones; existe simplemente una demora, producto justamente del procedimiento para colocar los aditivos”, manifestó en una entrevista en el canal Unitel.
Mientras se realizan ajustes técnicos, el presidente Rodrigo Paz denunció que el problema responde a un plan de “sabotaje” y dispuso el lunes la militarización de las plantas de YPFB en El Alto, Cochabamba y Santa Cruz con el objetivo de “defender” a la petrolera de “las mafias y de la corrupción”.
Sin embargo, a más de un mes de iniciado el problema, no se han presentado responsables ni se han explicado los mecanismos que se van a implementar para corregir la vulnerabilidad de la empresa más grande e importante del país.
Paz señaló que esta decisión de desplegar a las Fuerzas Armadas a las refinerías apunta a realizar un seguimiento en toda la cadena de producción y distribución para garantizar la trazabilidad de los combustibles.
En este contexto, el Gobierno aseguró que continuará con las investigaciones para determinar las causas exactas de la contaminación y establecer responsabilidades dentro de la cadena de producción y almacenamiento.


