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    ORURO, 24 DE ENERO DE 2021

La crisis sanitaria puso en la balanza la educación y la economía


Oscar Chávez
EL FULGOR.com

28 de diciembre de 2020

timer 5 min. 40 seg.





 Las autoridades municipales procedieron a la fumigación de los establecimientos educativos (Foto Internet)

La incidencia de la pandemia del coronavirus afectó negativamente al ritmo de las labores educativas el 2020, generando una balanza en la que los padres de familia debieron priorizar su economía para acceder al servicio de internet. En varios casos se dijo que la falta de dinero para la alimentación familiar, fue limitante para continuar con la nueva modalidad educativa con las clases virtuales.

La ciudades de Oruro y Santa Cruz fueron las regiones que registraron los primeros casos de coronavirus confirmados el 10 de marzo de esta gestión, alarma que obligó a las autoridades a tomar decisiones para evitar que la propagación sea mayor, una de las prioridades hacía referencia a qué es lo que iba a ocurrir con las actividades educativas.

El 11 de marzo el entonces director departamental de Educación, Eduardo García, instruyó la suspensión de las labores escolares tanto en primaria, como en secundaria, inicialmente por una semana; sin embargo, cumplido este periodo se estableció que dicha determinación sea ampliada de forma indefinida.

El acceso a internet fue el mayor problema para la continuidad de las clases virtuales

En el caso de las universidades el panorama no fue diferente, las unidades académicas cerraron sus puertas de manera indefinida a la expectativa de lo que iba a ocurrir los siguientes meses.

EL ACCESO A INTERNET

El acceso a Internet, fue el mayor inconveniente que generó polémica en todo el país, siendo evidente que, sino en todas las regiones, en el área rural la cobertura del servicio de internet era limitada y en otras, nula, tomando en cuenta que, en todo el departamento de Oruro existen aproximadamente 350 colegios. Al quedar suspendidas las actividades presenciales se optó por continuar con la educación de manera virtual, al ser la primera experiencia, los resultados no fueron los esperados.

A finales de abril, maestros rurales y padres de familia manifestaron las primeras reacciones de molestia por las determinaciones del Ministerio de Educación, que implementó, según refieren, una improvisada política de educación virtual que en lugar de favorecer a los estudiantes iba generando mayores problemas. En las unidades educativas del área urbana se presentó el siguiente panorama, no todos los hogares contaban con un servidor de internet permanente para dar continuidad a las clases virtuales, por lo que diariamente se tenía que erogar un gasto económico para acceder a dicho servicio. Una madre de familia afirmó que existieron días en los que tuvo que disponer hasta más de 30 bolivianos por día para que sus hijos no queden al margen de las labores diarias.

La UTO de igual manera paralizó sus actividades presenciales (Foto Internet)

“El internet es muy caro, 50 megabites cuestan 2 bolivianos pero eso se va (se termina) en unos cuantos minutos, entonces para al menos una hora mi hija compraba valor de 15 bolivianos de megas, en las tardes lo propio, en sí estamos gastando mucho más que un día normal de clases presenciales”, afirmó Cornelia Condori, madre de familia.

Otras experiencias resaltan mayor crisis económica al interior del seno familiar, pues al no existir generación de recursos por la cuarentena que restringió todo tipo de actividad, padres de familia tuvieron que limitar sus gastos e inclusive optar por destinar el dinero a la alimentación diaria de la familia, dejando de lado las labores educativas virtuales, pues la economía era escasa.

LOS COLEGIOS PARTICULARES

En los colegios particulares, al margen de encontrar similar problema, se sumó el desacuerdo por el pago de pensiones escolares donde las autoridades de los establecimientos no accedieron a viabilizar un descuento de al menos el 50% del total. Esta postura también fue sostenida por el Ministerio de Educación bajo el argumento de que realizar un descuento del 50% iba a ocasionar el cierre de varias instituciones educativas.

Oruro fue una de las primeras ciudades que suspendió las labores educativas a causa del coronavirus 

LA REALIDAD DEL AREA RURAL

Varios maestros afirman que la población estudiantil en el campo fue la mayor perjudicada, primero porque la limitación del acceso a internet fue mayor que en el área urbana. Si bien a finales de junio e inicios de julio desde el Gobierno se anunció la rebaja de tarifas de internet para acceder a las clases virtuales, no fue la solución al problema neurálgico reiterando que en algunas poblaciones intermedias la cobertura del servicio era nula.

Otra alternativa se centró en acudir a los medios de comunicación para difundir contenidos educativos dirigidos a los sectores donde se afrontaban inconvenientes, no obstante se dijo que esta acción tampoco tuvo los resultados esperados.

EL CIERRE DEL AÑO ESCOLAR

El 31 de julio el entonces ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, informó que el Gobierno había dispuesto la clausura del año escolar suspendiendo las labores educativas en cualquier modalidad hasta el 2021, esta determinación generó la reacción de diferentes sectores sociales, al considerar que se estaba afectado al derecho de los estudiantes en una forma de restringir el acceso a la educación.

Pese a lo dispuesto por las autoridades varias unidades educativas continuaron con las labores virtuales diarias y sin considerar los “altibajos” señalados por los padres de familia.

Por la alteración del calendario escolar, casi la totalidad de los colegios, efectuaron su clausura en diciembre. Lo paradójico es que si bien no hubo clases presenciales bajo el argumento de “prevención” por el riesgo de contagio del virus y ante un inminente rebrote de la enfermedad, los actos de graduación que concentran a cientos de personas, se desarrollan con normalidad y en gran porcentaje concluyen en celebraciones o festejos, además del consumo de alcohol.

Aún es incierta la modalidad en la que se vaya a desarrollar la gestión escolar 2021, todo depende de la incidencia de casos de Covid-19, que en otros países su rebrote sigue cobrando un sin número de víctimas y en Bolivia poco a poco ya se siente con más fuerza.

 

 





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