Oruro, Bolivia. 21 de octubre de 2018
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EDITORIAL

Oruro, 411 años de historia

Oruro, 411 años de historia

EL FULGOR.com
date_range 01 de noviembre de 2017

Como hoy, Día de Todos los Santos, hace ya 411 años, fue fundada la Villa de San Felipe de Austria actual ciudad de Oruro, por Manuel de Castro del Castillo y Padilla, era un día miércoles como este de 2017.

La fundación tuvo como base el antiguo asiento de San Miguel, entonces conocido por la gran riqueza minera que guardaban sus serranías que eran explotadas desde antes de la colonia, por los habitantes originarios del lugar.

Pronto el pequeño asiento adquirió la fisonomía de una gran metrópoli y a decir del gran historiador orureño, Ramiro Condarco Morales, citado por Zenobio Calisaya Velásquez, luego de un año, la villa contaba con alrededor de 700 casas de españoles y una enorme multitud de viviendas indígenas.

Entonces, ya existían cinco templos, el de Santo Domingo, San Francisco, San Agustín el de Nuestra Señora de las Mercedes y el de la Vicaría o Iglesia Parroquial, todos, presurosamente edificados.

Estos datos históricos muestran que desde su nacimiento Oruro fue una ciudad pujante y sus habitantes trabajadores pese a las condiciones de la época, con inviernos muy fríos y escasa vegetación.

Ya en la época republicana la ciudad de Oruro fue vanguardia en el desarrollo comparado con otras metrópolis del país. Fue la primera en contar con teléfonos automáticos, la primera en construir su red de alcantarillado, la primera en asfaltar sus calles.

El primer ferrocarril construido en Bolivia tuvo como cuna Oruro, la primera locomotora, ingresó a la plaza 10 de Febrero, el 15 de mayo de 1892.

Pero de pronto, parece que el desarrollo se estancó, lejos quedaron las grandes obras que le dieron brillo a Oruro, mostrando una ciudad que parece “que nunca cambia” tal cual comentan visitantes nacionales que acuden a nuestra urbe por diferentes motivos.

La única vez en que Oruro se ve colmada de visitantes es en ocasión de su mundialmente famoso carnaval proclamado por la Organización de las Naciones para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Pasado el sábado de Peregrinación cuando Oruro muestra su profunda veneración a la milagrosa imagen de la Virgen del Socavón y los posteriores días del carnaval, la ciudad luce como cansada en medio de la basura y el olor a licor que deja la festividad.

Pero Oruro no es sólo carnaval, tiene una rica historia que se ve reflejada en sus calles y avenidas, en sus antiguos edificios, en los museos que guardan testimonios de un pasado brillante y en sus habitantes, siempre generosos y hospitalarios.

La ciudad merece ahora más atención de sus autoridades ya que el gobierno privilegia obras en el área rural que son muy importantes pero se deja de lado la atención a la ciudad capital. Ninguna obra de gran envergadura se ha construido en los últimos tiempos.

Las calles lucen descuidadas y el problema de la basura parece no tener solución, el transporte es otro dolor de cabeza para los transeúntes ya que nadie pone orden, parece que todas las líneas deben pasar por el centro, por la calle Bolívar provocando atascos y por tanto, problemas de circulación.

Las aceras están ocupadas por vendedores ambulantes y los peatones deben transitar por la calle con el riesgo de ser atropellados. Podemos enumerar muchos otros problemas que los orureños debemos soportar pero no es la ocasión.

Las autoridades deben trabajar más y mejor para superar los problemas y así justificar su elección, están en ese sitial para servir al pueblo que confió en ellos, por algo se llaman servidores públicos.

Hoy que la ciudad de Oruro otrora Villa San Felipe de Austria cumple 411 años de fundación, no sólo debe recibir homenajes líricos sino obras que mejoren la calidad de vida de sus habitantes y esa es una obligación de sus autoridades, para que nuestra ciudad siga escribiendo su rica historia.


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