Oruro, Bolivia. 16 de diciembre de 2018
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Niños de la calle un problema sin solución

Los niños que viven en la calle un problema estructural aún sin solución.

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Periodista | EL FULGOR.com
location_city Uyuni, Bolivia
date_range 22 de julio de 2018

Las causas estructurales, sociales y familiares del abandono de los niños y de los "Hogares de menores", donde viven miles de niños bolivianos; como una solución que no resuelve la problemática de los menores abandonados, por el contrario, mantienen un ejército de jóvenes sin la formación familiar a los que podrían capacitarlos e integrarlos a la cultura en la que vivirán como adultos.

Por demás, estos hogares que solo sirven como "Depósitos" de niños, esconden de la vista del público el espectáculo de los resultados de una situación que pesa más fuerte sobre los hombros de los menos capacitados para esta carga: los niños.

Los orfelinatos no constituyen la única respuesta de la sociedad frente a esta problemática. Existen más de 2.000 niños en la calle, deambulando, algunos aunque tengan familia, pero que por distintas razones están en la calle buscando la manera de aportar económicamente a sus hogares.

 Algunos de estos niños acompañan a sus padres en el trabajo, otros por su cuenta vendiendo en lugares públicos o mercados, lavando coches, cargando bolsas, vendiendo dulces en los micros, lustrando zapatos, botando basura, voceando en los trufis, entre otras actividades laborales que no necesariamente son para su edad.

Estos niños pierden su niñez, no van a la escuela, no juegan, no desarrollan progresivamente, ni son niños antes de ser adultos, aunque tengan familia, estos niños en la calle están expuestos a todo tipo de influencias y peligros, ya que la calle es el lugar donde pasan la mayor parte del tiempo, donde tienen sus amigos, donde llenan sus necesidades, corriendo el peligro de ser niños de la calle y con el mal pensamiento de que ahí lo conseguirán todo, trabajo vivienda, comida, amistad, diversión y otras actividades que por lo general son para mayores y no precisamente para su edad, al extremo de que ya no regresan más a su hogar. La calle  se convierte en una verdadera escuela, donde estos niños realizan su aprendizaje social.

Estos niños de la calle aprenden a vivir en un país atrasado, disimulando el hambre, la miseria, realizando trabajos improvisados, pesados, con la finalidad de ganarse unos centavos para poder sobrevivir, así se van haciendo hombres, adquiriendo prematuramente las responsabilidades de la vida.

La aventura, el trabajo y las peleas, el evadir el orden legal constituyen su lucha por la existencia.

Solos, sin el cariño y la protección de sus padres.


CAUSAS

Una de las causas más frecuentes para que los niños abandonen o sean echados de sus hogares, es la desintegración familiar, este fenómeno social puede ocurrir en cualquier clase social, pero en muchas familias en nuestro país, es la extrema pobreza y los efectos  que lleva consigo, consecuencia de  esta problemática

Existen muchos niños que se ven obligados a vivir en la calle y no precisamente porque ella supla lo que da su familia, sino, por el contrario, la calle en fin de cuentas, lo libera del pesado ambiente familiar; allí se desahoga de las tensiones del hogar,

Para estos niños la calle es el lugar donde olvidan sus penas y sufrimientos, donde el niño esconde su impotencia de no poder contribuir o hacer más llevadera su vida y la de su madre que vive sola consumiéndose en silencio en la calle mitiga su dolor de tener que ver a su padre relocalizado o alcoholizado, perderse en el abismo del vicio por la carencia de oportunidades de trabajo.

Se quiera o no, lo aceptemos o no, la calle para estos niños viene a constituirse en una tabla de salvación cuando se ve amenazado su equilibrio por las tensiones y desajustes familiares que a diario sufren y donde la violencia es parte de la cotidianidad.

"Mi papá se murió, ahora mi mamá vive con otro hombre que me pega, no puedo vivir así"

"Mi madre vive con otro hombre que cada que viene borracho amenaza con abusar de mi, tengo miedo"

"Vivía con mi familia, no había comida para todos, mejor que me vaya para no quitar el pan de mis hermanos"

"Estaba viajando con mi mamá en una flota, por el cansancio me dormí y cuando desperté mi mamá ya no estaba en su asiento, no se dónde se bajaría, me abandono, por eso ahora vivo en la calle"

"Mi padre llegaba todos los días borracho directo a pegarle a mi mamá, si me metía a defenderla a mí también me pegaba, como vivir con miedo, mejor dejar mi casa"

En estos ejemplos se siente una triste realidad, por falta de recursos una viuda busca otro hombre para apoyar su familia, la relación entre padrastro e hijo no resulta, el hijo sale de la casa. En otra un hermano mayor va a buscar su propia vida para no ser una carga de su familia.

El sistema de educación para los niños de la calle es imposible dada las condiciones en que viven, llevarlos a los "Hogares " es peor por las condiciones que se exigen

TRISTE REALIDAD

Los niños de la calle viven como pueden aprenden rápidamente los valores de la calle, el no confiar, el robo, la mentira, la droga, la prostitución, son niños en alto riesgo que frecuentemente sufren abuso y maltrato.

Si bien esta realidad en la que están inmersos cientos de niños ¿continuará esta forma o estilo de vida, una garantía real para un desarrollo armónico, exento  de traumas?,¿Esta forma de vida es justa para un niño de corta edad?, la repuesta es obvia, no, entonces podemos ver imposible que en las calles estén abarrotadas de niños, sabiendo que no es una solución para el abandono.

Sobreviven ejerciendo los trabajos más diversos y peligrosos.


PROCESO DE CALLEJERIZACION.

El callejerismo, es un fenómeno heterogéneo y complejo, por lo que no existe un proceso lineal para explicarlo. Puede considerarse las siguientes etapas del desarrollo de dicho fenómeno:

ENCUENTRO.- La persona llega a un grupo en situación de calle buscando aceptación, para buscar seguridad. Por lo general se inicia el consumo de drogas como un recurso de pertenencia, esto sucede normalmente con los recién llegados que quedan bajo tutela de algún miembro mayor del grupo.

IDILIO.- En esta etapa se descubren los beneficios de vivir en la calle, la itinerancia y experiencias generales, que los mantienen conformes e interesados. Se desarrollan estrategias como la mendicidad encubierta, hurtos en pequeña escala y el uso de diferentes ayudas institucionales

PROFESIONALIZACIÓN.- Al superar los 5 años de vida callejera, los muchachos conocen las formas de obtener dinero y drogas para subsistir, corriendo riesgos de perder la conciencia y el control  de su conducta o las relaciones sexuales sin protección, lo cual se traduce en el peligro de contraer enfermedades de transmisión sexual.

CRISIS DEL FUTURO.- Esta condición es provocada por una ruptura de la vida cotidiana como la muestre de un compañero, se puede considerar como un punto de inflexión donde la persona se cuestiona si debe continuar en esta vida de  calle o buscar apoyo..

Un pueblo que no cuida su presente, no puede tener futuro, los menores, niños y jóvenes de nuestro país han estado y están olvidados por la sociedad y el Estado, para cambiar esta situación, se hace necesario un cambio radical del modelo de desarrollo vigente, el que a su vez genere un cambio ideológico en relación a los menores

¿QUE HACEMOS PARA AYUDAR A ESTOS NIÑOS DE LA CALLE?

Si Bolivia desea tener un futuro de grandeza, de desarrollo,de justicia social, debería cambiar la actual situación en que se encuentran los niños de la calle.

Una vez más, nos remitimos a la causa que genera la sobre vivencia de estos niños en las calles, pero podemos quedarnos en esa constelación: salarios ínfimos, desempleo, mujeres abandonadas, son estas cosas generadoras de niños "Polillas", "Ladronzuelos", estos males son problemas estructurales que en tanto no sean superados subsistirán y no podemos quedar indiferentes hasta que las causas estructurales de estos males desaparezcan.

El problema de los niños y los jóvenes   que viven en las calles depende de su situación y no de su estatus, de hecho cada niño o joven tiene una historia diferente, personal con la calle que no puede ser generalizada.

Por esto para que el cuidado de los niños y jóvenes de la calle sea eficiente tiene que depender de diferentes situaciones de las calles, en otras palabras, de los diversos "Perfiles de los niños", es decir analizar la situación de cada niño o joven que vive en la calle.

En Bolivia, por ley, la edad mínima para trabajar es desde los 10 años.


JUVENTUD CALLEJERA

Hombres y mujeres se han mantenido en la calle durante muchos años, han ingresado en ocasiones a programas de ayuda social especializada, sin embargo, en muchos casos no pueden superar la profunda dependencia del alcohol y las drogas o presentan daños neuronales y o padecimientos psiquiátricos..

CIFRAS

No existen registros fiables del número de niños y jóvenes viviendo en las calles, se estima que en el mundo las cifras oscilan entre los 100 y 150 millones según informes del Consortium for Stret Children, una asociación de ONG del Reino Unido

UNICEF calcula que en Bolivia hay más o menos unos 2.000 niños en la calle.

Por su parte el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), señala que en Bolivia son más de 8.000 niños que viven en situación de calle realizando trabajos que los privan de educación, y salud.

La normativa en Bolivia que regula y protege el trabajo infantil se basa en la Ley No 548, el nuevo Código Niña, Niño, Adolescente promulgado en julio de 2014. señala que la edad mínima para el trabajo es los 14 años de edad, pero que excepcional mente el trabajo infantil puede ser a los 10 años.

Bolivia es el único país en el mundo donde los niños a partir de los 10 años se les permite trabajar legalmente.  

(Fotografías tomadas del Internet)


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