Oruro, Bolivia. 13 de diciembre de 2019
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El 2019 será el Año del Jaguar en Bolivia

El Jaguar será el ícono para encarar la lucha contra el tráfico de vida silvestre

La condena a dos ciudadanos chinos encontrados con 185 colmillos de jaguar es un precedente para que quienes trafican con la vida silvestre estén advertidos que sus acciones ilegales tiene cárcel. El desarrollo y el hombre le están quitando su hábitat al jaguar.

El jaguar será el emblema para la lucha y defensa de la vida silvestre en Bolivia.

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EL FULGOR.com
location_city Oruro
date_range 18 de noviembre de 2018

Después de lograr una sentencia condenatoria para dos ciudadanos chinos por el tráfico de 185 colmillos de Jaguar, la imagen de este felino en peligro de extinción, será el emblema bajo el cual se darán a conocer las diversas acciones que encara el Gobierno para la lucha y defensa de la vida silvestre en Bolivia.

“La idea es que este emblema, en el que se ha convertido el Jaguar sea el ícono de la lucha contra el tráfico de la vida silvestre”, sostuvo a EL FULGOR.com la Viceministra de  Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Cynthia Silva, al ponderar el accionar del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas y varias instituciones de la sociedad civil, que nunca bajaron los brazos para sentar precedente con el juicio contra traficantes chinos, que amenazan nuestra fauna.

La autoridad explicó que el juicio logró visibilizar que afectación a la vida silvestre es un delito, que va contra el patrimonio natural del pueblo boliviano, tal como establece la Constitución; además de sentar un precedente importante en la lucha contra las redes de tráfico ilegal, ya que el Gobierno está desarrollando capacidades y acciones para construir un desarrollo integral de respeto a los derechos de la Madre Tierra.

“La idea en el marco del Año del Jaguar es que se visibilicen las acciones de prevención y capacitación a agencias de turismo, la policía, los guardaparques, colectivos ciudadanos y otras instancias para que conozcan la normativa que prohíbe el tráfico de vida silvestre, el comercio ilegal y la cacería indiscriminada”, dijo al Semanario.

Luego de varios meses de juicio se logró una sentencia condenatoria para dos ciudadanos de origen chino que pretendían traficar 185 colmillos de jaguar.


El daño a la fauna es un daño al patrimonio del Estado

La lucha por lograr una condena de cuatro años de prisión para el ciudadano de origen chino, Li Ming y tres años para su pareja Yin Lan no fue fácil, comenta la Directora General de Biodiversidad y Áreas Protegidas, Teresa Pérez, porque tardó al menos nueve meses, además de superar un sinfín de chicanerías presentadas por los abogados de los traficantes de vida silvestre.

El 28 de febrero de este año, el Ministerio de Medio Ambiente y Aguas se constituyó en el principal querellante contra ambos ciudadanos chinos, que fueron descubiertos en tenencia de 185 colmillos y cueros de jaguar, además de piezas de otros animales en extinción.

La acusación se basó en el artículo 223 del Código Penal que dice “El que destruyere, deteriore, substrajere o exportare un bien perteneciente al dominio público, una fuente de riqueza, monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o artístico nacional, incurrirá en privación de libertar de uno a seis años”.

Este esfuerzo estuvo acompañado en su momento por grupos de activistas de protección de la vida silvestre que trasladar la batalla a las redes sociales, donde recibieron el apoyo de la población que hizo de esta lucha un objetivo común.

En este caso la victoria lograda cobra importancia al tipificar que un daño a la fauna, en este caso específico al jaguar, es como hacer un daño o deterioro al patrimonio nacional del Estado. Esa es la importancia de este fallo y el proceso que llevaron adelante varias instancias de forma conjunta.

Parte de los colmillos que fueron decomisados a los traficantes.


“El juicio y la condena a estos ciudadanos chinos ha servido de precedente y cada caso de daño a la vida silvestre va a ser investigado y sancionado como dice la Ley, vamos a hacer una batalla común con Pofoma y otros instituciones, y la población”, explicó, al referirse que como Ministerio ya se sancionaron a dos cazadores furtivos, que mataban vicuñas para quitarles la piel y venderlas, sin considerar los planes sostenibles que se tienen para estos animales andinos.

La autoridad también explicó, que en el nuevo Código Penal, cuya aprobación quedó truncada por la movilización de los médicos, se tenía trabajado todo un capítulo, donde se ponía en vigencia sentencias de hasta 10 años por tráfico de la vida silvestre; y castigos para temas administrativos y penales, los mismos que serán retomados por el Ministerio de Medio Ambiente y Aguas.

Defensa de la vida silvestre, una causa común

El trabajo de organizaciones ambientalistas fue determinante en este caso particular, ya que sus movilizaciones y su tarea de denuncia la trasladaron a las Redes Sociales a fin de coadyuvar que el juicio a los traficantes chinos concluya con una sentencia, aunque no con la pena máxima para estos casos, que son de seis años de prisión.

Si bien los ambientalistas calificaron de insuficiente la sentencia, valoraron el trabajo de todos para sentar este precedente sobre el tráfico de animales y piezas de valor de la vida silvestre, mucho más tratándose del Jaguar, una especie en extinción.

Teresa Pérez, Directora General de Biodiversidad y Áreas Protegidas.


"Creemos que con todas las evidencias que se presentaron; 180 colmillos y cueros de jaguar, además de piezas de otros animales en extinción fueron contundentes pero la sentencia es insuficiente para todo el impacto que genera", dijo la activista y miembro de la Coordinadora por el Medio Ambiente (Codapma) Alejandra Crespo.

El caso investigado develó la existencia de una mafia traficante de partes de animales en peligro de extinción. "Tras este caso de tráfico de colmillos, hay toda una mafia más amplia que no se lo está tomando en cuenta", dijo, al advertir que el caso fue dilatado de forma innecesaria, pero al final se logró encerrar a los traficantes chinos.

Por su parte, la activista del colectivo Árbol en Santa Cruz, Eliana Torrico, coincidió en la insuficiente sentencia, sin embargo, "en este caso la victoria es que se ha logrado tipificar un daño a la fauna como daño o deterioro al patrimonio nacional del Estado".  

Torrico también explicó, como lo hizo la Directora Teresa Pérez que resulta "muy difícil hacer entender al Órgano Judicial, jueces y abogados que también la fauna es importante (...) merecen darle la celeridad, la importancia que requiere. Cada día que esto se demora siguen muriendo cientos de jaguares en nuestra selva".

Cynthia Silva Maturana, Viceministra de  Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal.


El desarrollo quita su hábitat al Jaguar

Un estudio realizado a partir a información recolectada entre el 2002 y el 2014, así como informes de agencias gubernamentales y no gubernamentales estiman que en Bolivia existen alrededor de 12.000 jaguares distribuidos en cerca del 50% del territorio nacional, especialmente en zonas cálidas del Oriente y Chaco boliviano, habiéndose reducido sus espacios y hábitat en los últimos años debido a la presencia del hombre y el desarrollo.

El Jaguar habita los bosques del sudoeste de la Amazonía (Áreas Protegidas Nacionales Manuripi, Madidi, Pilón Lajas, Isiboro Sécure, el Parque Carrasco, Amboró y Noel Kempff Mercado), llanuras de Moxos, el Pantanal, el Bosque seco chiquitano, El gran Chaco, llanuras del oriente y el norte del país, bosques de yungas boliviano-peruanos (Áreas Protegidas Apolobamba y Cotapata), bosques tucumano-bolivianos, bosques secos interandinos y el Chaco serrano.

Contrariamente a la disminución de esta especie, las amenazas a las poblaciones de jaguares se han incrementado, un ejemplo de ello se refleja en la desaparición de las poblaciones de jaguares cercanas a las principales carreteras, espacios agroindustriales o lugares donde se realiza la ganadería intensiva, el hombre le está quitando su hábitat a los jaguares.


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