Oruro, Bolivia. 18 de agosto de 2019
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Son la principal causa de muerte en América Latina y El Caribe

Cada año 130.000 personas mueren en las carreteras y 6 millones resultan heridos

Los accidentes de tránsito generan más muertes que los suicidios, el VIH y otras enfermedades

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Periodista | EL FULGOR.com
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location_city La Paz, Bolivia
date_range 09 de diciembre de 2018

Casi media hora después de lo previsto, llegó la flota que nos transportaría de Oruro a la ciudad de Cochabamba. Abordamos abriéndonos paso en medio de gigantes bultos y vimos que los anclajes de cinturón de seguridad no funcionaban, igual arrancamos apresurados. Empezó a llover, y el chofer no dejaba de bocinear a los motociclistas que desafiantemente nos cruzaban; sin embargo, nuestro calvario empezó en Caihuasi, un bloqueo nos impedía pasar, el chófer tomó una quebrada pero la visibilidad no era buena. Despertamos magullados en un hospital, hay 15 muertos.

Aunque esta escena, es constante en Bolivia, podría ocurrir lo mismo en cualquier país de América Latina y El Caribe, donde  cada año mueren 130.000 personas y más de seis millones quedan lesionadas por accidentes de tránsito, según el informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito publicado en forma conjunta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial.

Según datos de la OMS cada año hay más muertos en el mundo por accidentes de tránsito que por otras causas como el suicidio, el VIH/Sida o los homicidios.

Los accidentes en carretera son la primera causa de muerte de niños entre cinco y 14 años y la segunda causa de muerte en el grupo de personas entre los 15 a 19 años.

Genera un impacto económico entre el 2% y 4% del Producto Interior Bruto, señala por su parte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Se estima que a nivel mundial, cada año mueren 1,25 millones de personas, en tanto que 50 millones resultan heridos; esto quiere decir que cada día, mueren 3.000 personas en las carreteras, la mayoría ocasionados por fallas humanas; falta de controles de velocidad, infraestructura vial insegura o simplemente por vehículos que no cumplen la normativa de seguridad. La mitad de todos los fallecidos son peatones, ciclistas o motociclistas.

En América Latina y El Caribe cada año mueren 130.000 personas y seis millones quedan heridas


COSTOS SOCIALES Y ECONÓMICOS

Las lesiones causadas por el flujo automovilístico constituyen un importante problema de la salud pública, de acuerdo al informe, en los países de ingresos bajos y medianos se concentra aproximadamente el 85% de esas muertes y el 90% de la cifra anual de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) por causa de esas lesiones.

Todas las personas que mueren, se lesionan o quedan discapacitadas por un choque tienen una red de personas allegadas que sufren las consecuencias, como son los familiares que en la mayoría de las veces deben asumir costosas cirugías y tratamientos médicos por salvar la vida del ser querido  y cuando se produce la  pérdida de quienes ganaban el sustento o se debe asumir el costo añadido de atender a los familiares discapacitados por dichas lesiones muchas familias terminan en la pobreza.

A nivel de los Estados, se estima que el costo económico de los choques y las lesiones causadas por el tránsito asciende al 1% del Producto Nacional Bruto (PNB) en los países de ingresos bajos, al 1,5% en los de ingresos medianos y al 2% en los países de ingresos altos.

A nivel mundial se estima que el costo asciende a US$ 518.000 millones anuales, de los cuales US$ 65.000 millones corresponden a los países de ingresos bajos y medianos.

OMS considera que el sector sanitario se beneficiaría mucho de una mejor prevención de dichas lesiones porque se reducirían las hospitalizaciones y la gravedad de los traumatismos. 

Las fallas humanas son las más frecuentes como causa de accidentes


BOLIVIA 30.000 ACCIDENTES POR AÑO

Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE) que corresponden a la gestión 2015, se registraron 30,556 hechos de tránsito a nivel nacional, en los cuales se registraron 4.000 atropellos, 15.213 coaliciones, 7.901 choques contra objeto fijo o detenido, 1300 embarrancamientos o encunamientos, 523 caídas de vehículo con pasajeros y 14 incendios. La mayor parte de estos sucesos ocurrieron en carreteras de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Por su parte la Asociación de Aseguradores informó que el 2017 se atendieron 7.000 accidentes de tránsito en los que fallecieron 700 personas y 11.000 resultaron heridos, agregó que las aseguradoras desembolsaron 45 millones en siniestros y 45 millones fueron destinados a reservas.

En tanto que el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la “Situación de la seguridad vial en la región de las Américas”, ubica a Bolivia en el puesto 28 de 31 países con tasa de mortalidad, con 23,2 muertos por cada cien mil habitantes, solo encima de Brasil, Belice y República Dominicana. La tasa promedio regional es de 16 por cada 100.000.

Un informe proporcionado por la Unidad de Tránsito destaca que las carreteras más peligrosas son la Cumbre a la salida de la ciudad de Potosí, Caihuasi en la ruta Oruro – La Paz, Confital en vía Cochabamba-Oruro y la Cumbre en la ruta La Paz - Yungas.

Por datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se sabe que un 53% de los accidentes de tránsito se debe a la imprudencia de los conductores y el 14.8% es por exceso de velocidad.

En cuanto a los fallecidos las ciudades del eje registran el 67 por ciento del total, mientras que Pando es la región con menor mortandad ya que registró 10 muertos en 176 accidentes de tránsito.

La mayoría de las causas de accidentes son por errores humanos. “O no revisaron la mecánica, o faltaron a las normas de tránsito o no se fijaron, casi el cien por cien de los accidentes es falla humana, lamentablemente”, destaca el comandante departamental de Tránsito de Cochabamba Rolando Aguilar, en declaraciones a Los Tiempos.

Existen normas pero casi nunca se cumplen




Consumo de alcohol y dispositivos móviles causan accidentes de tránsito

EL FULGOR.com

Las causas de los accidentes en carretera son múltiples y sus soluciones no son únicas ni sencillas, según el experto en seguridad vial de Chile, Alberto Escobar, en declaraciones a RPP Noticias,  los accidentes en la región están ligados principalmente al exceso de velocidad, la segunda causa es el consumo de alcohol en la conducción y la tercera, que está avanzando, es la distracción por sistemas de telefonía móvil.

La calidad de la infraestructura vial, también es un factor que incide en los accidentes de tránsito, según la investigación recogida Pablo Linde, en el portal electrónico de El País de España, Latinoamérica es una de las regiones más urbanizadas del mundo y sus ciudades son los lugares donde más siniestros mortales se producen.

“Crecen a una velocidad altísima y lo que eran carreteras donde se podía circular a 80 kilómetros por hora pasan en pocos años a convertirse en arterias rodeadas de viviendas. Mientras, los límites de velocidad a menudo permanecen como si nada hubiera cambiado”, refiere la investigación de Linde

Claudia Adriazola, directora del programa de Salud y Seguridad Vial del World Resources Institute. aboga por imponer un máximo de 50 kilómetros por hora para la circulación de vehículos en las ciudades y que se reduzca a 30 en zonas residenciales.

Es lo mismo en lo que insisten varios expertos, como Ana Pinto, especialista en Transporte del BID, quien asegura la imperiosa necesidad de diseñar vías que no incentiven la circulación a tanta velocidad, ya que las principales víctimas en las ciudades son los niños de 5 a 14 años.

FISCALIZACIÓN

Uno de los grandes problemas en Latinoamérica es que hay una tendencia al no acatamiento voluntario de la legislación: “las leyes que no gustan no se cumplen y como hay baja fiscalización, existe una sensación generalizada de impunidad”, señala Alberto Escóbar al ejemplificar que si consume alcohol en una fiesta y sabe que es muy improbable que le paren a la vuelta, el conductor no se esfuerza, “da lo mismo hacerlo bien o mal”.

En el caso de su Chile, menciona que la normativa es “robusta” pero con frecuencia “no se aplica”. Según sus datos, 9 de cada 10 infracciones quedan impunes. En esto mismo insiste Eugenia Rodríguez, coordinadora de Seguridad Vial de la Organización Panamericana de la Salud: “Hemos mejorado mucho en las leyes. Cada vez más países regulan el uso del cinturón, los límites de velocidad, el casco, las sillas para niños. Pero necesitamos más medidas para que se cumplan. No existe suficiente vigilancia”.

AUTOMÓVILES DÉBILES

Según la investigación de Linde, el Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin ncap) ha demostrado varias veces que los automóviles que se comercializan en la región tienen sistemas de seguridad mucho más débiles que los mismos modelos vendidos en Europa o Estados Unidos.

“Con dos autos idénticos, las pruebas de impacto dan resultados mucho peores”, asegura por su parte Escobar, que también es miembro de la junta de este organismo  y aboga por hacer obligatoria la norma WP.29 de Naciones Unidas que regula aspectos de seguridad y medioambientales en los vehículos y que hoy ningún país de la región aplica.

“No hay interés en hacer controles porque el desarrollo de los países de la región va muy ligado al automóvil. Piensan que si ponen dificultades se va a frenar, pero está comprobado que aplicando ciertas normas de seguridad en los autos su precio no sube escandalosamente”, señala.

BOOM DE LAS MOTOCICLETAS

Al problema de unos coches más débiles se une el boom de las motos que ha estallado en América Latina y el Caribe durante este siglo. Según los últimos datos disponibles, las muertes en estos vehículos pasaron del 15% de todas las ocurridas en siniestros de tránsito 2010 al 20% en 2013, según Linde.

LICENCIAS

En la región hay “pésimos conductores”, en palabras de Alberto Escobar. Parte de culpa puede ser de los sistemas para obtener la licencia, que para conductores particulares es tremendamente laxa. No son obligatorios los cursos y a menudo el permiso se obtiene con un sencillo examen. Y cuando se intenta subir el nivel, aumenta el fraude, según Escolar: “En Chile se incrementó la exigencia y se dispararon las falsificaciones”.

En Bolivia el uso de cinturón de seguridad es ignorado por la mayoría de los conductores y pasajeros


NORMATIVA LATINOAMERICANA

Los  Estados Miembros de la OPS adoptaron el Plan de Acción de Seguridad Vial 2011-2017. El plan tiene como objetivo guiar y asistir los países para lograr los objetivos del Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial cuya meta es estabilizar y reducir las muertes causadas en el tránsito mundialmente.

Después de cinco años del Decenio de Acción, los Ministerios y las delegaciones se reunieron en Brasilia, Brasil en noviembre 2015 para discutir y aprobar la Declaración de Brasilia en la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial.

Según la OMS Bolivia es uno de los pocos países que no cuenta con una ley integral sobre el  uso de casco y una ley que obligue a usar cinturón de seguridad a todos los ocupantes de un vehículo.

Asimismo, Bolivia es el único país en el que no existen leyes sobre el uso de sistemas de retención infantil o las que existen no están basadas en la edad, peso y talla del menor, y no hay restricciones a que los niños viajen en los asientos delanteros.

El país sí cumple con la normativa estándar de sobre la concentración de alcohol entre 0,05 g/dl y 0,08 g/dl, o 0,02 en el caso de conductores jóvenes o nóveles. También hay normativa sobre límites de velocidad en áreas urbanas.

RECOMENDACIONES A LOS ESTADOS

Las proyecciones del BM y la OMS indican que, sin un renovado compromiso de los gobiernos con la prevención y la aplicación de políticas públicas de seguridad, las lesiones causadas por el tránsito serán el tercer responsable de la carga mundial de morbi¬lidad y lesiones, las mismas que podrían aumentar en torno al 65% en los próximos 20 años.

Uno de los objetivos de desarrollo sostenibles de la ONU y la OMS es reducir hasta el 2020 la mitad el número de muertes causadas por el tránsito en el mundo —de 1,25 millones a 625.000 defunciones al año-.

Más allá de lanzar iniciativas concretas para solucionar cada una de estas carencias, la especialista del BID, Ana Pinto, apuesta por lanzar un mensaje que se base en la visión cero accidentes: “ En parte seguimos viendo el problema como individual. No solo es que falte de educación o que no nos cuidemos. Debemos exigir al sistema que sea seguro y culparlo a él, no a las víctimas, cuando suceden tragedias. Llevamos 10 años discutiendo, pero no hemos logrado reducir muertos ni lesionados. Los estudios están, el diagnóstico está. Pasemos a la acción, como hicieron España o Suecia”.

EDUCACION VIAL

“Pero también se necesita educación y mucha conciencia ciudadana”, señala por su parte el excomandante de Tránsito de Cochabamba, Raúl Butrón a tiempo de destacar que hay peatones que tampoco cumplen las normas, no usan los pasos de cebra, no usan las pasarelas, suben al transporte público a media calle.

Destaca que ay propuestas para que la seguridad vial sea parte de la formación escolar y se incluya incluso como parte de la currícula universitaria, dentro de una materia que podría ser Seguridad Ciudadana.

DATOS ESTADISTICOS

· En Estados Unidos y Canadá, 74% de las personas que fallecen por accidentes de tránsito son ocupantes del vehículo automotor. 

· En América Latina y el Caribe, más de la mitad de víctimas por accidentes de tránsito son peatones, motociclistas o ciclistas. 

· Entre 75% y 80% de las defunciones por tránsito vehicular que se registran en el continente americano corresponden a niños, jóvenes o adultos del sexo masculino. 

· Las tasas ajustadas de mortalidad por tránsito vehicular en la región fluctúan entre un mínimo de 4,3 por cada 100.000 habitantes.

· La tasa de mortalidad de Uruguay va más de 20 por 100.000 habitantes al igual que México, Perú y Venezuela. 

· De los 17 países que presentaron datos sobre el uso de cinturones de seguridad, 12 informaron una prevalencia de uso superior a 60% para todos los ocupantes del vehículo (15 países no recopilaron datos sobre el uso de cinturones de seguridad). 

· 80% de los países (26 países de 32) reportaron que tienen un organismo nacional dedicado a la seguridad vial, pero solo 25% de los países dijeron tener una estrategia nacional de seguridad vial financiada por el gobierno. 

· Menos de la mitad de los países tienen políticas nacionales que apoyen la inversión en transporte público y la promoción de transportes no motorizados, como el uso de bicicletas. 

· Menos de la mitad de los países recopilan información sobre los costos de las lesiones y defunciones causadas por el tráfico vehicular. 

· De todos los países de la Región de las Américas, Costa Rica es el que tiene la mayor inversión per cápita en seguridad vial ($7,38), seguido por los Estados Unidos ($2,74 per cápita)


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