Oruro, Bolivia. 22 de octubre de 2018
  • close

Periodismo libre, un derecho que conlleva una gran responsabilidad

Los periodistas bolivianos celebraron su día el pasado 10 de mayo

account_box


Periodista | EL FULGOR.com
email [email protected]
location_city Oruro, Bolivia
date_range 13 de mayo de 2018

Pese a todos los intentos de los diferentes gobiernos, los de antes y el actual, de querer acallar a los periodistas a través de una serie de normas emitidas sobre todo en los últimos 12 años, el rol de los trabajadores de la prensa, ha sido ha sido fundamental, tratando de mantener vigente el derecho a una información libre y veraz, sustento de la democracia.

Sin embargo, “la prensa libre tiene un enorme poder si éste se define como la capacidad de influir en otras personas. En las democracias los medios de noticias suelen tener derecho de publicar la información sin previa aprobación del gobierno. En muchos países hay garantías legales para que los periodistas puedan ejercer ese derecho. Pero todo derecho implica responsabilidades”, asegura en su texto “Manual de periodismo independiente”, Deborah Potter docente de periodismo y columnista de diversos medios de comunicación en Estados Unidos.

“La credibilidad de la prensa está ligada a su compromiso con la verdad, con la búsqueda de precisión, imparcialidad y objetividad, y con una clara distinción entre noticias y publicidad. El logro de esas metas y el respeto de los valores éticos y profesionales no se pueden imponer por la fuerza, son la responsabilidad exclusiva de los periodistas y de los medios. En una sociedad libre, la opinión pública es la que premia o castiga”, sostiene Potter.

Define al periodismo como una profesión y un arte, pues los periodistas aplican habilidades especializadas y se someten a normas en común. Así pues ¿qué hace al periodismo algo distinto de otras ocupaciones, como la medicina o el derecho, que pueden ser descritas en los mismos términos? La mayor diferencia es quizá el papel especial que los medios informativos desempeñan en una sociedad libre.

El propósito esencial del periodismo es dar a los ciudadanos la información precisa y fidedigna que necesitan para desenvolverse en una sociedad libre.

En este tiempo, en el que las nuevas tecnologías han hecho posible que, con la ayuda de una computadora, cualquier persona disemine información con tanta amplitud como las más grandes organizaciones de noticias. Pero un sitio bien diseñado de internet, no importa cuán bien escrito esté o con qué frecuencia se actualice, no siempre es una fuente fidedigna de noticias. La verdad es que en un mundo complejo donde la información ya no es un producto escaso, el papel del periodista se ha vuelto más importante que nunca.

El periodismo es algo más que la simple publicación de información a partir de los hechos. También la propaganda se puede basar en hechos pero estos son presentados de forma calculada para influir en la opinión de la gente, los profesionales de las relaciones públicas también usan hechos, pero solo muestran un lado de la historia, en cambio, el periodista se esfuerza por ser imparcial y presenta el cuadro completo. Pugna por relatar una historia precisa y auténtica que refleje la realidad, no su propia percepción o la de alguna otra persona.

Estos son algunas definiciones y conceptos extraídos del manual de Potter, pero ¿qué pasa en nuestra realidad, en lo cotidiano que le ha tocado vivir al periodista boliviano y especialmente al orureño?

Humberto Cabezas Zelaya


Uno de los profesionales de mayor trayectoria en Oruro en el ámbito de la información, con algo más de 50 años de carrera, Humberto Cabezas Zelaya sostiene que el periodismo es un servicio público que hace a la fe de las personas, lo que da dos connotaciones, por una parte un ejercicio profesional absolutamente legal en Bolivia y la otra que dice que se debe ser fiel al interés del público y prestar lo que señala la propia vocación, servicio social.

“Yo he comenzado a apegarme recientemente a un paradigma que ha establecido una periodista de un canal internacional que dice –no quiero ser neutral, prefiero ser veraz-, ese es el contexto en el que siempre debemos trabajar y creo que es el que mejor resultado da cuando precisamente se trata de ejercer esta noble profesión”, sostuvo Cabezas.

Señaló, respecto del cumplimiento de las normas éticas, que es cuestión de conciencia de cada uno de los periodistas, si está cumpliendo por una parte las leyes y por otra parte los paradigmas de carácter ético, pero aclaró que “un periodismo sin ética no es tal, quiere decir que ha tomado partido por cualquier otra situación que no es precisamente el servicio social y por lo tanto utiliza al periodismo para determinados fines, en cambio cuando se lo hace con absoluta ética, con apoyo a la moral estamos ejerciendo nuestra profesión en todos los terrenos, en todos los tiempos y circunstancias, sin problemas, sin inclinarnos por determinadas propuestas sean de carácter ideológico, económico ni mucho menos, solamente cumpliendo nuestro deber, como nos señala nuestra vocación”, refirió.

El hablar de que los periodistas de antes hacían un mejor trabajo que los de ahora, es más en una suerte de perogrullo, “que todo tiempo pasado fue mejor, creo que no es muy cierto ello”, se hacen comparaciones, pero los de antes cumplían su labor, como lo hace todo periodista profesional, como los de ahora también, entonces no hay por qué satanizar a unos y a otros. Los periodistas saben lo que tienen que hacer, puntualizó.

Cabezas, como otros periodistas de trayectoria, tal el caso de Etzhel Llanque Albarracín, asegura que en los últimos tiempos ha impactado un fenómeno emergente de la creación de las carreras de Comunicación, pues ahora ya hay muchos más recursos humanos, cada año un centenar aproximadamente, solo de la Universidad Técnica de Oruro.

“En nuestra ciudad de los años 80 para atrás, ejercíamos máximo unos 20 o 30 personas, hoy creo que estamos por encima del millar, entonces hay recursos humanos y no hay fuentes de trabajo, y creo que eso está impactando en la expectativa económica de todo profesional. Alguna vez una colega me dijo –la ética no voy a poner a la olla- y creo que tenía algo de razón, desde el punto de vista exegético pero ese fenómeno le está impactando severamente al ejercicio del periodismo, más recursos humanos, menos fuentes de trabajo, el resultado haciendo un ejercicio de ecuación igual sería una suerte de ¡sálvese quien pueda!”.

Se habla de un periodismo de investigación que es más una propuesta técnica y profesional pero para practicar ese periodismo también tienen que estar dadas las condiciones en las propias fuentes de trabajo, y hay que planificar pero en base a los recursos que pueda proporcionar la propia fuente de trabajo y las expectativas que se tengan, pero hay algunos factores que impiden realizar eso, sin embargo, “cumpliendo nada más el género informativo, yo creo en condiciones absolutamente profesionales, el periodista ha logrado sus objetivos de carácter personal, profesional y vocacional”.

Llanque haciendo también un análisis refiere que para que cambie la forma de proceder del periodista, tuvo que ver mucho el decreto supremo 21060 que entre otras cosas promovió la libre oferta y demanda.

“Creo que el 21060 ha logrado cerrar varios medios de comunicación donde el periodista recibía un sueldo por el trabajo que realizaba, hoy en día, el hecho de trabajar pagando, lograr una publicidad y callarse de una determinada autoridad ha corroído totalmente la ética del periodista, hoy ya no se practica ese periodismo sincero como debe ser, hoy, muchos están bajo consigna de quien te da la publicidad y no debes decir lo malo que está haciendo porque te quitará la publicidad, entonces todos estos impedimentos han provocado que el periodismo, en Bolivia fundamentalmente, haya decaído tanto”, enfatizó Llanque.

Eso es algo de la realidad de los periodistas en Oruro, donde muchos, especialmente las instituciones del Estado han malentendido, que la publicidad es igual a hacer periodismo, a decir solo su verdad, cuando más bien “el periodista es quien dice lo que el poder no quiere que se diga”.

Etzhel Llanque Albarracín



Página vista 82 veces










ElFulgor.com © 2016-2018 Oruro, Bolivia