Oruro, Bolivia. 23 de septiembre de 2018
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El lago Poopó recupera el 50% de su vida

Futuro del lago depende del comportamiento climático y que hayan más lluvias

El lago Poopó recupera el 50% de su vida

EL FULGOR.com
date_range 25 de febrero de 2018

Restituir los caudales de agua para salvar la vida del lago Poopó dependerá principalmente del comportamiento climático en los siguientes años, considerando que en la actualidad la intensidad de las lluvias aportó al crecimiento de los niveles de agua en más de un 50%, según el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro.

Desde la extrema sequía registrada a finales de 2015, la preocupación de las comunidades aledañas, en particular de la nación milenaria Uru, vio reflejada una serie de necesidades, derivando como consecuencia en la migración del campo a la ciudad, ya que al no existir vida silvestre que otrora era parte del segundo lago más grande de Bolivia, tampoco hay como subsistir.

Según los pobladores Urus, hasta hace una década la extensión total del lago alcanzaba una superficie de entre 1.600 y 1.800 kilómetros cuadrados, este dato es aproximado de acuerdo a la variación que fue sufriendo a lo largo de los años.

En febrero de 1986, su superficie alcanzó a 3.119 kilómetros cuadrados, quizás el momento de mayor plenitud, pero a su vez un punto de inicio para llegar a la triste realidad en la que hoy se encuentra.

Desde ese año el factor climático fue determinante; primero por las escasas lluvias que ingresaron al occidente en los últimos 10 años y, segundo por el efecto de la radiación y las altas temperaturas que incidieron directamente en la evaporación del agua en menor tiempo.

No obstante, la actividad minera también dejó secuelas por los efectos de la contaminación, sumados al desinterés de las autoridades, quienes solo se enmarcaron en un concepto de que la vida del lago es “cíclica”, es decir, se seca y vuelve a restituirse.

Los efectos de la minería dejaron secuelas imborrables

El incremento del espejo del agua es señal de esperanza para las comunidades


AGUA

El lago Poopó hoy alcanza una superficie de 1.342 kilómetros cuadrados que en relación a febrero de 2017 se acrecentó de manera positiva en más de 50%, tomando en cuenta que la gestión pasada su extensión llegó a 800 kilómetros cuadrados, que para los comunarios apenas representaba un 30% de su extensión total de acuerdo a su naturaleza.

Un sobrevuelo efectuado en los últimos días, pudo evidenciar que las lluvias mejoraron la situación en la que se encontraba el 2017, observando que los niveles de agua sobrepasaron el 50% de la superficie de su extensión, aspecto que para el gobernador del departamento Víctor Hugo Vásquez, es favorable desde todo punto de vista, pero que el futuro del lago dependerá del comportamiento climático en los próximos años.

“Los pronósticos del Senamhi dicen que va a llover en marzo más, esto va a ser fundamental para el lago Poopó, si va a haber vientos fuertes en los siguientes meses, si va a haber fuerte intensidad del sol y, sobre todo el comportamiento de las lluvias en los próximos años, van a ser fundamentales para nuestro lago Poopó”, afirmó el gobernador Vásquez.

La autoridad sostuvo que el parámetro de extensión del espejo del agua, según técnicos, siempre se mantuvo en un promedio de 1.600 y 2.000 kilómetros cuadrados, contrastando con lo verificado se llegó a la conclusión de que el lago Poopó recuperó su vida en más del 50%.

NIVELES DE AGUA

Si bien se dijo que este dato es variable en su determinación, fuentes oficiales del gobierno departamental indican que los niveles de agua en la actualidad llegan aproximadamente a los 10, 70 y 90 centímetros, dependiendo de la ubicación geográfica en distintos sectores de la cuenca, considerando que estos datos son “alentadores”.

A ello será importante continuar con los trabajos técnicos de reencause del flujo del agua de los ríos que aportan al Desaguadero, que es fuente principal para la alimentación de los lagos Poopó y Uru Uru.

Este era el espejo del agua en febrero del 2017

Los pobladores Urus esperan que las lluvias mejoren este panorama


FUTURO INCIERTO

Es importante recordar que varios son los factores que incidieron directamente para llegar a esta compleja situación por la que atraviesa el lago Poopó, más allá del cambio climático y la minería, son las propias comunidades que no contribuyen a un determinado fin, ya que en los últimos años generaron desvíos del curso de ríos desde el lago Titicaca para la actividad agrícola, empleando grandes cantidades de agua diariamente, lo que provocó que la vida del Poopó vaya apagándose más.

Según el representante de la Coordinadora en Defensa del río Desaguadero y lagos Uru Uru y Poopó (Coridup), Ángel Flores, poco o nada realizaron las autoridades desde diciembre de 2015, cuando se atravesó por una extrema sequía de la que todavía no se recuperó.

“No es suficiente esperar a que por la lluvia recuperemos el lago, eso es casi imposible, tanto tiempo hemos pedido a las autoridades que nos ayuden, que se haga algo, pero nada se ha hecho. Así seguimos viviendo ahora, las lluvias están pero ¿qué va a pasar después de febrero?, otra vez se va a secar y nuevamente nos vamos a lamentar”, indicó.

El pedido de la población e instituciones ambientalistas es aún insistente en el propósito de implementar políticas ambientales que permitan trabajar en remediación para devolverle a la naturaleza uno de sus espacios más importantes dentro de la región, y con él la vida de la flora y fauna característica, no obstante, la decisión de las autoridades también es incierta al igual que el futuro del Poopó.

Cuadro que determina la variación de la superficie del lago Poopó a lo largo de los años



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