Oruro, Bolivia. 18 de diciembre de 2018
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CAPUZ CULTURAL

Santa Nazaria Ignacia March

Santa Nazaria Ignacia March

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El FULGOR.com
location_city Oruro, Bolivia
date_range 14 de octubre de 2018

Hoy 14 de octubre de 2018, se marca en el Calendario como un hecho histórico de relieve: la Canonización de la Madre Nazaria Ignacia March Mesa. Para Oruro, particularmente es importante, por la obra que ella comenzó fue precisamente a los pies de esta Serranía de cerros que circundan la ciudad.

Siendo muy niña entendió que estaba llamada para algo importante, seguir a Dios como dice en sus propias palabras, “lo más cerca que pueda una humana criatura”.

Como nació en España y por ser una familia numerosa, muchas familias buscaban nuevos rumbos en el Nuevo Mundo, en América, escapando de los conflictos que los países europeos se ponían en aprestos hacia lo que poco tiempo después sería la Gran Guerra, o la Primera Guerra Mundial.

La primera vez que pudo escuchar la palabra “Oruro”, fue en el barco que transportó a su familia de España a Méjico; la Congregación de los Ancianos Desamparados se trasladaba de Europa a dedicar su servicio humanitario a una ciudad que comenzaba a llamar la atención del mundo por concentrar a buscadores de fortuna de todas partes del mundo y donde las Hermanas de los Ancianos Desamparados debían abrir una casa Asilo. Oruro, había renacido de sus cenizas y había encontrado la opulencia en pocos años con el movimiento generado de la actividad minera. Años antes, las Hijas de Santa Ana, se habían formado en Italia convocados por un rico industrial que tenía actividades económicas en Oruro para que puedan ocuparse de la sanidad en el Viejo Hospital San Juan de Dios.

Como hermana de los Ancianos Desamparados llegó Nazaria a Oruro que vio por primera vez al bajar en la estación del ferrocarril en 1912 y seguramente le impresionó sus viejas calles, la cantidad de personas que circulaban por las calles, los negocios de la calle Bolívar, el movimiento económico, etc.

Muy dedicada a su labor, se dedicó además a apoyar en las gestiones a la Superiora de la Orden de los Ancianos Desamparados hacia las autoridades de la ciudad para lograr mayor apoyo en beneficio de quienes vivían en su vieja casa de la calle Colombia.

La producción del Estaño, generaba un inusitado movimiento de personas, en su mayoría extranjeros, comercios instalados en el centro, hoteles, bancos, etc. Pero además junto a ellos, llegaban los protestantes, luteranos, evangélicos, judíos y de otras orientaciones religiosas. El Primer Colegio Evangélico y la Primera Iglesia Protestante en el país fue fundado precisamente en Oruro, y ante la necesidad de fortalecer la presencia de la Iglesia Católica, el 11 de noviembre de 1924 se erige el Obispado de Oruro, nombrando a su primera autoridad que recae en la persona de Abel Antezana de la orden de los Cordimarianos.

Lo primero que hizo el Obispo fue revisar las obras de la Iglesia y se topó con el viejo y vetusto edificio del “Beaterio”, que servía desde 1767 para cobijar a las mujeres que caían en desgracia, huérfanas, viudas, solas, niñas, etc. Administrado por mujeres que eran nombradas por la municipalidad y llevaban el nombre de “Abadesa”, con la intención de llevar una vida casi monacal, aunque en ese tiempo, solo quedó en mera intención.

Monseñor, había considerado poner en orden este edificio y a sus moradoras, por lo que viendo las cualidades de la Hermana Nazaria de Santa Teresa de Jesús de los Ancianos Desamparados, vio en ella la posibilidad de ordenar el famoso “Beaterio”.  La hermana en ese entonces, había entrado al viejo Beaterio el año de 1920 acompañando a la Superiora del Buen Pastor de la ciudad de La Paz.

Le impresionó de sobremanera aquel edificio por su condición ruinosa y la gente que allí habitaba, que quiso salir lo más antes posible de allí. Había visitado el templo que tenía como Patrono al Jesús Nazareno, que además tenía una cofradía en la zona. En la Noche, tuvo un sueño profético, la misma imagen le hablaba y le decía: “Tú serás Fundadora, y este tu primer Convento”.

Cinco años después, el 16 de junio de 1925, invitada por Obispo Antezana, el Obispo Sieffert de la Diócesis de La Paz y el Nuncio Apostólico  Felipe Cortesi encomendaron esta misión a la hermana Nazaria acompañada de Rebeca Morales, con la intención de Fundar una Congregación en aquella casa.

La última abadesa Angélica Mangudo, como símbolo de inicio de esta obra, saca de la pequeña caja de limosnas del Patrono Jesús Nazareno las únicas monedas que quedaban, cuatro monedas de 10 centavos, sumando apenas 40 centavos con los que debía iniciar su obra. Las tomó en sus manos como quien recibe un tesoro, y con ello representa el símbolo con el cual comienza su gran obra. Un mes después, presenta un reglamento para ordenar el Beaterio, el cual genera críticas entre las “Beatas” y la opinión pública por la intromisión de la “española”, que comenzaba a disciplinar a aquellas mujeres que tenían incluso una vida licenciosa.

Así comienza su obra, inspirada en la Misión que la Madre Nazaria, a los dos años comienza la fundación de otras casas como en Cochabamba, La Paz, Potosí y Santa Cruz. La casa de Oruro o el Beaterio había sido el inicio de su obra que comenzaba a expandirse. Los cuarenta centavos se conservan como reliquia, nunca fue necesario gastarlos, porque nunca falto los insumos para preparar la comida para los pobres en aquella institución que fundó para dar alimento a los necesitados a través de la “Olla del pobre”.

Sin embargo, la vida en Oruro de la Madre Nazaria estuvo complicada con falsedades y calumnias por muchas personas que la llamaban despectivamente “española”. El primer conflicto fue al poner en orden al Beaterio y a las mujeres que aun vivían allí, por supuesto que no fueron todas, pero sí las afectadas por el orden. Se la acusó de haber comercializado los tesoros que allí albergaban como cuadros coloniales y otros objetos sagrados traídos de viejas iglesias de Oruro. En el tiempo, se pudo comprobar que los bienes se mantuvieron y no hubo necesidad de venderlos, porque se conservan aun como parte importante de la casa.

En el Beaterio, comenzó la obra, que ahora llega a Europa, Centroamérica, África y la India, con 40 centavos se dio de comer a muchos pobres, se ayudó a los heridos en la Guerra del Chaco, se pudo imprimir el Famoso Boletín “El Adalid de Cristo Rey”, se levantaron colegios y además se llevó el consuelo espiritual donde la Iglesia no podía llegar.

Aun hoy es vigente su ejemplo, cuando decaemos, solo recordemos su expresión “Adelante, siempre Adelante”; aquello nos inspira en su fe, compromiso y entrega a Cristo a esta ciudad que eligió como suya y cuyos restos descansan en la Cripta del Beaterio, el lugar de su obra y que a partir de este día, ya es Santa y es tiempo que Oruro se reconcilie con ella.


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