Oruro, Bolivia. 19 de mayo de 2019
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Aguas subterráneas provocan un deslizamiento en San Jorge Kantutani

Asentamientos no autorizados ponen en riesgo vidas y viviendas en La Paz

La tragedia llegó el pasado martes 30 de abril.

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EL FULGOR.com
REDACCIÓN
date_range 05 de mayo de 2019

Al menos 180 familias han quedado sin vivienda en la zona de San Jorge Kantutani, tras el deslizamiento suscitado el pasado martes en la ciudad de La Paz. Se reportó un fallecido y tres personas desaparecidas. Muchas de estas familias están en albergues, donde cuentan con agua, atención de salud, alimentos y enseres básicos. La solidaridad llega, pero nada puede apartar de sus vidas la desolación que viven.

La Paz
Fotografías de Marcelo Peñarrieta.

Imágenes de casas cayendo, en especial una de cuatro pisos y pintada de color amarillo, construida al borde de la avenida Libertad en la zona denominada San Jorge Kantutani, de La Paz, fueron vistas por miles de personas a través de las redes sociales, que fueron los primeros medios que reflejaron casi en tiempo real las primeras imágenes del deslizamiento que destruyó más de 68 viviendas y dejó sin hogar a por lo menos 380 personas, el pasado martes 30 de mayo.

364 ríos atraviesan la ciudad de La Paz, muchos de ellos se encuentran ocultos por el cemento, gracias a los trabajos de embovedado que se han ido realizando a lo largo de los años los gobiernos municipales, sin embargo, las aguas de muchos otros corren por montañas caprichosas sobre las cuales se construyó la ciudad Sede de gobierno.  Según el Mapa de Riesgo el 70% de la ciudad tiene algún grado de riesgo.

Las viviendas cayeron como si fueran fichas de dominó.

Técnicos del Municipio de La Paz afirman que de esta cantidad de ríos el 80 % de los principales están controlados con la canalización o embovedado, pero muchos de ellos aún deben ser trabajados, por lo que son usados como botaderos de escombros por ciudadanos inconscientes con el cuidado del medio ambiente.

En el caso específico de San Jorge Kantutani, no se tiene que olvidar que las casas que cayeron en el reciente deslizamiento estaban construidas sobre desechos, ya que años atrás ese lugar era un cenizal, donde se echaba la basura y los escombros; a ello se sumaron las filtraciones de aguas subterráneas que aún pasan por el lugar, lo que debilitó los suelos, mismos que cedieron provocando la caída de las construcciones que nunca debieron ser levantadas en esos terrenos inestables.

Vehículos y restos de los que fueron viviendas  yacen en el fondo del barranco.

El mismo corazón de La Paz está asentado sobre los afluentes de río Choqueyapu (chacra de oro en aymara), que nace en el cerro Chacaltaya y recorre el centro de la ciudad hasta llegar a la zona sur, recorriendo una longitud de 40 kilómetros, siendo uno de los ríos que tributa al gran río Beni, en el norte de La Paz.

Por lo tanto, la ciudad de La Paz es vulnerable por sus aguas subterráneas o también llamada erosión hídrica, pero también por los asentamientos humanos que no consideran estos antecedentes y construyen sus viviendas en lugares inestables y peligrosos, que con el pasar de los años y teniendo como detonante las lluvias se convierten en bombas de tiempo, que destruyen y matan como sucedió no solo en este deslizamiento de bajo Llojeta, sino en otros donde se perdieron muchas más vidas.

Las imágenes de la tragedia fueron transmitidas en tiempo real por las redes sociales.

7 kilómetros de deslizamiento y 180 familias angustiadas

“No se nos advirtió que había riesgo de un deslizamiento. El sábado cuando se levantó el asfalto en la avenida Libertad, antes de que ocurra este desastre yo hablé con personeros de la Alcaldía. Me identifiqué, les dije soy ingeniero y quiero saber hasta dónde es el área de posible deslizamiento. Ellos me señalaron el sector y dijeron que hacia los puentes Trillizos no había riesgo. Empezaron a trabajar, evacuaron unas 6 o 7 viviendas, la gente empezó a sacar sus pertenencias, pero a este sector no nos notificaron porque supuestamente no había riesgo. También el día sábado empezaron los trabajos para reparar la vía porque decían que tenía que habilitarla para el tráfico”, le contó a Página Siete, Alfredo Wolf (62), ingeniero, que junto a su familia quedó sin hogar producto del deslizamiento que se suscitó al medio día del pasado martes, cuando 7 kilómetros de tierra se movió y provocó la caída de más de 68 viviendas, las mismas que quedaron destruidas dejando sin hogar a 180 familias.

El panorama es desolador, así se aprecia en muchas imágenes que se difundieron por los medios de comunicación y redes sociales, casas cayéndose, escombros regados por todo lado, enseres, utensilios y un sin número de objetos entre destruidos y sanos, todo mezclado con tierra piedras, maderas  calaminas; muchas cosas que aún se distinguen pero otras muchas que ya ni aparecen pues fueron cubiertas por una mazamorra de tierra y desechos de color negrusco, lo que se supone son los desechos remojados de lo que fuera en antiguo cenizal, donde se construyeron las casas.

Restos de viviendas y al fondo, la avenida Kantutani.

Según autoridades municipales el sector está siendo monitoreado las 24 horas del día por la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos (DEGIR) de la Alcaldía de La Paz y las primeras acciones de ayuda han sido brindadas a las familias afectadas, se han instalado dos campamentos con carpas para garantizar el cobijo y el descanso; y también se han organizado cocinas comunes para alimentar a todas las familias que no pudieron acceder a otros espacios.

Por las dimensiones del evento el Municipio de La Paz ha declarado la zona de desastre lo que facilita la disposición de recursos para atender la emergencia, sin embargo, ello no es precisamente una solución estructural al problema, ya que muchas familias afectadas están pidiendo reubicación y también una especie de indemnización por lo perdido.

Varias de las viviendas no contaban con autorización para construir.

Luis Revilla, alcalde de la ciudad de La Paz, detalló que unas19 viviendas de la franja roja deben ser demolidas; 26 de la franja verde están en análisis de demolición y 53 viviendas de la franja azul son monitoreadas y fueron evacuadas por seguridad. En total hay 180 familias afectadas, de las cuales 119 están en albergues, donde cuentan con atención de salud, alimentación y atención médica.

Ante los pedidos de indemnización, el Alcalde explicó quede las 68 viviendas colapsadas, sólo 25 se encontraban dentro de la planimetría, el resto se encontraba fuera de esta norma y apenas 15 viviendas contaban con el catastro municipal y la mayoría no tenían autorización de construcción por la Alcaldía.

Bomberos junto a vecinos buscan a tres desaparecidos y recuperar algo de los enseres.


“El número total de las familias damnificadas está cerca a las 180, de estas 119 han sido atendidas en los albergues instalados en la cancha Fígaro y en Inmaculada Concepción. Además, se tienen previsto demoler 19 viviendas que fueron detectadas en el área de influencia del deslizamiento”, dijo Revilla.

Las acciones de ayuda se coordinan entre la Alcaldía Municipal de La Paz, el Ministerio de Defensa, la Policía, Bomberos, voluntarios el Ministerio de Salud, Ministerio de Educación y otras instancias que tomaron medidas  en sus áreas. Al menos unas 1.500 personas trabajan en las labores de rescate, entre ellos policías, bomberos, personeros de la Alcaldía y voluntarios.

Hasta el momento se ha reportado una persona fallecida y otras tres personas que han sido declaradas como desaparecidas. “Hemos escuchado reportes de la Policía respecto al hallazgo de una persona fallecida, eso vamos a verificarlo y también seguimos en la tarea de rastrillaje para dar con las tres personas desaparecidas en el área”, agregó Revilla.

Desde las cabinas del teleférico Amarillo se puede observar la magnitud de la tragedia.



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