Oruro, Bolivia. 18 de junio de 2019
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En Santa Cruz

Aumentan víctimas de las “drogas de la violación”

Una violación grupal, a una adolescente de 18 años, alarmó al país por sus similitudes con el caso de “La Manada” en España. En lo que va de 2019, se han registrado otros seis casos con el mismo modus operandi, todos ellos en el departamento de Santa Cruz, donde la violencia machista es mas acentuada. El uso de drogas de la violación es un fenómeno que en alarmaante aumento en América Latina y El Caribe.

Cuatro de los agresores fueron remitidos a la cárcel de Palmasola, y un menor (14 años) salió tiene detención domiciliaria

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Periodista | EL FULGOR.com
email elopez@elfulgor.com
location_city La Paz, Bolivia
date_range 07 de abril de 2019

Podríamos llamarla Cecilia, pero también podría ser Liliana o Martha; lo cierto es que ella despertó en un centro médico, tres días después de haber sido internada, con la mente  totalmente en blanco. El único recuerdo que le queda de esa noche es su propio cuerpo, sobre el que todavía se bregan --en los estrados judiciales-- las huellas de la violación para procesar a los agresores  

Han transcurrido 120 días de ese fatídico día, pero no cesa el dolor y la angustia de la adolescente de la ciudad de Santa Cruz, que fue violada por cinco de sus amigos en un motel, al que llegó a rastras, luego de ser drogada --con al menos seis tipos de sustancias-- en una discoteca a la que acudió para celebrar el cumpleaños de uno de sus agresores.

“No solo tengo dolor, también tengo rabia porque quisiera volver el tiempo atrás y no estar ahora preguntándome ¿quién de ellos me violó?”, escribió en una carta la adolescente

Después del sacudón que recibió Bolivia con la información de la adolescente de 18 años, a las pocos días, otra adolescente en Montero también del departamento oriental  se animó a denunciar públicamente que igualmente había sido drogada y violada por unos amigos. Ella no recordaba nada de esa noche, pero circularon en las redes sociales las imágenes de la vejación.

No pasaron dos semanas y una adolescente de 16 años de la localidad de Mairana, grabó en su celular al médico que la sedó para violarla durante una consulta médica a la que acudió para abortar. La grabación la realizó en sospecha del farmacéutico --amigo del galeno-- que dos días antes también la había atendido con el mismo procedimiento para violarla.

Luego apareció otro caso de violación grupal también en Mairana,  a una adolescente de 16 años dopada y violada por seis jóvenes que la interceptaron en la calle.

A los pocos días en  Warnes  fueron a aprendidos otros adolescentes acusados de haber abusado sexualmente a dos adolescentes de 13 años, que fueron dadas por desaparecidas pero fueron halladas inconscientes al día siguiente.

Al finalizar febrero se registró un nuevo caso de violación grupal, constituyéndose en el 5to suceso, en menos de tres meses. Una adolescente15 años, destacada futbolista del Tahuichi Aguilera, fue brutalmente violada, en la villa 1 de Mayo de la urbe oriental, por un compañero de curso y cinco amigos de éste. Luego de consumar la vejación la abandonaron en un lote baldío detrás de la cárcel de Palmasola. 

En España las mujeres protestaron por la leve pena judicial que concedieron a la manada tras la violación de una joven


El uso de drogas para someter y vejar a las mujeres en grupo, está en alarmante aumento, no solo en Bolivia, este es un fenómeno social que se viene presentando en toda Latinoamérica, donde los adolescentes y jóvenes usan este tipo de drogas --de fácil y económico acceso-- para agredir en grupo a las mujeres, como símbolo de dominación y pertenencia a ese clan.

El efecto que se busca con el uso de las drogas siempre es el mismo: quebrantar su voluntad hasta convertirla en un juguete de sus agresores. Un juguete que no tendrá memoria del ataque.

Sin una prueba médica que certifique que fue drogada y muchas veces sin ningún recuerdo del agresor, la violación suele ser el inicio de un drama judicial más largo y también doloroso, porque  no recuerdan lo que les pasó, sólo flashes y en algunos países como España, es catalogado como “sumisión química” y no computa como agresión sexual (equivalente a una violación) en nuestro Código Penal.

Las secuelas físicas pueden desaparecer, pero las emocionales dejan cicatrices que pueden durar toda la vida.

El drama de las adolescentes en Santa Cruz, son cada vez más  frecuentes,  según los datos estadísticos de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, en la capital cruceña la Unidad de Víctimas Especiales (UVE) registró 162 casos de violación de infante, niña, niño o adolescente, durante la gestión 2018,  es decir que cada dos días, hay abusos sexuales a menores.

ESTUVO A PUNTO DE MORIR

En el caso la adolescente violada en un motel de Santa Cruz, el informe policial dio cuenta que tras someterla a los vejámenes, la joven sufrió convulsiones similares al estado de una persona con epilepsia y que estuvo a punto de morir.

“La víctima casi muere, es una suerte que esté viva”, dijeron los agentes policiales, además según El Deber que accedió al examen forense, que se practicó  a la víctima, presentaba signos de violencia, como hemorragia en el ojo derecho y hematomas en brazos y cadera.

 “Lo que sucedió esa noche conmigo solo ellos lo saben y me duele que no les digan la verdad a sus padres. No sé qué duele más, ¿si despertar en una clínica y enterarte de que fuiste violada?, ¿qué horrible esa palabra no?, o que guarden silencio y que sus familias a las que yo jamás les hice ningún daño, todos los días inventen cosas de mí”, destaca la adolescente en la carta que escribió al pueblo boliviano para contar la angustia que está viviendo desde ese 14 de diciembre, cuando despertó con la mente totalmente en blanco y  ahora permanece recluida --por su propia voluntad --en las cuatro paredes de su habitación, con un grave trauma psicológico y con la sensación de que su vida y su mundo se “derrumbaron”.

En tanto que su abogado defensor, Andrés Ritter, en entrevista con Red Uno informó que los exámenes de laboratorio dieron positivo para anfetamina, benzodiacepina, cocaína, metanfetamina, marihuana y para éxtasis (Molly) también,

FENÓMENO EN LATINOAMÉRICA

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), América Latina y El Caribe es la región más violenta del mundo, donde mueren asesinadas más de nueve mujeres al día, víctimas de la violencia machista; además, es la zona que presenta la mayor tasa del mundo de violencia sexual contra las mujeres.

En ese contexto de letalidad para la mujer, en los últimos años se ha puesto de moda el uso de drogas para abusar en grupo a las mujeres, incluso en las principales capitales de Latinoamérica, se conoce como la “droga de la cita, o “droga de club”, porque es usada para violar a las mujeres en la primera cita y en los clubes o discotecas donde generalmente acuden las mujeres solas.

Sólo en ciudad de México, se registra una tasa anual de más de 300 mujeres violadas en completo estado de narcosis, y la cifra es cada vez mayor, asegura Laura Martínez, la presidenta de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (ADIVAC), la única institución civil que atiende los casos de violencia sexual en México.

En Colombia  el Grupo de Élite de Delitos Sexuales dio cuenta que sólo en Bogotá se denunciaron 184  agresiones sexuales, de las cuales 53 fueron facilitadas por drogas. Casi la tercera parte.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España informa que sólo una de cada cinco mujeres que fueron narcotizadas para facilitar una agresión sexual se anima a denunciar el hecho.

La Policía de Santa Cruz se movilizó en Mairana para dar con el paradero de los jóvenes que violaron a una adolescente de 16 años


ALARMANTE PROPAGACIÓN

El uso de "drogas de la violación" para cometer crímenes sexuales está en fuerte aumento, según el último informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU (JIFE), en el que alerta también sobre la proliferación de farmacias ilegales en internet

La JIFE llamó la atención, en su informe anual, sobre la propagación del fenómeno de las "drogas de la violación" que consiste en  administrar --sin que las víctimas se den cuenta-- unas sustancias para reducir su resistencia.

"El fenómeno de las 'drogas de la violación' evoluciona rápidamente mientras que los agresores tratan de esquivar los controles más estrictos utilizando substancias que no están incluidas en las Convenciones Internacionales Relativas al control de la Drogas", apunta el informe de esta agencia con sede en Viena.

Para tratar de frenar el fenómeno, la Comisión de Estupefacientes de la JITE llamó a los gobiernos y a los grupos farmacéuticos a introducir colorantes o aromatizantes a estas substancias para que las potenciales víctimas pudieran ser advertidas de que su bebida ha sido alterada, incluso algunas entidades han creado un esmalte de uñas que cambia de color en contacto con estas drogas, pero algunas feministas protestan por dejar en responsabilidad.



Las drogas de la violación más usadas

En el caso de Latinoamérica, las drogas más utilizadas son las benzodiazepinas y pueden conseguirse con facilidad en cualquier farmacia. Pueden colocarse en la bebida cuando la persona no está mirando;  por lo general, no tienen color, olor ni sabor, de modo que no puedes darte cuenta de que estás siendo drogada.

Las benzodiacepinas, que fue identificada en el cuerpo de la adolescente de Santa Cruz, son drogas que provocan somnolencia o desinhibición del comportamiento, en dosis bajas hacen efecto en una hora y desaparecen rápido de la sangre.

La víctima despierta desorientada, nerviosa y es incapaz de recordar qué le ha pasado y de dónde proviene el dolor de su cuerpo. Los expertos lo llaman “amnesia retrógrada”.

Algunas de las benzodiazepinas más abusadas son el flunitrazepam, sus efectos se pueden sentir en 30 minutos  y pueden durar por varias horas.

La persona puede lucir y actuar como si estuvieras ebria y pueden perder el conocimiento. Sus síntomas son: relajación muscular; problemas para hablar; incapacidad de recordar lo que sucedió; disminución de la presión arterial; problemas estomacales y también puede provocar la muerte

El GHB hace efecto en aproximadamente 15 minutos y puede durar de 3 a 4 horas. Es muy potente. Una pequeña cantidad puede causar un gran efecto como relajación; somnolencia; problemas para ver; crisis convulsivas; problemas para respirar; pérdida de conciencia, entre otras

La ketamina es de acción muy rápida. Puedes tener consciencia de lo que sucede a tu alrededor, pero no te puedes mover. También causa problemas de memoria; percepciones distorsionadas de las imágenes y los sonidos; pérdida del sentido del tiempo y de la identidad; experiencias extracorporales, hipertensión y también la muerte.

"Los violadores saben qué cantidades les permiten conseguir un estado de sedación y pérdida de memoria. Si se mezcla con alcohol el efecto se potencia", advierte Emilio Mencías, representante del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España.

La mayoría de "drogas de la violación" se eliminan del organismo en menos de 12 horas y  la única manera de detectarlas luego es con un examen capilar que se realiza en centros especializados, cuyos costos deben ser asumidos por la víctima.

Se les llama la droga de los violadores, porque es habitual que el agresor haya puesto alguna de estas sustancias en la bebida de la mujer sin su consentimiento.




Perfil psicológico del violador grupal

EL FULGOR.com

Según los expertos del portal “Psicología y mente.com”  las violaciones en grupo tienen lugar un hecho paradójico; la mayoría de los miembros de un grupo agresor nunca violaría en solitario.

No hace falta que el sujeto sea un psicópata, un sádico o un antisocial para que se vea envuelto en una actuación grupal de este tipo, hecho que los diferencia y aleja del perfil propio de un agresor sexual.

Otros expertos como el “Grupo del Doctor Oliveros”, apoyan la hipótesis de la influencia y la cohesión del grupo como fuente explicativa de la realización de agresiones sexuales, argumentando que los adolescentes y adultos jóvenes se encuentran en etapas de la vida en las que el sentido de pertenencia al grupo, la importancia de la reputación y el sometimiento al líder adquieren una relevancia extraordinaria.

Por su parte , el psicólogo forense PHD Naftali Berrill, alega que el hecho de que los violadores en grupo sean hombres no es producto de la casualidad, dado que la amenaza de sentirse rechazados o censurados por sus compañeros es motivación suficiente para que algunos jóvenes cometan violaciones.

Aunque el autor también señala a un subdesarrollo neurológico, característico de esta etapa evolutiva. El lóbulo frontal, donde se ubican las funciones de ejecución, como la distinción entre el bien y el mal, se encontraría aún en desarrollo.

Por otra parte, algo en lo que todos los autores coinciden es en señalar,  es que las drogas y el alcohol como factores que aumentan el riesgo de cometer una agresión sexual en grupo. Por otra parte, una de las características más significativas, al realizar conductas violentas de forma grupal, es que la responsabilidad por los propios actos queda diluida y no recae en uno mismo, sino en todos los miembros.

TIENEN DERECHO A COMETER LA AGRESIÓN

Según los expertos de Psicología y Mente, en un gran número de casos los individuos que cometen violaciones consideran que tenían derecho a forzar a la víctima, en ocasiones por razones culturales.

“Así las agresiones sexuales son más frecuentes en personas y regiones en las que aún persiste una cierta consideración de superioridad del hombre ante la mujer, o bien consideran que sus necesidades están por encima de los demás”, destacan.

CULPABILIZAN A LA VÍCTIMA

Parte de los sujetos que cometen violaciones suelen indicar que la culpa de la situación es de la propia víctima. Frases como “iba provocando”, “en el fondo quería” y variantes de ellas son frecuentes en agresores sexuales que han sido detenidos, evitando hacerse cargo de la situación y excusándose

¡QUEREMOS SENTIRNOS SEGURAS Y NO VALIENTES!

Cuando salimos de fiesta, bebemos o hacemos vida normal. No deberíamos tener que llevarnos la copa al baño; no tendríamos casi que apuntar con la linterna del móvil al camarero para ver como abre la botella delante nuestro; ni tener que estar pendientes de que alguien nos eche algo en nuestra bebida, son los principales observaciones que plantean las feministas.

Sin embargo, hasta que poco a poco la sociedad avance y desde la educación y la justicia se tomen las medidas suficientes para que esto deje de ocurrir, las mujeres tendrán que seguir ptotejiéndose.

De hecho, ya hay numerosos inventos en el mercado o en desarrollo para detectar este tipo de drogas en las bebidas, como por ejemplo: “KnoNap”, una servilleta que al mojarla con la supuesta bebida cambia de color; o “Undercover Colors”, el pintauñas que cambia de color si se moja el dedo en la bebida.

Estos inventos siguen en la línea de la ropa que no se puede desgarrar, cinturones difíciles de quitar, multitud de apps de alarma, etc. Inventos que pueden salvar vidas, pero que al final demuestran cómo la responsabilidad sigue cayendo solo sobre las mujeres.

PARA TOMAR EN CUENTA

En caso de sospechar de una violación con uso de drogas, los especialistas recomiendan no orinar, no ducharse, no cepillarse los dientes, no cambiarse de ropa ni beber o comer algo y fundamentalmente no limpiar el lugar donde crees que pudo suceder la violación pues podrías eliminar pruebas.

Cuenta todo lo sincera que puedas, no sientas vergüenza porque aunque hayas tomado alcohol o drogas, una violación no tiene justificación.


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