Caos en el centro de La Paz: marchistas dejan saqueos, destrozos y heridos

Caos en el centro de La Paz: marchistas dejan saqueos, destrozos y heridos

La ciudad de La Paz vivió este lunes una jornada de intensa violencia en su centro histórico, marcada por enfrentamientos entre marchistas y fuerzas del orden, incendios, saqueos y agresiones a transeúntes, policías y periodistas. Después de casi cinco horas de caos, la calma comenzó a retomarse, mientras los manifestantes se replegaban hacia El Alto o reforzaban los puntos de bloqueo instalados en distintos sectores de la ciudad.

Desde tempranas horas, marchistas provenientes de distintos sectores —Ponchos Rojos, afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) y grupos evistas— intentaron ingresar por la fuerza a Plaza Murillo, epicentro político de la sede de Gobierno. Los enfrentamientos incluyeron el uso de gases lacrimógenos por parte de la Policía, mientras los movilizados respondían con cachorros de dinamita, petardos, piedras y palos.

Los disturbios dejaron a varios policías heridos, entre ellos un efectivo con lesión en la cabeza que fue trasladado a la Caja Nacional de Salud (CNS) para atención especializada en oftalmología. Otros uniformados recibieron asistencia inmediata por contusiones durante los enfrentamientos, mientras que trabajadores de prensa también fueron atacados, como un camarógrafo de “Gigavisión” que resultó con heridas en las extremidades.

El Ministerio de Gobierno denunció el asalto y saqueo de varias instituciones públicas, entre ellas el Tribunal Departamental de Justicia y Derechos Reales, calificando estos hechos como atentados directos contra la institucionalidad democrática. En la calle Potosí, los manifestantes forzaron rejas metálicas, destrozaron mobiliario y sacaron documentos oficiales, que fueron esparcidos en la vía pública. Parte del material sustraído fue recuperado posteriormente por efectivos policiales.

Vecinos y comerciantes reportaron daños en el ornato público y sus negocios que e vieron obligados a cerrar tras amenazas de saqueos.

Entre los daños más relevantes se encuentran el asalto y saqueo de las oficinas del Tribunal Departamental de Justicia, la destrucción de mobiliario, la pérdida de expedientes y el robo de equipos de cómputo.

También se registraron ataques a estaciones del teleférico paceño: en la estación Celeste, a través de un video difundido por vecinos, se observa cómo los marchistas golpearon brutalmente a dos efectivos policiales de la empresa estatal, en un hecho que generó alarma y repudio. Debido a las protestas y los daños, Mi Teleférico suspendió temporalmente el servicio en varias líneas para precautelar la seguridad de usuarios y trabajadores.

Además, se produjeron incendios de un vehículo policial y una motocicleta cerca de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), así como agresiones a transeúntes y periodistas. Entre los heridos se encuentra un policía trasladado a la Caja Nacional de Salud para atención oftalmológica, y un camarógrafo de televisión que sufrió golpes en sus extremidades.

Tras casi cinco horas de enfrentamientos, los marchistas se replegaron hacia El Alto o reforzaron los puntos de bloqueo existentes, lo que permitió a las autoridades recuperar el control del centro paceño. Las calles y avenidas permanecen bajo vigilancia policial mientras se evalúan los daños materiales y se reponen los servicios afectados.

Con la retirada de los manifestantes, el centro paceño recupera lentamente su actividad, aunque los estragos materiales y la tensión generada dejan un saldo preocupante para la ciudad. Autoridades del Ministerio de Gobierno calificaron los hechos como un atentado contra la institucionalidad y la paz ciudadana, mientras vecinos y trabajadores afectados exigen medidas para garantizar la seguridad en futuros eventos.

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