Oruro, Bolivia. 18 de diciembre de 2018
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Muchas de ellas solas, adultas mayores y analfabetas nunca descansan

Entre la precariedad y la violencia, las mujeres mineras luchan por sus derechos

Ana María Aranibar, Coordinadora Nacional de la Red de Mujeres en Minería.

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EL FULGOR.com
location_city Oruro
date_range 25 de noviembre de 2018

Miles de mujeres trabajan en el sector de la minería en condiciones desiguales. Muchas de ellas son víctimas de violencia en un medio, donde el machismo prevalece. Un estudio revela que precisan atención de salud, no tienen acceso a servicios básicos y en su gran mayoría son mujeres solas, algunas adultas mayores y algunas analfabetas. Pero su lucha sigue, por sus hijos nunca se rendirán.



Sin importar la edad, el hambre, el cansancio acumulado, la lluvia o el sol, ellas salen de sus casas, cargadas de sus wawas, rumbo al trabajo; un lugar precario y sin las mínimas condiciones de seguridad; pero su voluntad de luchar por sus familias puede más. Son las mujeres mineras, aquellas que nunca descansan, siguen luchando por sus derechos y sus hijos.

Y si bien todas ellas son amas de casa, su trabajo no tiene que ver con utensilios de cocina, sino con picos, palas, azadones, bateas y sus propias manos para buscar y lavar las rocas valiosas, plata, oro  y otros, los metales valiosos para sustentar a sus familias.

Pese a la dureza de su trabajo diario siguen adelante, superando un medio hostil, donde mandan los hombres y donde la violencia está oculta entre las paredes de sus corazones y sus hogares, esas cuatro paredes donde cobijan a sus hijos.

La problemática de sus vidas y sus necesidades fueron visibilizadas en el evento “Mujeres mineras en Bolivia”, auspiciado por la Red Nacional Mujeres y Minería, la Cumbre de Sajama, Solidaridad y ONU Mujeres con el objetivo de visibilizar al sector, pero también para “generar recursos para lograr programas de capacitación de formación en temas de liderazgo, violencia de género, agua y salud, una gran falencia”, informó Ana María Aranibar, Coordinadora Nacional de la Red de Mujeres en Minería.

Entre 2016 y 2017 se realizó un importante estudio sobre la realidad de las mujeres mineras en Bolivia, información que servirá no sólo para visibilizar la problemática en el país, en sus múltiples dimensiones; sino también para constituirse en una línea base para diseñar futuras intervenciones a favor de este grupo vulnerable, e incluso coadyuvar eventuales políticas estatales que puedan gestionarse en su beneficio.

“El 50% de las mujeres entrevistadas son mujeres viudas, solas y son mujeres solteras con hijos pequeños, el 60% de las mujeres no tiene acceso a seguridad de salud, viven en condiciones precarias, no tienen acceso a alcantarillado y agua potable”, cuenta Aranibar al hacer referencia a algunas de las principales conclusiones de este importante estudio, que aporta con información valiosa sobre el estado de situación de esta población vulnerable.

Mujeres mineras.


“Nosotros también tenemos derechos”

“La mujer minera también aporta al país desde su espacio, con su fuerza de trabajo pero también con este movimiento queremos visibilizar nuestro trabajo, como amas de casa pareciera que no tenemos derechos pero como trabajamos también tenemos derechos, incluso queremos ocupar el lugar de nuestros esposos cuando ellos mueren en el trabajo porque eso es para el sustento de nuestros hijos”, dice Victoria Fuentes Cruz, Vicepresidenta del Comité Nacional de Amas de Casa de Bolivia.

A sus 56 años, cuenta que como parte del Distrito minero Bolívar del departamento de Oruro, lleva la minería en la sangre. Aprendió de los minerales mirando trabajar a sus padres y todo lo que necesita saber para desempeñar en la minería.

“Siempre hemos aprendido a trabajar en la mina porque ahí nacimos. Hemos heredado esto de nuestros padres y ahora hemos venido a visibilizar el trabajo de las mujeres, nosotros tenemos nuestras necesidades y estamos velando por la vida de nuestros hijos y nuestros derechos”, afirma.

Sólo en el departamento de Oruro se tienen 43 Distritos mineros organizados con Comités Locales, en cada Distrito minero se tienen desde 200 hasta 3000 mujeres. Sólo en Huanuni, por ejemplo, hay 3.000 amas de casa, en el Distrito de Colquiri donde se tienen al menos 2.000 y en el Distrito Bolívar, al que pertenece Victoria, hay 300 compañeras amas de casa.

Para Sinforosa Rodríguez Paco, representante de la Red en Potosí, las mujeres mineras tiene que exigir el complimiento de sus derechos, porque no hay equidad en el sector, todo va en contra de las mujeres, aunque ellas trabajen igual que los hombres, sus derechos no son respetados.

“Necesitamos seguridad social, también que las mujeres se empoderen y peleen por sus derechos, que sean líderes y reclamen por lo que es justo para superar la violencia y el machismo del medio, muchas veces nos quitan nuestros parajes y nadie está ahí para defendernos”, dice al lamentar que hay desde palliris hasta mujeres que entran a interior mina en el sector occidental y en los Yungas están las barranquilleras, son mujeres que, con la ayuda de bateas, buscan oro en tierras que ya fueron explotadas por las empresas y cooperativas mineras.

Sinforosa Rodríguez Paco, representante de la Red en Potosí.


“Línea base socioeconómica Mujer y Minería”

Principales Conclusiones

Noviembre de 2017

-    Las mujeres mineras constituyen una realidad latente, hasta ahora poco visibilizada, con una significativa presencia en gran parte del territorio boliviano.

-    La totalidad de mujeres mineras que trabajan en cooperativas o de forma individual realizan sus labores en forma artesanal y en condiciones muy precarias, con alta exposición de su salud.

-    El 12% de las mujeres mineras son mayores de 60 años.

-    La mitad de las mujeres mineras son divorciadas, viudas o solteras con hijos, lo que genera una situación de alta vulnerabilidad por esta causa.

-    El 25% de mujeres es analfabeta, pese a las múltiples campañas para erradicar el analfabetismo en el país.

-    El 56% de mineras no ha completado siquiera el nivel primario, lo que pone en evidencia una gran brecha de inequidad en el tema educativo.

-    Únicamente el 28% de mujeres mineras accede al sistema de alcantarillado.

-    Las condiciones de trabajo de las mujeres mineras en cuanto a seguridad son muy frágiles, lo que se refleja en una alta mortalidad por accidentes (17%).

-    La cobertura de seguros de salud alcanza sólo al 48% y la afiliación a seguro de vejez al 42% del total.

-    Para la mayoría de mujeres, la actividad minera es su actividad económica principal, para el resto es una forma de complementar la economía del hogar.

-    Las mineras perciben avances en el reconocimiento de la comunidad a su trabajo, sin embargo, consideran que aún permanecen estereotipos sexistas en su medio familiar y de trabajo.

-    Las difíciles condiciones en que se desempeñan las mujeres mineras en Bolivia demandan una urgente intervención del Estado a través de políticas sociales específicas para este sector.

Crédito de las fotos: Cumbre de Sajama

Mujeres trabajando en interior mina. (Internet)



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