Oruro, Bolivia. 20 de octubre de 2018
  • close

EDITORIAL

La automatización del trabajo

EL FULGOR.com
date_range 16 de septiembre de 2018

Un estudio efectuado por dos investigadores de la Universidad de Oxford en 2013, pronosticó que en un plazo de entre 15 y 20 años, casi el 50 por ciento de los empleos podrían desaparecer por efecto de la automatización y la aplicación de las nuevas tecnologías.

La tesis de Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne, coincide con los grandes avances de la robótica y de la inteligencia artificial que a través de los algoritmos es capaz de leer millones de datos en sólo segundos.

Esto que parece tan sólo una predicción del futuro es una realidad en países tan desarrollados como Japón, donde las meseras y meseros de varios restaurantes ya desaparecieron. El cliente encuentra en su mesa una pantalla o una tableta, escoge el menú, envía el mensaje y su comida, a través de una cinta transportadora estará en su mesa en unos pocos minutos.

El estudio citado por Andrés Oppenheimer, en su libro Sálvese quien pueda, contiene una investigación que realizó en tres continentes y que revela el mundo que a muchos profesionales nos tocará vivir en sólo una o dos décadas.

Las nuevas tecnologías afectaron ya a muchos empleos, entre ellos el de los periodistas que desde la aparición del Internet y desde que la gente lee las noticias gratis sufrieron despidos.

Grandes empresas de diarios redujeron su personal de modo drástico, incorporaron las nuevas tecnologías y muchos trabajos quedaron obsoletos y desaparecieron.

Los periódicos ya no tienen diagramadores, esos empleados que, en grandes mesas muy bien iluminadas, dibujaban la maqueta de cada una de las páginas de la edición del diario que, a primera hora del siguiente, debía ser puesta a consideración de los lectores.

Los periodistas ya no tienen que transcribir sus entrevistas, ahora existen programas que lo hacen en minutos e incluso convierten el audio en texto listo para la impresión.

Los estudios de la televisión tienen cada vez menos gente, menos camarógrafos, ayudantes de camarógrafos, iluminadores y quienes se encargan de manejar el telepromter, que es el aparato donde los conductores leen el guion.

Todos estos trabajos han sido reemplazados por la automatización, ahora, un programa especialmente diseñado maneja las cámaras de estudio, la iluminación se realiza también a través de la robotización de un programa especialmente diseñado.

Las empresas periodísticas cada vez más despiden a sus empleados y los cambian utilizando programas que reemplazan sus labores y la mayoría de las veces con mucha mayor eficiencia y sin errores.

Esta práctica ha provocado en nuestro medio una gran cantidad de periodistas sin empleo seguro que a su vez provocó la aparición de un grupo de hombres y mujeres de prensa que se denominan autogestionarios.

Este grupo compra espacios en los medios, generalmente la radio y la televisión, consigue su publicidad y vive de ella, es una manera de subsistir sin depender de la empresa que, a su vez, asegura sus ingresos por el pago del espacio vendido.

Estos mismos periodistas realizan su trabajo utilizando las nuevas tecnologías que en el caso de la televisión es suficiente una cámara que se maneja con una mano y una computadora portátil o laptop para la edición con programas que ya están diseñados para tal efecto.

Las nuevas tecnologías están obligando a casi todas las profesiones del mundo a adecuar su trabajo, reinventarse o morir en el intento y los periodistas no nos salvamos de esta inmensa ola o tsunami que nos toca vivir.



Página vista 167 veces










ElFulgor.com © 2016-2018 Oruro, Bolivia