Oruro, Bolivia. 14 de noviembre de 2018
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CAPUZ CULTURAL

La competencia deportiva (¿cultural?) del Dakar

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El FULGOR.com
location_city Oruro, Bolivia
date_range 21 de enero de 2018

Hace pocos días, fuimos testigos por segundo año, del paso de uno de los eventos DEPORTIVO más interesantes, el Rally Dakar. Denoto el concepto de Evento DEPORTIVO, porque es una disciplina en el cual los pilotos encima de sus bólidos sean coches, buggies, motocicletas, cuadratracs o camiones recorren una vía accidentada a velocidad considerable permitiendo obtener un lugar envidiable respecto a otro contendiente.

Las carreras de movilidades aparecieron desde que el automóvil fue inventado desde finales de siglo XIX en Europa, recién en la década de los cincuenta del siglo pasado fueron consideradas las competencias oficiales, porque más eran circuitos de exhibición para mostrar la tecnología utilizada en los bólidos.

En nuestro país, una de las carreras más antiguas es la del Circuito San Cristóbal muy cerca de la ciudad y que un coterráneo nuestro como fue Rene Rocha siempre fue el animador de este evento junto a otros campeones a nivel nacional.

Localmente se han ido organizando eventos “tuerca” como la denominan los periodistas deportivos, incluso existe una Asociación de Automovilismo Deportivo que tenía un circuito en el sector este de la ciudad y que lamentablemente la pista fue invadida por construcciones.

Hace pocos años, uno de los eventos automovilísticos más importantes del mundo se celebraba uniendo Paris con Dakar pasando por el norte de África; por problemas de enfrentamientos armados, se decidió trasladar el evento al continente americano, inicialmente en países de la costa del Pacífico y luego hace cuatro años incluyendo a nuestro país en el recorrido de las diferentes categorías de esta competencia de resistencia y velocidad.

Precisamente, asumo la iniciativa de tocar este tema. Es interesante que el Ministerio de Culturas dedique gran parte de su agenda en el año para promover esta actividad. El justificativo porque muestra al mundo el turismo de Bolivia a través de los diferentes espacios que se organizan. En este caso, existe un Ministerio de Deportes de acuerdo a la estructura del Poder Ejecutivo y su autoridad es Tito Rolando Montaño Rivera, que en esta ocasión no lo hemos notado. Sin embargo, como hicimos notar a inicio de esta nota, en esta actividad DEPORTIVA,  el Ministerio de Culturas despliega recursos, personal y todo lo que puede en el tema de difusión que bien podría poner el mismo esfuerzo en el tema de la promoción del Carnaval de Oruro, como manda la Ley 2996, cuando en realidad confunde al espectador mundial dentro una “bolsa” denominada: “Carnaval de Bolivia”, sin comprender la importancia que tiene el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

En el caso de Oruro, lamentablemente esta actividad DEPORTIVA, moviliza conjuntos, músicos, secretaria de Turismo y Cultura dependiente de la Gobernación y del Municipio, todo con la intención de mostrar a los visitantes nuestra cultura. Debo reconocer que yo fui uno de los tantos espectadores que decidió ir a apreciar esta competencia por ser DEPORTIVA a una de las avenidas de la ciudad, pero lo último que se cruzó en la mente es combinar con el tema cultural. Seguramente los mecánicos, periodistas DEPORTIVOS, pilotos, y demás personal que acompaña a toda esta comitiva habrá mostrado su interés en esta movilización de instituciones; sin embargo, podríamos medir si en el año alguno de ellos propuso a Oruro como destino turístico. Lo que no se discute es que constituye una actividad deportiva, en la cual las asociaciones de automovilistas del país debieran organizarse para desplegar su personal, recursos y demás para apoyar a los conductores y la parte técnica, con el aditamento de conocer la última tecnología en el Rally deportivo.

Para concluir, esperemos se haya evaluado el impacto a los restos arqueológicos e históricos por los lugares donde esta competencia realizó su travesía. Recordemos que en el caso de Kulluri, se realizó en 1816 una batalla que enfrentó a los indígenas contra el ejército español y tiene un yacimiento aun sin explorar, la competencia pasó por el medio; además por otros espacios donde antiguamente había enterramientos y chullpares, además de construcciones; el deterioro no tiene reparación. Antes de promover esta actividad deportiva, se debe seguir la guía de profesionales en el ámbito cultural para dar paso a la actividad DEPORTIVA, sin afectar espacios que de repente en el tiempo ya no podrían recuperarse, y para ello si debe coordinar el Ministerio de Culturas que confunde la competencia del Dakar como un “atractivo turístico”.



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