La Defensoría del Pueblo movilizó personal a nivel nacional para verificar “in situ”, en unidades militares el proceso de reclutamiento para el Servicio Militar Primer Escalón 2025-2026, que inició este lunes, con el objetivo de precautelar el respeto a los derechos humanos de los jóvenes postulantes de ambos sexos.
El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, instruyó a las delegaciones defensoriales departamentales y coordinaciones regionales de todo el país, realizar verificaciones en los centros de reclutamiento militar identificados por su alta demanda de postulantes.
Esta acción institucional responde a denuncias y reclamos presentados en gestiones pasadas durante procesos de reclutamiento, referidas a negativa de reclutamiento, falta de cupos, exigencia de requisitos no previstos en la normativa, falta de información sobre el proceso, entre otros aspectos que afectaron el ejercicio de derechos de jóvenes postulantes; por ello, la presencia defensorial busca velar por el cumplimiento y respeto de los derechos humanos en todas las etapas del proceso.
La primera verificación se realizó el pasado viernes, 16 de enero, en 42 centros de instrucción militar como: El Alto en la Fuerza Aérea Boliviana GADA 91; en Oruro en el Centro de Instrucción Militar Camacho 25 y en el Regimiento Heroicas Rabonas; en Cochabamba, en el Centro Militar GADA-92; Tarija en el Centro Militar Fuerza Aérea Boliviana “GADA 94, entre otros.
Este lunes, se realizó una segunda verificación defensorial con la finalidad de constatar el regular desarrollo del proceso de reclutamiento y recibir denuncias de la población; además de difundir los derechos de las y los postulantes, y la prohibición de actos de tortura, tratos, inhumanos o degradantes en centros militares.
La tercera verificación se efectuará el último día de reclutamiento, donde se observará la conclusión del proceso, para posteriormente emitir un informe sobre las verificaciones realizadas.
La Defensoría del Pueblo reitera que su labor se orienta a un enfoque preventivo, de acompañamiento y vigilancia del respeto a los derechos fundamentales, particularmente de las y los jóvenes que acuden al servicio militar obligatorio, quienes deben ser tratados con dignidad y respeto durante todo el proceso de reclutamiento.
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