En riesgo la vida de los policías de las fuerzas del orden y patrullas antimotines, porque los manifestantes y bloqueadores convirtieron los “petardos” en armas “latales” y cuando lo activan apuntan con dirección a los uniformados con la clara intención no solamente de herirlos, sino causarles la muerte.
Para los servidores policiales, lo que está ocurriendo en las marchas que se desborda en disturbios callejeros, ya no son movilizaciones, ya no puede llamarse movilizaciones de protesta.
Se constató que están lanzando “petardos modificados con esferas metálicas, rodamientos de acero y objetos contundentes, con la clara intención de causar heridas graves, mutilaciones e incluso la muerte de policías y ciudadanos de a pie”.
Estos actos criminales ponen en riesgo no solamente de los policías, sino la vida de los trabajadores de la prensa, de toda la población. Ninguna movilización justifica la utilización de artefactos peligrosos convertidos en verdaderas armas letales contra seres humanos.
Según los uniformados de la Policía, cada explosión cargada con las canicas metálicas puede destruir una vida, dejar familias marcadas para siempre y desencadenar tragedias irreparables. El patardo se convierten en arma letal, cuando introducen al orificio una canica o retazos de metal o vidrio.
Este hecho fue alertado la semana pasada por el coronel, Fernando Huarachi, cuando se registraron policías heridos, en la calle Colón y Mercado. “Los manifestantes utilizaban canicas al interior de los patardos (explosivo) para poder dañar la humanidad de los policías. Uno de los policías evacuados de la calle Potosí, fue alcanzado por uno de estos proyectiles artesanalmente fabricados y sufrió lesiones en su pierna derecha”, decía en días pasados.
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