Oruro, Bolivia. 06 de diciembre de 2019
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CAPUZ CULTURAL

El abandono de niños o niñas, efectos invisibles de problemas visibles

Los niños merecen mayor atención y cuidados

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El FULGOR.com
location_city Oruro, Bolivia
date_range 14 de abril de 2019

El 12 de abril se rememora el Día del Niño, la Organización de Estados Americanos y la UNICEF redactaron la Declaración de Principios Universales del Niño para protegerlos frente a la desigualdad y el maltrato. El año 1955, mediante Decreto Supremo 4017 se estableció la misma fecha como el Día del Niño Boliviano, quedando abrogado por la Ley 357 que instituye el mismo 12 de abril como el Día de la Niña y del Niño del Estado Plurinacional de Bolivia.

Pasaron más de sesenta años de aquella Declaración de Principios Universales, pero el problema de la Infancia resulta mucho más vigente cuando a través de la historia se va evidenciando que este sector de nuestra población resulta ser el menos atendido.

Podemos revisar a través del tiempo, solo desde la Declaración del Niño Boliviano desde 1955, iniciativas. Se avanzó mucho, pero el problema no está en cuan avanzada sea la legislación del país o los sistemas de control para sancionar a quien ejerce violencia. Sin embargo, queda la cuestionante.

Todavía estamos en una sociedad donde los hijos no se planean. Entre los progenitores, son los varones quienes en mayor escala abandonan a sus hijos, y en el caso de las mujeres, las causas pueden ser mucho más complejas, que normalmente se constituye en el último recurso. La situación de la mujer que asume sola la maternidad no solo genera admiración; pero cuando se encuentra ante la difícil decisión de abandonar a sus hijos o hijas, obedece a factores que no solo se vincula a lo económico, entre las más directas se encuentra la salud.

En nuestra ciudad existe mortalidad por afecciones producidas por el cáncer de mama o el cérvico uterino que podría haberse prevenido. Entre otras, se conoce casos de mujeres portadoras del VIH, aunque lo más complicado es que existen mujeres que no saben si son portadoras de este virus. La desesperación de dejar a los hijos en las puertas de las casas, o en los hogares del Estado o regalarlos al mejor postor, siempre son el último recurso, aunque sabemos que ese sentimiento de abandonar a sus hijos puede degenerar en el consumo de alcohol y sus problemas colaterales, además de no encontrar el perdón hacia uno mismo.

Es deber de todo ciudadano cuidar y precautelar el bienestar de los niños


Se ha demostrado que entre el primer al quinto año de vida de un niño, se van almacenando recuerdos, y si estos están vinculados a los progenitores y estos derivan en abandono, el niño crece sin un referente que difícilmente podrá llenar ese vacío. Esta actitud, en su mayoría inconsciente, deriva en sentido de culpabilidad por la ausencia de sus padres, lo que deviene en un círculo vicioso que luego generará abandono en los hijos que vaya a concebir, repitiéndose de generación en generación.

El abandono para la psicología, aun no es considerado un trastorno, sin embargo, quienes tenemos la oportunidad de convivir con niños o niñas que han sufrido este hecho, presentan problemas de inestabilidad emocional. Es completamente diferente aquellos niños o niñas que perdieron a sus progenitores, producto por ejemplo de un accidente, la elaboración de duelo será el centro de cualquier intervención y a medida que el niño o niña vaya creciendo, llegará a la aceptación de la ausencia del padre o madre, por lo que no será lo mismo aquella sensación de abandono, en el cual no se sabe si ellos viven o en algún momento aparecerá en su vida, y si se presentan, muchos de ellos generan resentimiento y difícilmente podrán llegar al perdón, pero si se trabajó adecuadamente, posiblemente en el encuentro podrán generar una nueva relación, pero se mantendrá siempre vigente el sentimiento de “¿por qué me abandonaste?”

La experiencia personal invita a afirmar que la peor tragedia de un niño es sentirse abandonado, y lo peor nunca enterarse donde están.


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