El Jefe de Estado, Rodrigo Paz Pereira y el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo Huerta, presentaron este jueves el balance de transformación de la seguridad del Estado, marcando el tránsito de 20 años de institucionalización del crimen a un modelo de eficiencia policial con resultados verificables.
El mandatario a tiempo de agradecer “de corazón el servicio de nuestra Policía Boliviana para con el pueblo y la patria”, hizo una comparación directa con el pasado: “Durante 20 años, díganme un pez gordo que haya caído del narcotráfico. Eran laboratorios negociados por año para decir que cumplíamos”. Recordó que al asumir encontró a policías “golpeados y vilipendeados cumpliendo la ley en Cochabamba, mientras los loteadores eran presentados como los buenos”.
Reivindicó los corredores humanitarios desplegados por la Policía y las FFAA para llevar oxígeno y alimentos durante los 53 días de bloqueos. “Parecían ellos los criminales por intentar llevar oxígeno a un hospital. Eran la Policía y las Fuerzas Armadas defendiendo sin violencia el derecho de los ciudadanos a transitar, a recibir oxígeno, a alimentar a su familia”, enfatizó.
Paz anunció que la transformación del Ministerio Público es el siguiente paso para blindar la seguridad jurídica y las inversiones. Advirtió que el crimen organizado se volvió transversal y pretendió usar a la Fiscalía como “punta de lanza para neutralizar al verde olivo”. “¿De qué vale aprobar una ley de inversiones o de minería si no haremos respetar esas normas? Estamos transformando la economía y las instituciones. Dios nos puso ahora para resolver los problemas de Bolivia. Eso no se entiende sin una Policía al servicio de su pueblo”, concluyó.
Asimismo, el ministro Oviedo fue categórico: “Presidente, en la Biblia hay una frase que dice, por sus frutos los conoceréis. Esta Policía que hoy está acá presente es una Policía que ha mostrado frutos”. Denunció que la institución recibió “la herencia más pesada y negra de los 20 años pasados, donde lo que se institucionalizó fue el crimen, el narcotráfico y la corrupción”, destacando que desde el primer día la Policía revirtió esa lógica con la captura de Sebastián Marset y la detención del expresidente Luis Arce Catacora como símbolo de la lucha contra la corrupción.
Entre los resultados expuestos, el Gobierno confirmó la expulsión de más de 20 capos del narcoterrorismo sudamericano, la desarticulación de organizaciones criminales transnacionales como el Primero Comando de Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), y el salto histórico en incautaciones aéreas: de nueve avionetas por año en gestiones pasadas a un promedio de 80 en la actual gestión.
“Hoy la Policía está trabajando 24 horas al día para desarticular la apropiación que el crimen hizo de una institución que debe defender al pueblo, como es la Fiscalía General del Estado”, afirmó Oviedo.
Resaltó además el manejo profesional de los 53 días de bloqueo criminal que sufrió el país. “Como en los 53 días pasados, la Policía se ha manejado conjuntamente con nuestras Fuerzas Armadas sin producir ninguna baja, ningún muerto, preservando los derechos de los procesados, el debido proceso y los derechos constitucionales. Eso es manejarse con profesionalismo”, sostuvo, al ratificar que la lucha contra el crimen se hará “cumpliendo estrictamente la Constitución, el Código Penal y el Código de Procedimiento Penal”.
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