Presentan la moneda del Bicentenario con el arte de Mamani Mamani
El reconocido artista de talla mundial, Roberto Mamani Mamani, presentó este martes en el Salón Multipropósito de la Cámara de Diputados la Moneda Conmemorativa del Bicentenario de Bolivia. Una pieza en plata alpaca de 42 gramos y 50 milímetros de diámetro, es una edición limitada y numerada de apenas 500 unidades, que contó con la presencia de la directora del Museo Nacional de Arte, Claribel Arandia y el diputado potosino, Edgar Zegarra Bernal.
La moneda que tiene un valor de 1.000 bolivianos para los amantes del arte, trasciende su función económica para convertirse en un objeto de colección y un legado cultural tangible. Cada detalle ha sido concebido por Mamani Mamani, transformando el metal en un lienzo que narra la profundidad histórica y espiritual de la nación.
El diputado Edgar Zegarra Bernal, patrocinador de este evento, destacó el invaluable aporte cultural de uno de los máximos artistas contemporáneos nacionales, Mamani Mamani, quien ha sido el creador exclusivo del diseño de esta pieza única, fusionando así la numismática nacional con el arte moderno de raíces ancestrales. “Me siento pequeño ante tanto talento artístico reconocido en las mejores galerías culturales del mundo”, dijo.
El gran significativo aporte cultural de Mamani Mamani reside en su capacidad universal para elevar la cosmovisión andina al más alto nivel del arte contemporáneo global. Su firma en esta moneda no solo autentica la pieza, sino que sella un puente entre la sabiduría ancestral y el futuro, permitiendo que símbolos milenarios dialoguen con el mundo desde el bolsillo y la vitrina. Su obra, reconocida en galerías internacionales, impregna ahora este objeto oficial con una estética identitaria poderosa y reconocible.
El diseño central de la moneda es una profunda interpretación de la Pachamama, representada como la fuerza vital que sostiene el mapa de Bolivia, en un abrazo simbólico con la nación. Este motivo se enriquece con una iconografía sagrada que incluye chakanas (cruces andinas), grafilas que evocan los surcos de la tierra, y la esencial dualidad cósmica del sol (Inti) y la luna (Phaxsi). Cada elemento está cargado de significado, promoviendo una narrativa de equilibrio, resiliencia y gratitud con la Tierra.
Zegarra expresó su admiración por este trabajo, confesó que conocerlo personalmente era la realización de un sueño hecho realidad, pasando de admirarlo en medios digitales a estrecharle la mano en un acto significativo. Extendió su reconocimiento a Maribel Arandia, Directora del Museo Nacional de Arte, y a Daniel Oropeza, a quien destacó como un digno heredero del legado cultural potosino. “Me siento inmensamente satisfecho y orgulloso de servir como puente para que estas personalidades impulsen el arraigo y el valor de la identidad nacional”, dijo.
Asumió un firme compromiso de impulsar la actividad artística nacional. "En Bolivia ser arte es ser Quijote, por eso voy a ser un enlace entre los artistas, la sociedad y el Parlamento, con el objetivo concreto de generar leyes que eleven el estatus del arte. Finalizó proclamando su convicción de que "la revolución futura es en el arte", una revolución que debe despertar en el país para unirlo en paz y orgullo desde sus raíces.
MONEDAS REPRESENTAN A NUEVE DEPARTAMENTOS
Esta moneda es solo la primera de una colección emblemática. El proyecto completo contempla la acuñación de nuevas piezas que capturarán y honrarán la riqueza cultural, natural e histórica distintiva de cada uno de los nueve departamentos de Bolivia, consolidando un patrimonio numismático que celebrará la diversidad plurinacional del país, explicó el gestor cultural Daniel Oropeza Alba, colaborador del afamado artista.
Con esta moneda, Bolivia no solo conmemora dos siglos de historia, sino que proyecta su identidad hacia el futuro a través del lenguaje universal del arte. La colaboración entre la visión institucional del diputado Zegarra Bernal y el genio creativo de Roberto Mamani Mamani cristaliza un objeto que es mucho más que un metal: es un símbolo perdurable de patrimonio, un vehículo de educación cultural y un legado para las generaciones venideras.
Rdc


