Aunque parezca que existe un espacio pensado dentro del refrigerador, guardar los huevos en el lugar equivocado puede exponerlos a cambios de temperatura que afectan su calidad.
La recomendación es mantenerlos en su envase original, sobre un estante interior y no en la puerta de la heladera.
Por qué no se recomienda colocar los huevos en las hueveras de las heladeras
Las hueveras incorporadas en la puerta son prácticas, pero no ofrecen las condiciones más estables para este alimento. Cada apertura de la heladera modifica con mayor rapidez la temperatura de esa zona que la de los estantes internos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) indica que los huevos deben conservarse refrigerados a una temperatura de 4,4 °C (40 °F) o menor.
La variación térmica no solo puede acelerar la pérdida de calidad. La Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido advierte que los cambios extremos de temperatura favorecen la condensación sobre la cáscara. Esa humedad puede aumentar la posibilidad de que la salmonella presente en el exterior penetre en el huevo.

También conviene conservarlos dentro de su caja de cartón, en vez de trasladarlos a la huevera. El envase funciona como barrera frente a olores de otros alimentos y permite mantener a la vista la fecha indicada por el productor.
El Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda expresamente conservarlos en el cartón original. Para reducir riesgos al guardar y manipular huevos, autoridades sanitarias aconsejan:
- No comprar ni usar unidades con cáscaras rotas o sucias
- Mantener limpio el espacio de almacenamiento
- Lavarse las manos antes y después de tocar huevos y cáscaras
- Separar los huevos crudos de alimentos listos para comer

En qué parte de la heladera recomiendan conservar los huevos
El lugar sugerido es un estante interior, preferentemente hacia el fondo de la heladera, donde la temperatura suele mantenerse más constante. El USDA señala que esa ubicación ayuda a aislar los huevos y a reducir los cambios bruscos asociados con la apertura de la puerta. Como se dijo: deben quedar en su cartón y no sueltos sobre el estante.
La temperatura del equipo merece una revisión periódica: la FDA recomienda utilizar un termómetro para comprobar que se mantenga en 4,4 °C (40 °F) o menos. Si el aparato no enfría de forma uniforme, ubicar los huevos en un sector interno estable resulta más importante que elegir un estante específico por su altura.
No es aconsejable dejarlos durante períodos prolongados fuera de refrigeración después de la compra. La FDA establece que los huevos y las preparaciones con huevo no deben permanecer a temperatura ambiente más de dos horas. El límite baja a una hora si el ambiente supera los 32,2 °C (90 °F). Esa pauta también alcanza a los platos cocidos que contienen huevo.

Cuánto tiempo duran los huevos en la heladera
El tiempo de conservación depende de que la cadena de frío se haya mantenido y de las indicaciones del envase. Como referencia, la FDA aconseja utilizar los huevos refrigerados dentro de tres semanas para obtener la mejor calidad.
El USDA, por su parte, establece un rango de tres a cinco semanas de almacenamiento en heladera para huevos frescos con cáscara.
Las fechas del envase no deben interpretarse sin considerar su tipo e instrucciones de conservación. En el Reino Unido, la Agencia de Normas Alimentarias precisa que la fecha de duración mínima de los huevos se vincula con la calidad y recomienda seguir la información del productor.

Cuando exista duda sobre el tiempo transcurrido o se haya interrumpido la refrigeración, la opción más prudente es desecharlos.
Los huevos duros requieren otro plazo: la FDA indica consumirlos dentro de la semana posterior a la cocción, tanto si conservan la cáscara como si ya fueron pelados. Los huevos crudos no deben congelarse dentro de su cáscara.

Cómo saber si un huevo es apto para el consumo
Antes de usar un huevo, hay que revisar que el exterior no esté roto, sucio ni viscoso. Tras cascarlo en un recipiente aparte, cualquier olor desagradable o aspecto inusual es motivo para descartarlo. Abrirlo por separado evita que un huevo en mal estado afecte al resto de la preparación.
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La llamada prueba de flotación puede dar una orientación sobre la edad, pero no confirma la inocuidad. La Agencia de Normas Alimentarias explica que un huevo flota porque aumenta la cámara de aire en su interior con el paso del tiempo.

El método no detecta bacterias que podrían haberse desarrollado. Por eso, un huevo que se hunde no queda automáticamente habilitado para el consumo.
La revisión debe combinar el estado exterior, fecha indicada, mantenimiento del frío y aspecto del producto al abrirlo. Para preparaciones destinadas a personas mayores, embarazadas, niños pequeños o quienes tienen defensas bajas, es especialmente importante cocinar bien la clara y la yema, sumado a respetar las pautas de conservación.
