Oruro, Bolivia. 15 de diciembre de 2018
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Fue acuñada en 1826, en la Casa de la Moneda

El periplo de la medalla presidencial: de un prostíbulo al atrio de una iglesia

El presidente Evo Morales luciendo la medalla Presidencial en un acto oficial.

EL FULGOR.com
date_range 12 de agosto de 2018

Los actos de conmemoración al 193 aniversario de creación de Bolivia, pasarán a la historia, no sólo por el incómodo momento que le hicieron pasar al presidente Evo Morales, en la ciudad de Potosí, los parlamentarios de la oposición y plataformas ciudadanas, con las consignas por el 21F, que obligaron a recortar el mensaje a la nación; sino que también se recordará esta fecha por la inusual sustracción de la histórica medalla presidencial, frente a un burdel de la ciudad de El Alto, en el departamento de La Paz.

La Medalla presidencial, acuñada en la Casa de la Moneda de Potosí, en 1826, para el libertador Simón Bolívar, incrustada con rubís y diamantes en oro de 22 quilates  (valuada en el gobierno de Jorge Quiroga en aproximadamente 284.815 dólares) fue robada  el 7 de agosto por la banda de los “Sien” (integrada por súbditos peruanos) quienes presionados por el cerco policial y el escándalo desatado en los medios de comunicación abandonar el botín en el atrio de la Iglesia de San Pedro de la ciudad de La Paz.

Ese día, el presidente Evo Morales, se encontraba en Colombia, en la asunción del mando presidencial de Iván Duque, por lo que determinó recorrer la parada militar por la creación de las Fuerzas Armadas, para  el 8 de agosto en la ciudad de Cochabamba, donde debía lucir la medalla presidencial que fue legada por el libertador Simón Bolívar, a Bolivia, tras su muerte, en diciembre de 1830.

La custodia y el transporte de la histórica presea, a la capital valluna, junto la banda presidencial y el bastón de mando, estaba a cargo del teniente de la Casa Militar, Juan de Dios O. B., quien debía trasladarse en un vuelo comercial de las 18.00, al que llegó retrasado por lo que decidió buscar damas de compañía, “para hacer hora”, para el último vuelo de las 21.00 horas, según declaró a la Policía, dejando el valioso símbolo dentro de una mochila de color negro, cubierto con una colcha, en la guantera de su vehículo particular, que no obstante tenía un sticker con el rótulo de “seguridad presidencial”.

“Me bajé del vehículo, no sin antes tapar mi mochila color negra con franjas verdes en los cierres con una colcha para luego dirigirme a los locales de la avenida 12 de Octubre (prostíbulos). Ingresé a varios de esos locales, haciendo pieza con damas de compañía en dos oportunidades”, declaró el militar, según el reporte policial que posteriormente fue identificado el caso, por la Fiscalía de La Paz, como "Incumplimiento de deberes; destrucción o deterioro de la riqueza o patrimonio nacional y conducta antieconómica”.

Horas más tarde, se conoció que el teniente estaba en custodia de la histórica presea desde el 12 de julio, día en que la retiró de la Bóveda del Banco Central de Bolivia para que Morales la luzca en los actos cívicos de La Paz, el 16 de Julio y que, mediante una carta, la Casa Militar, solicitó extender el plazo de devolución después de las fiestas patrias que se celebraron en Potosí y luego la parada en Cochabamba.

El presidente Morales sin los símbolos presidenciales durante la parada militar del 8 de agosto, en Cochabamba.



La medalla presidencial fue legada por Simón Bolívar

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El 6 de agosto de 1825, la Asamblea Deliberante, reunida el en Chuquisaca, decidió que Alto Perú adoptara como nación independiente el nombre de República Bolívar en homenaje al Libertador, Simón Bolívar, quien fue declarado padre, protector y primer presidente de la naciente República.

Como homenaje y gratitud, al hombre que le dio existencia, la misma Asamblea decidió ofrendar un objeto material que simbolizara sus admiración y agradecimiento, por lo que se acordó, mediante un Decreto, que el gran Mariscal de Ayacucho, José Antonio de Sucre, le entregue una medalla de oro tachonada de brillantes, en cuyo anverso figurara el cerro de Potosí y el Libertador colocado al término de una escala formada de fusiles, espadas, cañones y banderas en actitud de fijar, sobre la cima de dicho cerro, el símbolo de la Libertad, y en el reverso entre una guirnalda de olivo y laurel, la siguiente inscripción: “La República Bolívar agradecida al Héroe cuyo nombre lleva”.

A dicho envió Bolívar respondió con una carta de agradecimiento dirigida a la Asamblea, que el periódico boliviano “El Cóndor” publicó en 1826, Entre las consideraciones de gratitud, Bolívar aseguraba que en señal de profundo reconocimiento a Bolivia conservaría la joya toda su vida y que a su muerte, devolvería el presente al Cuerpo Legislativo.

TESTAMENTO DE BOLÍVAR

Según el portal “Monedas Venezolanas” cuando el Libertador comprendió que pronto moriría, escribió su Testamento el 10 de Diciembre de 1830, sin olvidar su promesa de devolver a Bolivia la Medalla que la Asamblea General le había consagrado:
«Es mi voluntad que la Medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República”, reza el testamento del Libertador.

A la muerte, en diciembre de 1831, el albacea de Bolívar, devolvió la joya al pueblo boliviano y el Congreso resolvió ese mismo año regalársela al presidente en ejercicio, el mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana (1829- 1839) como reconocimiento a sus méritos.

En 1839, al estallar la revolución en Bolivia que derrocó al presidente y protector de la Confederación Perú – Boliviana,  el nuevo gobierno obligó a la esposa de Santa Cruz, Francisca Cernadas, devolver la medalla del Libertador que ella guardaba desde que el Congreso Constituyente de 1831 la había adjudicado a su marido.

El gobierno de José Miguel de Velasco, mediante un decreto que data del 28 de octubre de 1839, instituyó  la medalla de Simón Bolívar como símbolo presidencial. A partir de entonces, ha sido impuesta a todos los gobernantes que han llegado a la silla presidencial por el voto ciudadano o por la fuerza de las armas.

La medalla Presidencial.


MELGAREJO ROBÓ LA MEDALLA PRESIDENCIAL

El historiador Víctor Torrealba, relata en “Monedas de Venezuela” que alrededor de 63 presidentes, de los 85 que tuvo Bolivia, usaron la joya presidencial, los primeros cinco que gobernador 1826 y 1831, no la usaron porque no era símbolo presidencial, entre ellos Antonio José de Sucre.

El gobierno de facto de José María Linares, no pudo portarla porque el general Córdova -que fue derrocado por él- se negó a entregársela bajo el argumento de que la pieza no era digna de un presidente golpista.

En tanto, que el presidente Mariano Melgarejo sustrajo la joya durante su Gobierno y fue recuperada por el presidente Agustín Morales en 1872.

Carlos Mesa, agrega que otros cinco presidentes tampoco la usaron como Néstor Guillén, porque fue presidente por muy breve tiempo. Ni Tomás Monje, que gobernó después de la caída de Villarroel y consideró que sólo los presidentes constitucionales debían llevarla. Alberto Natusch no tuvo tiempo de usarla y Celso Torrelio no la llevó, tildándola de q'encha.

Una de sus anécdotas memorables la protagonizó el presidente Siles Suazo, a quien le colocaron la medalla al revés y "en mi caso -recuerda Carlos Mesa- no pude llevarla en el acto de posesión presidencial, porque cuando la pedí eran más o menos las 18.00 y me dijeron que había que llamar al presidente del Banco Central. Él me explicó que no me la podía dar porque hay una clave electrónica que impide que la bóveda se abra después de las seis de la tarde".

LE ROBARON PIEZAS VALIOSAS A LA JOYA PRESIDENCIAL

Según Victor Torrealba, en agosto de 1926, se hizo un proceso de certificación de la medalla presidencial, encontrándose datos aterradores: se habían sustituidos 24 diamantes sudafricanos por piedras falsas; partes de la cadena de oro, originalmente de 22 quilates, fueron remplazadas por otras de fantasía y oro de menor ley.

“Pero lo peor fue que en el corazón de la Medalla del Libertador, que era el óvalo de oro, en cuyo reverso iba grabada la grandiosa leyenda, fue arrancado de la montura de brillantes  y sustituido por otro”, relata en el portal Monedas de Venezuela.

El gobierno de Carlos Mesa decidió hacer una réplica del Centro de la Medalla con el reverso original y sustituir la falsificación con una réplica en oro de 22 quilates, según relata al portal “Urgente.bo” el exdiplomático Gustavo Aliaga, quien tuvo a su cargo la restitución de la tapa con los datos originales que habían sido hechos el año 1826 y que la tapa falsificada fue entregada al Banco Central de Bolivia.

El Decreto supremo 26676 estableció que el Ministerio de la Presidencia debe realizar una auditoría, al cabo de cada periodo constitucional para verificar que no le falte ninguna pieza.

La joya más resguardada

La última tasación de la medalla se hizo el 23 de enero de 2002 por encargo del presidente Jorge Quiroga. El análisis fue efectuado en dos joyerías especializadas, que constataron que la joya se mantiene intacta y que aquellas piedras que no son brillantes sino cuarzos, probablemente son los que se colocaron originalmente, a deducir por su tipo de corte. Si existe alguna pérdida quizá sea de pequeñas chispas de brillante de los laureles, de menos de 0,10 kilates cada una, atribuible a la manipulación.

En 2002, para que cuelgue del pecho, como lo hace ahora, se le añadió una prolongación en 34 centímetros trabajada en oro de 22 kilates. La cadena tiene hoy un peso de 241 gramos.



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