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    ORURO, 30 DE OCTUBRE DE 2020

Pandemia: repercusiones del estrés en la memoria y el sistema nervioso

El COVID-19 ha provocado un exceso de estrés y esto, en ocasiones, impide que el cerebro preste atención consciente a lo que se realiza y altera la capacidad de almacenar información.


REDACCIÓN CENTRAL
EL FULGOR.com

19 de agosto de 2020

timer 4 min. 39 seg.





La llegada del coronavirus y esta época de crisis generó una serie de temores: al contagio de la enfermedad, a la pérdida de algún familiar, de la fuente laboral, al quiebre de planes, entre otras preocupaciones que han llevado a las personas afectadas a un mismo punto, el estrés. Este estado o sensación que se activa cuando una situación supera los límites, modifica fisiológicamente el cerebro para responder ante el peligro y si el nivel de tensión es muy alto, puede provocar efectos colaterales en el organismo.

El Asesor Científico de Inti, Fernando Álvarez, explica que el estrés es una respuesta fisiológica, normal, ante a una amenaza. “En nuestra historia biológica, esos incidentes que el cuerpo reconoce como peligrosos, han sido físicos. Estar al borde de un precipicio, en un lugar oscuro o frente a un animal que acecha, son algunas escenas comunes que provocan reacciones en el cuerpo. Es lo que en fisiología se conoce como respuesta de huida o pelea”.

¿Puede impactar la pandemia en la memoria?

“La ciencia está tratando de entender lo que ocurre, porque efectivamente no es una cosa familiar para nosotros ni para los científicos, por lo tanto, todavía no hay certezas”, explica el Álvarez.

Aunque no se tiene una respuesta clara ante los efectos de la crisis sanitaria sobre la memoria, sí se puede asegurar que el estrés prolongado que la pandemia está generando en muchas personas, puede derivar en afecciones en el sistema digestivo, inmunológico o alteraciones en la piel. Incluso, podría provocar trastornos en el estado de ánimo.

Álvarez explica que el estrés genera una respuesta a nivel bioquímico, en el que el cerebro controla la liberación de una serie de sustancias, entre los más importantes, el cortisol. “Esta hormona esteroidea produce un aumento de energía en el organismo al incrementar el nivel de azúcar en la sangre. También se ralentizan o suprimen otros sistemas, como el inmune, la respuesta sexual o el aparato digestivo, incluso algunas personas que sufren estrés de manera continua pueden enfermarse, más frecuentemente, de diferentes cuadros infecciosos ya sean de origen viral o bacterianos, señala el experto.

Cuando un individuo está sometida a un estado de tensión o agobio mantenido en el tiempo, implica más presencia de cortisol en la sangre teniendo como consecuencia la debilitación gradual de células cerebrales. Investigaciones como el ‘European College Of Neuropsychopharmacology’ han demostrado que hay ciertas áreas como la corteza prefrontal, la amígdala y el hipocampo que ven reducido su tamaño como consecuencia del estrés crónico. Estas áreas juegan un papel muy importante en la regulación emocional, la memoria y el aprendizaje.

“La reducción del tamaño de estas regiones cerebrales contribuye a que personas estresadas tengan dificultades para concentrarse y para recordar. Especialmente se ven afectadas la memoria espacial y la de corto plazo. La transmisión de información entre neuronas se ve entorpecida por la presencia de cortisol”, añade el experto.

De ahí la importancia de una buena alimentación, especialmente en esta temporada, ya que a raíz de este mal – estrés – se necesita fortalecer no solo el sistema inmune, sino también el digestivo y especialmente la memoria.

Alimentos que ayudan a fortalecer la memoria

El experto señala que los nutrientes que se debe incluir en la dieta para mantener el cerebro saludable son:

·         Vitamina C (naranjas, mandarinas y cítricos en general). Fortalece el sistema inmune y previene el deterioro cognitivo.

·         Vitamina B1, presente en alimentos como la levadura de cerveza, el maní, los garbanzos y las lentejas.

·         Ácidos grasos Omega-3, que se encuentran en cinco nueces o en una cucharadita de aceite de lino.

·         Calcio como el que se encuentra en tofu, las coles, los frutos secos y semillas; especialmente la almendra y el sésamo.

·         Zinc, que se encuentra en los guisantes.

·         Magnesio, que se encuentra en abundancia en las almendras y las espinacas.

·         Consumir mucha agua.

“Es importante tener una dieta equilibrada, especialmente en momentos de estrés. Para poder fortalecer la memoria también se puede acudir a algún neurotónico y reconstituyente biológico como Neuro-Vimin, que tiene varias propiedades que potencian la concentración y eliminan el cansancio mental”, finaliza el experto.

 





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