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    ORURO, 27 DE OCTUBRE DE 2020

Cuarentena Pactada, dolor innegociable


Maurice Cazorla Murillo
EL FULGOR.com

28 de junio de 2020

timer 4 min. 18 seg.




Ciudad de Oruro en cuarenta rígidia (Foto Archivo)

Muchos tratan en este tiempo de buscar las mejores alternativas para generar ingresos mientras dure el periodo de contingencia, otros buscan cumplir con su desempeño a través de acciones realizadas desde la casa; por otro lado, en otras partes se obliga a acudir a la fuente laboral sin mayor escrúpulo. Pero sabemos de la dificultad de muchas personas que no tienen nada para llevar a la casa y alimentar a la familia.

Se escuchó hace algunas semanas y no pocos días en otro lado, que esta enfermedad no existe, que se paga a los pacientes para que “finjan” su enfermedad y con ello se quiere levantar esta cuarentena e incluso obligar a que los estudiantes de unidades educativas puedan retornar a sus labores en los mismos establecimientos, porque se están “perjudicando”.

Sin embargo, no se ve la realidad cuando esta enfermedad toca a alguno de nuestros conocidos entre ellos personal de salud que lamentablemente se contagió y la consecuencia de su fallecimiento hace que no podamos volver a encontrarnos, ni siquiera para dar una despedida adecuada.

Hace dos días, por información a través de la comunidad “Familia Grande”, agrupación que reúne a los ex internos de los centros de acogida de la ciudad de Oruro: Hogar Manuel Alberto Zelada, Hogar Granja Paria, Hogar Capachos, Centro Técnico Femenino y Hogar Penny; nos enteramos que uno de quien ellos mismos denominan como “Hermano”, había fallecido producto de esta enfermedad del Covid-19.

No conocemos las circunstancias, pero fue uno más que trato de buscar el sustento para mantener a sus hijos a quienes deja en la orfandad. Pudimos advertir todo un movimiento de solidaridad de quienes se consideran hermanos y hermanas de apoyarlos, lo cual demuestra, que, si bien ellos y ellas no conocieron lo que es una familia, crecieron bajo la tutela del Estado. Destacamos en ellos, que se organizó toda una red a nivel nacional para apoyarse, especialmente a quienes se encuentran en situación complicada.

Crecieron y cada cual buscó su propia vida, algunos prefirieron irse a otros departamentos o al exterior, algunos les fue bien, otros aun luchan por superarse. Sin embargo, no olvidan ese pasado de vivencia en lo que conocieron ellos como su familia Este muchacho, a quien lo recordamos bailando música tecno en las fiestas de los Centros de Acogida, ya no lo volveremos a ver, porque fue otra víctima más que llena la estadística nacional de fallecidos por la pandemia.

Sin embargo, la presión de grupos sociales entre Juntas Vecinales, Transportistas y Gremiales, que insisten en tener una cuarentena “pactada”, promoviendo a que las familias busquen el sustento y hacer que utilicen el transporte público para trasladarse. Hace dos días, pudimos ver a un adulto mayor, con bastón que aprovechó un semáforo para pedir a una pareja que se transportaba en una movilidad particular, lo acercara lo más que pueda a su hogar.

Había venido a cobrar su renta, pero los bancos no trabajaron, el lamentablemente no se enteró. Por lo que pudimos escuchar, no quería tomar transporte público porque conocía de los riesgos y su edad avanzada lo colocaba en el grupo de riesgo. La pareja, por lo que pudimos advertir, lo trasladó, no sabemos si a su hogar, pero por lo menos lo acercaron para evitar una larga caminata y además evitar el uso del transporte público.

Este es uno de los casos de solidaridad que vale la pena relievar entre los muchos que se presentaron en las últimas semanas.

Algunas familias ya no pueden quedarse en casa. El día sábado, una familia que vive por la zona Norte decidió salir para buscar apoyo en víveres, pues parece que se les acabó y buscaban en la solidaridad de la población. Sin duda encontró más de lo esperado.

La contingencia actual está generando problemas económicos, retiros de personal, ajuste en las estructuras, lo cual evita la generación de ingresos. Sin embargo, en este tiempo, lo más importante es cuidar la salud, cuidar a la familia y cuidarnos nosotros. La cuarentena, no conocíamos que se podía pactar o podía ser flexible. Los casos aumentaron, nos acercamos al millar. Ahora sólo nos queda esperar, evitar las salidas y quedarse en casa para cuidar la salud, que, aunque falte el dinero para comprar lo que se necesita, tendremos siempre la solidaridad que nos podrá auxiliar.

Aunque tengamos limitaciones, recordemos que tenemos hijos y padres a quien cuidar.

La vida no se puede pactar, porque el dolor es innegociable.

 





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