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    ORURO, 22 DE OCTUBRE DE 2020

210 años del 6 de octubre


Maurice Cazorla Murillo
EL FULGOR.com

10 de octubre de 2020

timer 7 min. 57 seg.




Firma de uno de los firmantes del Cabildo, José María Dalence

Este año rememoramos el ducentésimo décimo aniversario de aquella interesante fecha que se queda en el imaginario popular: el 6 de octubre.

Para ello, nos ubicaremos en los antecedentes de quienes escribieron al respecto. Marcos Beltrán Ávila, en su libro: “Capítulos de Historia Colonial de Oruro”, realiza un aporte importante para la historia de Oruro, inicialmente con la insurrección de Juan Belez de Córdova de 1739, la claridad del liderazgo en el movimiento de febrero de 1781 y que Oruro era parte de la cronología de la Guerra de Independencia que se inició el año 1809 con el 25 de mayo y el 16 de julio. 

En su buena intención, hizo una lectura de las actas del cabildo y encontró una glosa que permitió considerar que Oruro fue parte de una supuesta “revolución”. Beltrán Ávila, aportó con el desarrollo de los acontecimientos y sugirió que el mismo cabildo eligió gobernador al subdelegado de Rentas Tomás Barrón. 

Pasaron los años y consideramos este aspecto como la única verdad histórica. La Profesora María Luisa Zeballos publicó un libro ratificando la posición de Marcos Beltrán Ávila y en su función de concejal munícipe, fue la impulsora del Comité del Bicentenario para reivindicar aquella fecha y que merezca la celebración correspondiente. De esta gestión, es que el municipio de Oruro realiza los actos conmemorativos a propósito del 6 de octubre elevando la dignidad del orureño con distinciones a personalidades e instituciones.

Sin embargo, en ese mismo periodo, dentro de la Sociedad de Historia y Geografía de Oruro, comenzó un movimiento de revisión de nuestra historia para clarificar estos aspectos. De esta manera, el ingeniero Javier Cárdenas Medina comenzó con la revisión de las mismas fuentes a las que tuvo acceso Marcos Beltrán Ávila publicando el libro “El pronunciamiento popular del 6 de octubre de 1810”. 

Se revisaron otros documentos contemporáneos y se realizó un descubrimiento importante: Tomás Barrón no fue elegido gobernador, fue una suposición de Beltrán Ávila que no cuenta con la respectiva referencia documental; segundo, Tomás Barrón no estuvo el 6 de octubre de 1810 en la Villa de Oruro. ¿De dónde viene aquella aseveración y “heroísmo” de Tomás Barrón?, revisamos otras fuentes, esta vez bibliográficas que se refieren a esta cadena de acontecimientos y escritas en el siglo XIX. 

El primero es de un protagonista del ejército español en las Memorias del General García Camba, que expresa que “Tomas Barrón acepto sin resistencia a los insurrectos”. Este aspecto fue tomado por algunos autores del siglo XIX; por ende, el traidor para el enemigo, es el héroe para el otro bando. 

En ese análisis de contexto, acudimos al Diario de José Santos Vargas, el cronista de la Guerrilla de Ayopaya, conocido como el famoso “Tambor” Vargas y efectivamente tiene un registro en la fecha 6 de octubre, en la cual si hubiese sido un hecho de magnitud de toda la villa, lo hubiese registrado con su pluma. Solo anota el fallecimiento de la abuela y el entierro como el acontecimiento más importante aquel día del 6 de octubre de 1810; seguramente la congoja por la pérdida pudo haber opacado otro tipo de hechos.

Sin embargo, un año después, nos ofrece el mejor relato de la lucha entre cochabambinos y orureños en las calles de la Villa donde el gobernador de Oruro, coronel Indalecio Gonzales de Socasa, organiza la defensa frente a la numerosa presencia de tropas lideradas por Esteban Arze. Este testimonio es posiblemente el más completo de aquella jornada del 16 de noviembre de 1811, paradójicamente, orureños y cochabambinos un año antes se enfrentarían contra las tropas de José Manuel de Goyeneche en la batalla de Aroma el 14 de noviembre de 1810.

Volviendo, la investigación de Javier Cárdenas Medina, nos permite conocer que existen otros héroes que no son tomados en cuenta por la historia local, los miembros del Cabildo, que tuvieron que decidir sobre si apoyar a la presencia del Virreinato del Perú, que había ejecutado en enero de 1810 a los miembros de la Junta Tuitiva, cuando las cuatro provincias del Alto Perú pertenecían al Virreinato del Rio de La Plata, pero ese tiempo, se había depuesto al Virrey se levantó la Junta Gobernativa de Buenos Aires, teniendo como una de las acciones importantes el envío de un ejército a las provincias altas para “liberarlas” de la presencia peruana. Cochabamba, había tomado la determinación de adherirse a la Junta Gobernativa de Buenos Aires, y en el caso de Oruro, mientras Sánchez Chávez fugaba con los caudales de las Cajas Reales, es detenido en el sector de La Barca cerca de Oruro por los indígenas que lo regresan a la Villa. 

Acta del Cabildo del 6 de octubre de 1810

El cabildo, al escuchar el tumulto, coloca la famosa glosa: “por haber acaecido en este estado la revolución de este pueblo. Se suspendió suscribir esta acta”. En este punto Javier nos sugiere volver a leer las actas del Cabildo, y efectivamente, en esta acta, hay un movimiento de miembros del cabildo, por lo que el 10 de octubre se tiene que elegir a otros. Seguramente, los que salieron de la Villa prefirieron no ser parte de las decisiones del Cabildo. José Mariano del Castillo, asumió el liderazgo de la Villa y decidieron secundar el movimiento de Cochabamba y adherirse a la Junta Gobernativa de Buenos Aires, frente a las pretensiones del Virreinato del Perú que arbitrariamente somete a las cuatro provincias de la Audiencia de Charcas a su jurisdicción, entablando un conflicto territorial entre el Virreinato del Perú y del Rio de la Plata y que duraría en todo el periodo llamado Guerra de Independencia.

Por otro lado, Eduardo García Echeverría, publica otro libro llamado: “Quién fue don Tomás Barrón”, indagando en fuentes primarias existentes en la ciudad, para esclarecer la figura de Tomás Barrón, fruto de esta investigación, es que el supuesto héroe de este hecho histórico no fue otro personaje más que un funcionario de la burocracia local supeditado a un favor para el ejercicio del cargo, además que el 6 de octubre de 1810, Tomás Barrón no estuvo en Oruro. Nadie supo donde se encontraría, pero en la Villa no estaba.

Entre sus investigaciones, encuentra que se lo ve años después, buscando aportes para el ejército realista. Lamentablemente, se lo pierde de vista y no lo encontramos más. Por lo tanto, la figura de Tomás Barrón fue exagerada por Marcos Beltrán Ávila hasta tal punto que fue elegido gobernador (el primero fue Indalecio Gonzales de Socasa), comandó las tropas en Aroma (no estuvo en este hecho).

Sin embargo, no podemos echar por el suelo este hecho histórico, revindicando a los verdaderos protagonistas, entre ellos José Mariano del Castillo y tal vez el otro miembro del Cabildo José Antonio Ramallo, que jugaron un papel importante en la Villa de Oruro y dejaron descendencia de notable protagonismo en la historia del país.

El 6 de octubre, quiso competir con la fecha del 10 de febrero, enarbolada por Adolfo Mier y León, pero que Marcos Beltrán Ávila se encargó de aclarar los acontecimientos lo que produjo un distanciamiento entre ambos investigadores. Años después, Beltrán Ávila, cometería el mismo error que Adolfo Mier.

Con estas líneas quisimos explicar los acontecimientos para dar lugar al mejor entendimiento y comprensión. Debemos reconocer, sin embargo, la importante investigación de Marcos Beltrán Ávila y Adolfo Mier que devolvieron a Oruro sus glorias pasadas, pero debemos encargarnos de aclarar algunos aspectos sin necesidad de defenestrar a nadie y valorar a quienes se encargaron de colocar sobre la mesa las fuentes que nos permiten conocer los verdaderos acontecimientos de la historia y sus protagonistas, en este caso del desarrollo histórico del 6 de octubre de 1810.

Esto nos demuestra que Oruro fue siempre el escenario de importantes acontecimientos y genero influencia en otros ámbitos, lo cual hasta el día de hoy nos llena de orgullo en estos doscientos diez años.





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