Oruro, Bolivia. 18 de marzo de 2019
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El Convite: una tradición fraternal y amistosa

La devoción a la Virgen del Socavón se expresa en los danzarines que llegan hasta sus pies, algunos para renovar su compromiso de seguir bailando y para los nuevos, bailar por tres años

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Periodista | EL FULGOR.com
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location_city Oruro, Bolivia
date_range 24 de febrero de 2019

La organización de las fiestas patronales, antiguamente, comenzaba con el nombramiento de las personas que se iban a ser responsables de llevarla adelante.

Es así que se nombraba al alférez, miembro de cofradías pequeñas y humildes. Otros eran los presteríos, que también se daban a la tarea de organizar los llamados prestes y, por último, se contaba con los pasantes, personalidades reconocidas en la sociedad, que se encargaban de realizar las fiestas con derroche de lujos y las mejores galas.

En Oruro, al igual que en otras regiones del país, se efectúan una serie de fiestas patronales, cuyas costumbres y tradiciones fueron heredadas de generación en generación, pero la fiesta más importante, por todo lo que implica, es la de la Virgen del Socavón, que fue venerada en principio por los mineros, y hoy esta fiesta es conocida a nivel mundial.

El trabajo de los pasantes comenzaba desde el Lunes de Carnaval, cuando eran nombrados, es desde ese momento que realizaban veladas en honor de la Virgen, pero además debían decidir la danza que organizarían para el día de la fiesta, esto estaba supeditado a la posibilidad económica que tenían.

Se dice que no era igual bailar de moreno o diablo, que hacerlo de inca, danza que otrora era realmente costosa.

Los danzarines, a su vez, hacían de actores, pues debían efectuar una representación teatral en el atrio de lo que era la capilla del Socavón en el siglo XIX, hoy convertido en un santuario.


Justo en noviembre, luego de Todos Santos, es cuando comenzaba la verdadera organización del preste, para la patrona de los mineros, y el domingo que seguía al día de los difuntos, los organizadores de fiesta buscaban a los danzarines, pero también a quienes los acompañarían con el armado de cargamentos y arcos de plata dedicados a la Virgen.

Como el pasante tenía que erogar grandes gastos en la alimentación, la atención en la casa, los recuerdos, la explosión de toritos y fuegos artificiales, la banda, el local y otros, a los danzarines con ofrendas de masitas, golosinas y bebidas que eran llevadas a los domicilios, donde el danzarín se comprometía a ser parte de la danza y cualquier domingo del mes, podía ir donde la Virgen del Socavón para ratificar este compromiso.

Es esta atención que da origen al Primer Convite, del Carnaval de Oruro, y el Último Convite celebrado una semana antes de la entrada de Peregrinación, además de ser la ratificación de la promesa de bailar en honor a la Virgen del Socavón, se realizan otras costumbres, que actualmente tienen que ver con tres instituciones, las más antiguas del carnaval: la Gran Tradicional Auténtica Diablada Oruro, el Conjunto Folklórico Morenada Zona Norte y el Conjunto Folklórico los Incas.

Entonces el convite consiste en compartir bebidas como la chicha o la cerveza, que son ofrecidas por los pasantes de la diablada, luego de su presencia en el Santuario de la Virgen del Socavón, además de un plato de comida.


Se instalan a unas tres cuadras, en las calles Cochabamba y Linares para que después del baile, compartan entre danzarines unos momentos de amistad. Tras la diablada, en otra calle cercana, los Incas se acomodan en la Linares y Ayacucho, también para compartir el momento tras el baile. Ahí es cuando aparece a ritmo lento los morenos de la Zona Norte, quienes danzando pasan por el punto de los Incas, quienes comparten esos licores con sus similares danzantes.

Y una cuadra más adelante son esperados por los diablos de la Auténtica y de la misma manera convidan esos elementos en símbolo de amistad y fraternidad.

La morenada llega a su punto de descanso en las calles Cochabamba y Petot, una vez allí, son los diablos los que se retiran del lugar, y mientras lo hacen bailando, ahora son los morenos que, en retribución por el gesto anterior, devuelven gentilezas y se despiden por el cariño demostrado.

Y los demás conjuntos que son parte del Carnaval de Oruro, también confraternizan, pero en sus propios locales, y entre los danzarines de sus conjuntos.

Actualmente, la celebración del Primer y el Último Convite, para los devotos de la Virgen del Socavón tiene una gran importancia, pues es en el primero es cuando el danzarín, se hace la promesa de bailar por tres años, y en el último, ratifica este compromiso.

Llegar a los pies de la Virgen del Socavón no es fácil, por ello, una vez en el Santuario, durante el Último Convite se les da a los danzarines la oportunidad para que reflexionen antes de hacer la promesa ante la sagrada imagen.



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