Oruro, Bolivia. 14 de noviembre de 2018
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Candidatura de Carlos Mesa dispersa voto de la oposición

El ex presidente Carlos Mesa.

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Periodista | EL FULGOR.com
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location_city La Paz, Bolivia
date_range 14 de octubre de 2018

Después de un largo periodo de indecisiones,  que ya nos tiene acostumbrados, Carlos D. Mesa Gisbert,  finalmente decidió que le hará frente a Evo Morales el 2019, de la mano del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), partido político fundado en una conferencia nacional de izquierdas en 1978, por el extinto ministro de Trabajo (1990) Oscar “Motete” Zamora, aunque en los últimos 20 años ya no tiene incidencia en la política del país.

El anunció, casi adelantado de su candidatura (noviembre es el plazo de presentación de  binomios presidenciales para las primarias) no sólo cayó mal al partido gubernamental, el Movimiento Al Socialismo (MAS) --que a regañadientes aprobó el miércoles el Decreto Presidencial de Amnistía que se concedió a los expresidentes Carlos Mesa y Jorge Quiroga-- sino que también generó el desbande de los opositores, que se aprestaban a conformar  alianzas en torno a su candidatura, para hacerle frente a Evo Morales.

Para el analista político, Manfredo Bravo, en entrevista con la televisora PAT  la candidatura de Carlos Mesa ha generado susceptibilidades en los partidos políticos habilitados para las primarias de enero del 2019,  al punto que ya empiezan a expresar que si no hay una opción de alianzas irán solos; “lo que evidenciaría una fragmentación del voto de la oposición, que beneficiará indirecvtamente a Evo Morales”, subrayó.

Antes de que Carlos Mesa tome la decisión de presentar su candidatura, el partido del alcalde de La Paz, Soberanía y Libertad (Sol.bo), Luis Revilla, había hecho pública su invitación al vocero de la demanda marítima  para conformar una alianza con miras al 2019, ”con una clara y mayoritaria participación de jóvenes y mujeres sin dar un paso, en la alianza electoral, a las nefastas prácticas de la partidocracia del pasado y del presente” pero el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó la personería jurídica de este partido, dejando a Revilla sin candidato ni partido.

En la misma pretensión se encontraba el Movimiento Demócrata del gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, que habría ofrecido a Carlos Mensa conformar una alianza, según había confirmado  el secretario general de los Demócratas, Óscar Ortiz, al mencionar que las conversaciones también se habían extendido a Samuel Doria Medina y Luis Revilla, aunque Rubén Costas, descartó conformar un solo bloque de oposición.

Carlos Mesa y  Evo Morales.

Sin embargo, la decisión de Carlos Mesa de presentarse a las primarias de la mano del FRI, un partido que en el anterior siglo aglutinaba al  Partido Comunista de Bolivia (Marxista-Leninista), al Partido Revolucionario de la Izquierda Nacionalista (PRIN), al Partido Revolucionario de los Trabajadores de Bolivia (PRTB), a los trotskistas de POR-Combate, Vanguardia Comunista y que en 1985 se alió con el MNR para dar paso al gobierno de Víctor Paz Estenssoro que puso en vigencia el modelo neoliberal y luego el 2014, selló una alianza con Unidad Nacional de Samuel Doria Medina, causó hastío en el partido de los demócratas que salieron a criticar los aprestos de Mesa.

El jefe  de los Demócratas, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, en un mensaje difundido por las redes sociales, dijo que "viejos actores políticos" que buscan el “disfraz de los ciudadanos” pretenden incursionar en el escenario electoral y luego anunció  una candidatura propia que posteriormente negociará alianzas con otros partidos.

 “Demócratas presentará un candidato a las elecciones, pero antes, convocaremos a líderes, organizaciones y plataformas, a construir la unidad de la oposición; eso sí, apartándonos de mesianismos y personalismos, más propios del pasado, que del futuro que Bolivia necesita”, señaló Costas.

El rechazo luego se extendió en los oficialista MAS y los movimientos sociales que no se guardaron adjetivos contra el vocero de la demanda marítima fallida e incluso las victimas de octubre negro, anunciaron que la ciudad de El Alto, no votará por su candidatura porque  no perdonaron que se haya negado a atestiguar contra Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Berzaín e el juicio instaurado en un Tribunal Civil  de Miami, Estados Unidos.

Y como un ave “Fénix”, que renace de sus cenizas, el expresidente Jaime Paz Zamora, destacó en la ciudad de Tarija, que su candidatura es la mejor opción para el país, tomando en cuenta que los candidatos Carlos Mesa y Evo Morales ya fueron derrotados en La Haya.

Con un poco más de cautela Luis Revilla y Samuel Doria Medina, saludaron la decisión del expresidente Carlos Mesa y apostaron por construir unidad. “Saludamos la decisión de Carlos Mesa de ser candidato dado el apoyo que ha logrado en el último tiempo” escribió en su cuenta de Twitter Luis Revilla. “El desafío de todos es construir la estrategia y camino a seguir para que haya alternativa de poder y victoria”, escribió ´por su parte Doria Medina.

Jaime Paz Zamora que también quiere ser candidato.

MESA  ESTA MEJOR SIN ALIANZAS

Antes de lanzar su candidatura, el exjefe de Estado ocupaba el segundo lugar de preferencia en algunas encuestas difundidas en los últimos meses, solo por debajo de algunos puntos en relación a Evo Morales y en un eventual balotaje, las encuestas apuntaban a Mesa como ganador

Un día antes de que se conozca el fallo negativo de La Haya contra la demanda marítima de Bolivia, según datos de la encuesta que Mercados y Muestras que elaboró para Página Siete, a Carlos Mesa le iría mejor en las elecciones del 2019, si se presenta solo; es decir, sin ninguna alianza con los partidos políticos tradicionales de oposición, ya que las alianzas lideradas por opositores no tienen la posibilidad de ganar -en la primera vuelta ni en el balotaje- a Evo Morales, según dicha encuesta.

Para el analista político Fabrizio Mariaca, las sumas (alianzas) pueden restar votos a Mesa si los acuerdos son dirigidos por partidos de oposición tradicionales. “La gente piensa en Carlos Mesa como una alternativa frente a los partidos tradicionales, sobre todo de UN, Demócratas y otras organizaciones, según el ciudadano, responden a una lógica del pasado”, sostiene Mariaca en Página Siete.

Por su parte, el analista político, Jorge Dulon,  considera que Mesa no es percibido necesariamente como un político tradicional. “La gente está cansada de los políticos “tradicionales” y en este caso Mesa proyecta una imagen que no responde a ello. Más bien responde a los medios de comunicación, y al hecho de que es una persona que publica libros, en todo caso Mesa puede considerarse un outsider”, señaló.

En tanto que el activista social, Beto Astorga del colectivo Otra Izquierda es Posible, destaca que apoyan la candidatura de Carlos Mesa  por la alta preferencia del electorado, pero consideran que no debería aliarse con partidos políticos que buscan marginar a los colectivos sociales que irrumpieron en el país desde las redes sociales en febrero del 2016, cuando indujeron votar por el NO a la repostulación de Evo Morales y Alvaro García Linera.

“Apoyamos la unidad, pero también creemos que Carlos Mesa no debería hacer alianzas con partidos que busquen excluir a otros partidos y sectores de las plataformas. Bolivia quiere unidad, un cambio de sistema, que se respete el 21F, esos tres postulados son innegociables, y Carlos Mesa debe oír de lo contrario su candidatura será un fracaso, y se desinflará con la misma rapidez que creció”, indicó.

Sin embargo para el analista Manfredo Bravo representa casi un suicidio hacerle frente a Evo Morales el 2019, sin una estructura política sólida, ya que son las estructuras las que hacen campaña en el territorio, “Carlos Mesa no tiene una estructura territorial, necesita construirla y obviamente va a tener que buscar alguna corriente política que le maneje la parte territorial”, precisó.

Mesa tiene el desafío de unir a toda la oposición.


SIN VISIÓN DE PAÍS

Para el analista Arturo Villa Nueva, el mensaje de Carlos Mesa, al anunciar su candidatura reveló que una apuesta limitada, solo para una parte del país (clase media) y con un propósito únicamente electoralista en el que no se contempla una visión de país y un programa efectivamente de izquierda que lo respalde.  

“El país puede transitoriamente ilusionarse de nuevo, pero con seguridad que no tardará en hacer evidentes las necesidades de un verdadero cambio”, señala Villa Nueva en Los Tiempos, al destacar que la emergente clase media, precariamente constituida por la bonanza económica de los años pasados, política y electoralmente, puede jugar un rol importante, en vista de su peso demográfico y el paulatino desencanto que el MAS y su gobierno le generan”.

Casi en la misma línea, el presidente Evo Morales criticó el mensaje de Carlos Mesa al que calificó de individualista y que discriminaría a los más necesitados del país que se aglutinan en los movimiento sociales.

“Analicen profundamente ese mensaje, desconoce al pueblo organizado mediante las fuerzas sociales. Para ellos es individualismo, es el pensamiento del imperio norteamericano”, afirmó en un acto de entrega de obras en Pando.


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