Oruro, Bolivia. 24 de mayo de 2019
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Desde Oruro al reino asiático de Buthan

Derroche de glamur y color en los carnavales declarados patrimonio de la humanidad

Diablada. Simboliza la lucha de la virgen Candelaria contra las plagas que envió el dios Wari a su pueblo

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Periodista | EL FULGOR.com
email elopez@elfulgor.com
location_city La Paz, Bolivia
date_range 03 de marzo de 2019

El mundo empezó a vivir el Carnaval --la fiesta precristiana más transgresora que heredamos de los romanos para dar rienda suelta a los placeres más banales de la humanidad-- que se celebra cuarenta días antes de la muerte y resurrección de Cristo, en el periodo que se conoce como cuaresma. Glamoroso, tradicional  y majestuoso, así es el carnaval que evoca alegría, fiesta, color y tentación.

De Oruro, a Recife, en Brasil o Barranquilla, en Colombia, el de Binche en Bélgica, Makinshi en Zambia y el de Drametze en Buthan fueron declarados patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) en mérito a su aporte cultural y artístico que expresan en estas festividades, aunque el de Oruro ostenta además, el título de “Obra Maestra” de la humanidad.

Los carnavales de Oruro,  Barranquilla y Binche son manifestaciones de un sincretismo religioso, fusionado entre los símbolos cristianos y las costumbres locales, en tanto que los carnavales de Zambia y Buthan reflejan cada uno costumbres arraigadas y mitos religiosos. El  primero en divinidades locales y étnicas, mientras que en el segundo se representan epopeyas míticas de personajes de la mitología budista.

Si hay algo que caracteriza a los carnavales de Latinoamérica además de  su colorido, es la expresión cultural forjada por la convivencia de distintas nacionalidades indígenas y originarias.

Los primigenios brotes carnavaleros nacen en la mitología romana, estaban dedicados a Dionisio (Dios Baco) que era representado en un gigante vaso de vino adornado con un cuerno y racimos de uva. De ahí nacen los bacanales originados en las fiestas primaverales donde reinaba la lujuria, la embriaguez y la realización de actos licenciosos.

Por lo general los carnavales recogen elementos de tradiciones precristianas, como las saturnales, e incorporan características de algunas fiestas andinas prehispánicas y de origen afroamericano como los festejos en honor a la Pachamama (Madre Tierra) en Bolivia.

Los antropólogos consideran el carnaval como el heredero de los antiguos ritos de celebración del fin del verano y la inminente llegada del otoño—como en nuestro caso-- o el ocaso de la oscuridad y el regreso de la luz, el inicio de la primavera para el otro lado del mundo.

ORURO SINCRETISMO RELIGIOSO Y CULTO AL TIO

El 18 de mayo de 2001, el Carnaval de Oruro fue declarado por la Unesco como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Los orígenes del Carnaval de Oruro, se remontan a la mitología andina, al culto de la Pachamama (madre naturaleza), las ofrendas a los "mallkus" (montañas donde moran espíritus protectores) y los ritos ancestrales como la "Wilancha" (sacrificio de sangre), las ch'allas (reciprocidad) y convites (celebraciones) a las fuerzas de la naturaleza.

Según la leyenda de Oruro, que se narra a partir de la llegada de los españoles, el semidiós Wari—quiso castigar a la población de los Urus por adorar a otro dios y por ello envió cuatro plagas distintas para acabar con la población, sin embargo, la diosa Ñusta – que representaba a la Virgen de la Candelaria -- logró vencer a las plagas.

Se inspira también en la invocación al "tío" supay (dueño y señor de las riquezas del subsuelo) y básicamente, en el culto frenético a la imagen de la Virgen de la Candelaria guardiana de los mineros, por ello fue distinguida como la Virgen del Socavón.

Por ello, el principal evento del carnaval es la Diablada, que representa la batalla  contra las plagas que mando el Dios Wari, y el  arcángel Miguel que desciende de los infiernos, en medio de humos de colores, con sus alas blancas empuñando una espada que conduce a la tropa de diablos  que son escoltados por hombres a caballo con enormes y coloridas máscaras de lucifer que lanzan inmensos fuegos de colores.

Su sincretismo religioso combina las creencias, símbolos y mitos de culturas preincaicas de los pueblos Urus, de civilizaciones precolombinas y también del catolicismo español con sus prohibiciones y restricciones.

ORURO DESLUMBRANTE

Deslumbrante, majestuoso, elegante  y colorido así, es el carnaval de Oruro, una de las celebraciones religiosas más importantes y coloridas de América Latina. Como ningún otro país la interculturalidad se refleja en los disfraces, tejidos, colores, danzas y enormes bandas que llegan desde todas las latitudes del país.

El carnaval de Oruro, al igual que de otros países mueve millones de dólares, desde los preparativos, en los que se incluyen los trajes, máscaras y accesorios que ponen a prueba a los artesanos por la combinación de nuevos diseños para cada una de las agrupaciones o conjuntos.

Los preparativos del Carnaval de Oruro, llenan la ciudad de color a la espera de los festejos, que se inician el sábado con la majestuosa entrada folklórica devocional.

Como ya es costumbre la primera fraternidad en hacer su paso por el circuito de más de 3 km de longitud, es la “Gran Tradicional Autentica Diablada de Oruro”, con sus brillantes máscaras, recorriendo el centro de la ciudad, con puntos principales como la Av. 6 de Agosto, la Plaza 10 de Febrero y la Av. Cívica, terminando el recorrido en el Santuario de la Virgen del Socavón.

Casi desde el amanecer empiezan a colmarse las tribunas y gradas emplazadas por toda la ciudad, también las sillas ubicadas al costado de la calle, generalmente están reservadas con muchos días de anticipación por las empresas de turísticas para visitantes de todas las latitudes del planeta.

A medida que transcurren las horas, el público comienza a animarse, a beber y a bailar al ritmo de la diablada, la morenada, caporales, sicuris,  kullawadas o las danzas guerreras de Tinkus y Tobas.

Son 18 las especialidades de danzas que participan del carnaval.

La Banda Intercontinental Poopó, la Real Imperial, Unión Pagador, entre otras, entonan sus instrumentos de viento metal, los tambores y redoblantes. Cuando la noche va cayendo, la ciudad estalla en bailes, colores y alegría, mientras que el público se entremezcla con los conjuntos en un intercambio mutuo de bebidas, cigarros y hojas de coca.

La última banda en pasar del Sábado de Peregrinación es alrededor de las 5 de la madrugada del domingo de carnaval, y la fiesta continua en las calles desde el “alba”.

El  lunes declarado del diablo y del moreno, los danzarines se despiden de la Virgen con sendas fiestas que se realizan al interior de locales, donde departen al ritmo de las bandas esperando la visita de los prestes con la imagen de la Virgen.

Distinciones al carnaval de Oruro

  • 1970 se declara mediante decreto supremo a Oruro, Capital del Folklore de Bolivia. La misma que es llevada a rango de ley en 1984.
  • 1994 Un decreto del Gobierno Boliviano declara Patrona del folklore Boliviano a la Virgen del Socavón.
  • 1995 El Estado de Bolivia reconoce la Entrada del Carnaval de Oruro como Patrimonio Cultural, Tradicional, Artístico y Folklórico, que muestra el significado de cultura popular y tradicional.
  • 2001 La Organización de las naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Proclama al Carnaval de Oruro “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”.

BARRANQUILLA FUSIONA EL COLOR Y LA TRADICIÓN

Declarado también por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, el carnaval de Barranquilla al igual que en Bolivia fusiona la tradición, el folklor con la religión. Famoso por sus carrozas y por sus flores este carnaval comenzó a recobrar vida en 1972.

La fiesta comienza el sábado con la batalla de las flores, sigue por tres días el desfile de carrozas, comparsas, grupos de baile. La fiesta destaca por la participación de todo el que llega al lugar, pues es una celebración integradora que evoca  sobre todo la paz.

BARRANQUILLA. El carnaval de barranquilla es famoso por sus carrozas y por sus flores


CARNAVAL EN RECIFE

Este Carnaval es considerado uno de los más divertidos de Brasil. Da inicio a sus festividades el día sábado con el desfile de apertura del grupo Galo da Madrugada y se extiende de forma ininterrumpida durante tres días al son de la música típica de la zona.

Los tríos eléctricos acompañan las festividades, la cuales se dan en plena calle y convocan a miles de personas. Es sorprendente ver como la multitud se agolpa para olvidar las diferencias y entregarse a una celebración que les recuerda sus orígenes.

RECIFE. El más divertido del Brasil, los tríos eléctricos acompañan las festividades


EXTRAVAGANTES ATUENDOS MARCAN BINCHE

El célebre Carnaval de Binche, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media, es una de las más antiguas celebraciones de este tipo que sobreviven en Europa.

Durante esos días, reina un ambiente de gozosa efervescencia en la ciudad, donde los Mam’selles, hombres disfrazados con extravagantes atuendos femeninos, son la principal atracción de ese día.

El apogeo de la fiesta es el martes de Carnaval, cuando hacen su espectacular aparición los legendarios Gilles. Una vez ataviados en una ceremonia ritual, varios centenares de Gilles ostentando sus trajes rojos, amarillos y negros, sombreros de plumas de avestruz, zuecos de madera, campanillas, máscaras de cera y pequeños anteojos, recorren la ciudad al compás del tambor. Pierrots, arlequines y campesinos siguen los desfiles mezclándose con los fiesteros y las bandas de música locales de instrumentos de cobre y clarinetes. Los bailarines, exaltados por las melodías tradicionales tocadas por violas y tambores, ejecutan una serie de complicados pasos, y entre ellos el eterno favorito, “el paso de Gille”.

BINCHE. Mam’selles con extravagantes atuendos femeninos, son la principal atracción


ZAMBIA BAILA PARA COSECHAR

Los hombres y muchachos de las aldeas se disfrazan con máscaras que representan personajes tradicionales, y que son de color rojo para los solteros o de color negro para los casados. Así enmascarados, van en cortejo por todas las casas de la vecindad, acompañados por una banda de música. El cortejo se detiene delante de cada hogar y, con el previo asentimiento del jefe de familia, cuatro hombres ejecutan una danza tradicional para propiciar una buena cosecha y augurar una vida próspera a la familia. Luego, a cambio de su actuación, los enmascarados reciben presentes y colectan dinero.

Después de la visita del cortejo a la última casa de la localidad, se procede a la “condena a muerte de la yegua”, un ritual simbólico en el que se pronuncia una sentencia contra este animal por sus presuntos pecados, al mismo tiempo que se da lectura a un testamento en el que se abordan humorísticamente temas de actualidad. Tras la “ejecución” de la yegua, los enmascarados la resucitan con alcohol y acto seguido inician una danza con los espectadores presentes.

LA DANZA DE MÁSCARAS DE DRAMETSE

Es una danza sagrada que se representa en honor a Padmasambhava, un gurú budista. El festival, que tiene lugar en este pueblo del Bhután oriental dos veces al año, es organizado por el monasterio de Ogyen Tegchok Namdroel Choeling. El baile reúne a 16 bailarines enmascarados, vestidos con trajes coloreados, y a otros diez hombres que forman la orquesta.

Los bailarines, vestidos con hábitos monásticos y llevando máscaras de madera con rasgos de animales reales o mitológicos, ejecutan un baile de plegaria en el soeldep cham, o tumba principal, antes de aparecer uno por uno en el gran patio. La orquesta está formada por címbalos, trompetas y tambores, entre ellos el bang nga, un gran tambor cilíndrico, el lag nga, un pequeño tambor llano que se lleva en la mano, y el nga chen, un tambor que se toca con un palillo curvo.


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