Oruro, Bolivia. 22 de octubre de 2018
  • close

Año Andino Amazónico 5.526

Salen los primeros rayos del Sol en Tiahuanacu. (Abi)

account_box


Periodista | EL FULGOR.com
location_city Uyuni, Bolivia
date_range 24 de junio de 2018

El Año Andino Amazónico, es la celebración del solsticio de invierno, por los collas paganos de Bolivia, nombre utilizado para denominar a las personas de la cultura Aymara, esta celebración representa en líneas generales el resurgimiento del astro rey que en el idioma Aymara  es el willkakuti que quiere decir  "Retorno del Sol" y machaq mara "Año nuevo".

El willkakuti es uno de los fenómenos que comienza con el solsticio de invierno catalogado en el calendario rural que ha marcado el inicio del año nuevo en que comienzan las tareas de producción en las faenas agrícolas y ganaderas, como siembras, cosechas y esquila de animales.

El Año Nuevo Andino Amazónico en la meseta del Collao, que corresponde a la tercera semana de junio de cada año por estar en el hemisferio sur, de ahí que se haya denominado el 21 de junio como día del solsticio de invierno.

Esta celebración se festeja en la Argentina, Chile, Perú y fundamentalmente en Bolivia que tiene como centro Tihuanacu en el departamento de La Paz, lugar considerado como parte de la cultura Aymara.

El sol en toda su magnitud.


El ritual del  Año Andino Amazónico es celebrado por diferentes culturas milenarias en todo el mundo. Tanto la sabiduría amerindia como la europea y asiática sintieron que la madre tierra tiene ritmos periódicos asociados a la posesión que tiene respecto del astro Sol y que estos ritmos influyen en la vida de los seres vivos que ella acoge.

Así el solsticio de invierno, palabra que deriva del latín sol (sol) y sistere (quieto), marca el inicio de una etapa de renacimiento, es decir la renovación de energía que se caracteriza porque el Sol da la apariencia de quedarse quieto frente a la tierra, ya que en esos momentos el Sol cambia muy poco su inclinación de un día para otro y parece permanecer en un lugar fijo del Ecuador celeste.

No es casualidad, entonces, que los incas llamaron a este suceso  Intihuatana que significa "atar al Sol". Para todas las culturas que realizan el rito del Año Andino Amazónico, es un momento de agradecimiento y sentido a través del ritual, por este motivo los aymaras celebran el solsticio como fin de año viejo el inicio del año nuevo denominado "Año nuevo Aymara.

La gente con las manos en alto recibiendo los primeros rayos del Sol


Esta celebración ancestral ha sido amenazada  con desaparecer por obra de la colonización y evangelización, reemplazada por la festividad religiosa de San Juan, las comunidades del entorno han optado por recuperar sus tradiciones para afianzar su identidad originaria y reforzar su filosofía de unidad del ser humano con la Pachamama, tratando no solo de ver la práctica cultural, sino de una antigua pero renovada filosofía diferente de la occidental, que persiste en todo el mundo.

El 21 de junio marca un cambio de energía fundamental en una comprensión de antiguas culturas que han sido corroboradas por un estudio llamado Brigt Ligth Theraqy, elaborado por la universidad de Columbia de los Estados Unidos, cuando señala que el solsticio de invierno es la noche más larga del año y que es festejado por varias culturas mediante la utilización de plantas verdes secas conocidas como "k'oas y fogatas que arden por tiempos prolongados, la quema de madera y cera de abejas o grasa animal en el caso de los aymaras así como mediante actividades físicas como las danza y otros de comunión con los seres queridos.

Todas estas actividades generan iones negativos que incrementan temporalmente las secreciones de serotonina (neurotransmisor que equilibra los estados depresivos y melancólicos que tiende a causar la época de invierno), con lo que se re vigoriza el cuerpo y se renueva el espíritu.

Los Amautas (autoridades originarias)


RITUAL

El ritual se inicia cuando el Sol comienza a repuntar en el horizonte entre las cinco y seis de la madrugada, cuando termina de aparecer el astro Sol la gente reunida en lugares determinados como Tihuanacu (el principal), La Paz, Samaypata en Santa Cruz, Incallajta en Cochabamba, Pampa Aullagas en Oruro y en Potosí el Gran Salar de Uyuni.

Sacrifican animales del altiplano (llamas) para regar con su sangre los cultivos, se preparan los apthapis (comida comunitaria) y se baila en comunión con sus seres queridos y al son de tonadas autóctonas tocadas en  instrumentos también de origen autóctono (zampoñas y quenas),dando al ritual un marco espiritual sorprendente que armoniza con el solsticio de invierno en un ambiente acompañado de un intenso frío característico de la época.  

El año nuevo aymara, a través de las fogatas que se encienden forman sendas brazas dónde se queman ofrendas dando lugar a una espectacular fiesta de sentimiento de unidad con el Sol y la sencillez de la complementación entre todos los seres que reciben la energía renovadora del Sol que según sus creencias ingresa por las manos que son extendidas a los primeros rayos del astro Rey.

Siendo el Salar de Uyuni el lugar que concentra la mayor cantidad de energía del planeta, el solsticio de invierno se potencia y ofrece condiciones existentes en todo el mundo para realizar un trabajo de limpieza mental y de renovación espiritual  para comenzar una nueva etapa en  la vida.

Ritual en Tiahuanacu. (Abi)

Sacrificio de la llama.



Página vista 175 veces










ElFulgor.com © 2016-2018 Oruro, Bolivia