Oruro, Bolivia. 18 de agosto de 2019
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Al estilo de su héroe favorito trata de ayudar a la gente que lo necesita

Prótesis robóticas a medida, la especialidad del “Iron Man” boliviano

Roly Mamani el creador de prótesis robóticas se prueba una de sus creaciones.

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EL FULGOR.com
REDACCIÓN
date_range 17 de marzo de 2019

Como joven profesional y emprendedor Roly Mamani, ha fijado su atención en personas con algún tipo de discapacidad física a los que ayuda con sus prótesis robóticas, creaciones que ve nacer en los amaneceres que lo acompañan en su natal Achocalla. Tanto es su afán por ayudar a los niños, jóvenes y adultos, que ha logrado construir un exoesqueleto de metal y cables, que puede acoplarse a las piernas para que una persona pueda moverlas, con controles en las manos para su manejo.

Entre cables, impresoras 3D, circuitos, exoesqueletos de metal, robots e ideas, el “Iron Man” boliviano, Roly Mamani Mamani, trabaja en el diseño y fabricación de prótesis robóticas a medida para personas con alguna discapacidad, devolviéndoles la esperanza a niños, jóvenes y personas adultas que aspiran a una vida mejor, después de haber sufrido la pérdida de alguno de sus miembros.

Con sus conocimientos en el Diseño de Placas, Sensores, Diseño de un circuito de robot ”P.I.C” y analógico, Motores y mecanismo, el Manejo de Proteus, uso de Diagramas esquemáticos, Simulaciones analógico digital, Diseño de placas y circuitos impreso, Diseño de un circuito de robot ”P.I.C” y analógico, Calculo y diseño de radio enlaces digitales por microondas, Tecnologías Inalámbricas y otros programas especializados ha logrado desarrollar impresionantes estructuras robóticas para ayudar a personas de escasos recursos.

Un niño sonríe después de ver su cuerpo completo con una prótesis fabricada por Roly.

El joven de 29 años que está a punto de terminar la carrera de Ingeniería Electrónica en la Universidad Pública de El Alto, también se proyecta como un emprendedor con su empresa ROBOTICS CREATORS, pero no quiere quedarse sólo como un diseñador y constructor de prótesis sino ir más allá, tener un Centro de Rehabilitación y un Centro de Investigación para ayudar a quienes lo necesiten.

“La vida es impredecible, si Dios me lo permite quiero seguir adelante para tener un Centro de rehabilitación, una incubadora de empresas o bien un Centro de investigación, que está a punto de ponerse en marcha y llevará el nombre de Robotics Creator (creador de robótica)”, cuenta a EL FULGOR.com, desde su natal Achocalla, un municipio distante a 35 minutos de la ciudad de La Paz.

Cuando termine la universidad, saldrá con una mención en Electromedicina (la electrónica aplicada a la medicina), una especialidad desarrollada por muy pocos expertos en nuestro país y un campo donde Roly tiene mucha experiencia, porque a diario trabaja con tecnologías aplicadas a la robótica, la salud, la educación y la animatrónica, lo que le permite desarrollar las prótesis y los exoesqueletos personalizados.

Un niño sonríe después de ver su cuerpo completo con una prótesis fabricada por Roly.

Un niño y sus robots

El gusto por la construcción de robots viene de su infancia, cuando jugaba con la tecnología robótica en varios de sus proyectos, antes de incursionar en su trabajo con las prótesis robóticas, un trabajo que requiere de muchos recursos y con los que precisamente no cuenta, pero hace lo posible.

Y como él se llama asimismo, es un “maker”, un hacedor, de robots, por lo que maneja con solidez el diseño y la impresión en 3D, los sistemas integrales biónicos, la programación y otros.

Entonces él hace cada una de las prótesis a medida, porque cada “paciente” necesita un miembro personalizado. “Cada paciente debe hacernos una visita para su valoración con un fisioterapeuta, mi hermano, él hace la evaluación física, toma las medidas y cuidados para después empezar con el diseño de las prótesis”, dice, al explicar que no existe un precio estándar para las prótesis que diseña y construye, ya que cada paciente es “único”.

Actualmente, con el auspicio de la Fundación Creo Bolivia, el joven alteño ayuda a bolivianos de escasos recursos con la posibilidad de recuperarse parte de su independencia motora con prótesis robóticas impresas en 3D.

Roly trabaja con su hermano, Juan Carlos Mamani, kinesiólogo y fisioterapeuta, quien valora y evalúa a cada paciente que lo visita y cuyo trabajo se ha dado a conocer gracias a los medios de comunicación, que han ayudado a difundir su noble labor.

Ovidio se siente completo con una nueva prótesis de su brazo izquierdo que le ayuda en su trabajo de transportista.


Cada una de las prótesis que diseña y fabrica es un nuevo reto, pero para Roly las más complejas son aquellas con “desarticulación de hombros, donde no se tiene movilidad o algún tipo de palanca para accionar las prótesis”, las mismas que construye gracias a la utilización de varias tecnologías, impresoras 3D, scanner 3D, filamentos como PLA, ABS, FLEX sensores y varios otros materiales, muchos de los cuales se pueden encontrar en el país, pero muchos otros deben ser importados de otros países.

Este trabajo le ha merecido varios reconocimientos, entre ellos de la Directiva de la Brigada Parlamentaria de La Paz, la Dirección de Investigación, Ciencia y Tecnología de la Universidad Pública de El Alto, el Gobierno Autónomo Municipal de Achocalla, la Dirección de Políticas de Desarrollo Productivo, la Unidad de Fortalecimiento Empresarial, JCI Empresarios La Paz y JCI El Alto, lo que lo alienta a seguir adelante en esta misión casi titánica por la falta de apoyo.

Para Roly es una alegría poder ayudar a las personas que lo necesitan y robarles una sonrisa, por lo que dice que los profesionales deben ser “íntegros y tener vocación, porque ese es el camino para que los jóvenes, sin importar las condiciones en las que se encuentren, puedan tomar decisiones que los llevarán a cumplir sus sueños”.

Roly comparte con niños y jóvenes su trabajo de creación de prótesis robóticas.


Los amaneceres de Roly

Acostumbrado a trabajar hasta muy tarde por las noches, quien sabe amanecidas, confiesa que son estas horas donde puede realizar sus obras con mayor concentración, “cada día es un reto, una oportunidad más trabajo durante el día, la noche y las madrugadas, pero las madrugadas es donde normalmente veo nacer mis creaciones”, comparte, el joven que además es un admirador del famoso personaje “Iron Man” y tuvo el agrado de conocer a su doble oficial, el mexicano Braulio Ledezma.

A fines de 2017, Roly fue uno de los invitados de honor en la Comicon Bolivia, en Santa Cruz, donde conoció al doble de Tony Stark, el mexicano, Braulio Ledezma (doble oficial de Iron Man  y del norteamericano Robert Downey Jr. en las películas de Marvel Studios), que visitó y quedó impresionado con el talento de joven empresario boliviano.

Roly con tres de las personas que ayudó con sus prótesis.


Y al mero estilo de “Iron Man”, él cree que con la tecnología y la robótica se pueden resolver muchos problemas, una prueba de ello es que hasta la fecha ha logrado fabricar 100 prótesis entre prototipos y piezas para un paciente en especial, todo ello en su taller de Achocalla, en casi un año de trabajo intenso; aunque tiene pendiente como los exoesqueletos robóticos que siguen en desarrollo.

En todas sus entrevistas cuenta una de las anécdotas que le caló el corazón y el alma, “cuando una niña –le preguntó- cómo ella podría transferir la conciencia de su gatito a un robot para que pueda seguir viviendo”, entonces él dice que es algo que jamás nadie me había preguntado y que ese episodio de su vida aún lo inquieta y también lo alienta a seguir adelante en su tarea de ayudar a quienes más lo necesitan.


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