Oruro, Bolivia. 22 de octubre de 2018
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Con claridad y contundencia

Bolivia demostró en La Haya, que Chile tiene la obligación de negociar una salida al mar

El equipo jurídico boliviano con la delegación presidencial y nacional.

EL FULGOR.com
date_range 25 de marzo de 2018

Sustentada en argumentos históricos, socioeconómicos y de derecho internacional, Bolivia dejó en evidencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que por más de un siglo, trató de poner fin a su enclaustramiento marítimo mediante negociaciones diplomáticas y política que sostuvo con los diferentes gobiernos de turno de Chile, sin lograr resultados concretos ni efectivos, en más de 139 años.

Los cinco abogados internacionalistas que Bolivia contrató para la defensa marítima se concentraron en demostrar que el pedido de un acceso soberano al mar de Bolivia fue tratado en diferentes oportunidades en organismos multilaterales como la  Organización de Estados Americanos (OEA) que evidencian la presencia de un problema a resolver, además con la exposición de cartas, memorándums y cables diplomáticos dejaron por sentado que las autoridades del más alto nivel de Chile estaban conscientes que no se podía dejar a Bolivia sin una salida al mar.

“Bolivia simplemente pide que Chile regrese a esta mesa de negociación de buena fe”, con esta frase iniciaba la presentación de los alegatos orales de la demanda boliviana, el  agente boliviano Eduardo Rodríguez Veltzé al destacar que Chile prometió a Bolivia un acceso al mar en numerosas ocasiones  “incumpliendo esas promesas” y sustentó que la presentación de ésta demanda ante la CIJ representa una “oportunidad histórica para reiniciar el diálogo constructivo”.

Luego del agente boliviano, el primero de los abogados internacionales en intervenir fue el iraní Payam Akhavan, quien señaló que la causa de Bolivia “es remarcable por su sencillez” y empezó a destacar los episodios históricos en los cuales ambos países negociaron una salida al mar para Bolivia sin resultados efectivos  insistiendo -al igual que Rodríguez- que la reivindicación  marítima de Bolivia no fue algo resuelta por el Tratado de 1904, y que así lo reconoció la corte en su fallo por la objeción preliminar.

El presidente Evo Morales en conferencia de prensa en La Haya.


Al hablar del acuerdo de Charaña, exhibió un mapa del “pequeño” corredor que Chile ofreció  a Bolivia, en comparación con el enorme litoral que posee Chile, y también habló de la “injusticia histórica” que debe ser reparada, ya que dejar este tema pendiente “será una fuente de conflicto continua si es que no se resuelve”.

El abogado español, Remiro Brotons, considerado como el “amauta” en el primer día de su intervención cuestionó que Chile trate de confundir la demanda marítima esgrimiendo términos fuera de contexto al momento de traducirlos al inglés para su presentación en la CIJ.

“Chile trató de ejercer una censura sistemáticamente de las traducciones al inglés de cierto número de documentos aportados a este procedimiento por Bolivia, esto es algo que hizo Chile, que hizo con arrogancia y dogmatismo”, precisó el letrado.

El jurista español dijo que los distintos intercambios entre Chile y Bolivia “confirman el carácter jurídico de la obligación” y que “todos ellos pueden constituir tratados”, refiriéndose a cualquier tipo de intercambio, como notas diplomáticas o memorándums. “Por sus actos, Chile ha alimentado la percepción de Bolivia de que respetaría su palabra”, agregó.

Apuntalando la demanda boliviana, el abogado británico Vaughman Lowe, considerado uno de los más experimentados del equipo boliviano, planteó a la corte que “Bolivia aduce que, además de la conducta que ha seguido Chile a lo largo de un siglo, el deber de negociar surge como cuestión general de derecho internacional y como se estipula, específicamente en las cartas de Naciones Unidas y de la OEA, todos los estados tienen la obligación de negociar en cuestiones de importancia vital, que los estados vecinos les presente de manera oficial”, mencionó.

El salón principal donde se efectúan los alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia en la ciudad holandesa de La Haya.

Y la encargada desmontar la memoria chilena fue la abogada francesa Monique Chemillier, haciendo notar a los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que Chile ha minimizado hasta la "nada" todos los compromisos y promesas efectuadas, a través de sus gobernantes, para restaurar su condición marítima a Bolivia durante más de un siglo. "Para Chile no ha ocurrido nada" y, lo peor, "a partir del año 2011 (su gobierno), simplemente cerró la puerta a una negociación", arguyó la destacada jurista.

Uno de los puntos que más llamó la atención de la jurista Chemillier-Gendrau fue que caracterizó a la invasión del Litoral boliviano como una “guerra sangrienta con intenciones depredadoras extremas”.

El abogado británico Alan VaughanLowe, manifestó que Chile le da la espalda al derecho internacional y no da respuesta a un reclamo boliviano que se fundamenta en el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas en el que instituye los principios y valores que obliga a sus miembros a cumplir.

“No es suficiente que un estado diga: ‘no tenemos la obligación legal de hacer cosa alguna para ayudarles’ y se acaba ahí la cosa. El derecho internacional contemporáneo exige algo más. La justicia requiere más que evitar, requiere esfuerzos positivos para establecer una solución justa en situaciones donde las relaciones internacionales en la justicia están desfiguradas en la actualidad”, indicó.

Presentación de los alegatos bolivianos en la CIJ.

Advirtió que si la ONU no logra un acuerdo, sus competencias no se pueden ser suspendidas y en la demanda boliviana, es ver si Chile está obligado a negociar de buena fe el acceso del Océano Pacifico.  Existe un diferendo y la ONU está obligada a dirimir, si la Corte clasificaría como un tema pendiente y un desacuerdo jurídico que es irrelevante.

Luego la abogada inglesa Amy Sanders aludió a las disposiciones de la OEA sobre la resolución pacífica de controversias, mencionando las 11 resoluciones del organismo internacional en años posteriores al Acuerdo de Charaña sobre el tema marítimo de Bolivia. “La dúplica de Chile desestima esas declaraciones”, dijo, apuntando que para Chile esas declaraciones no generan obligación. Sin embargo, Sanders apuntó a “la competencia de la OEA, conforme al artículo 54” -además de las disposiciones en la carta de Naciones Unidas- para señalar que los llamados de la OEA sí pueden tener un carácter vinculante.

Finalmente, el abogado, MathiasForteau, luego de argumentar que Chile pretende desconocer unilateralmente sus compromisos asumidos para ofrecerle a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico, cerró la primera fase de alegatos, subrayando  la confianza de Bolivia en que la Corte  hará respetar su falló, “pese a las oposiciones chilenas que anunciaron que no tienen nada que negociar”.

“Señor presidente, señores de la Corte, Bolivia no tiene la menor duda de que  al fallar en esta causa, su Corte fiel en principio a la Carta de la Organización de Naciones Unidas la hará respetar”, concluyó el jurista.

Ex presidentes y ex cancilleres como un solo equipo comprometido con la demanda marítima.


CON CLARIDAD Y CONTUNDENCIA

Bajo ese contexto, al término de los alegatos orales, el presidente Evo Morales destacó que Bolivia demostró, “con claridad y contundencia”, que Chile tiene la obligación de negociar una solución al enclaustramiento geográfico de Bolivia ocasionado por una invasión y una posterior guerra.

En el salón de la Corte Internacional de Justicia estaban junto a Evo Morales los ex presidentes bolivianos: Carlos Mesa, Eduardo Rodríguez Veltzé, Jorge Quiroga y Guido Vildoso; además de cuatro ex cancilleres y representantes de universidades, organizaciones sociales y empresariales.

Y la presencia de Morales era un gesto inédito: un mandatario asistiendo a la Corte. Un gesto que causó debate incluso al interior de su propio país.

El salón principal en La Haya.



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