• close
    ORURO, 26 DE MAYO DE 2020

Día de la Familia

Maurice Cazorla Murillo
EL FULGOR.com

18 de mayo de 2020

timer 4 min. 6 seg.


La familia 

En nuestra niñez festejábamos tradicionalmente el día del padre y el día de la madre de manera regular, de acuerdo a la concepción de aquel tiempo, se sostenía una estructura familiar “clásica” de papá, mamá e hijos. Sin embargo, en los últimos años, por muchísimas razones aquella vieja concepción fue cambiando por la dinámica forzada a partir de la migración, separaciones de los progenitores y tantos otros factores impulsores a la desintegración.

Sin embargo, las Naciones Unidas el 20 de septiembre a través de su Asamblea en 1993, establecen que cada 15 de mayo se celebre en el mundo el Día Internacional de la Familia para elevar conciencia en todo lo referido a las relaciones dentro el núcleo primario de la sociedad.

En este tiempo, enfrentados a la pandemia, nos empeñamos en comprender la importancia que tiene la familia en nuestras actividades cotidianas. Pero, también nos enfrentamos que este mismo espacio puede constituirse en riesgo para los más vulnerables a través de la angustia, el estrés, la impotencia por no desarrollar las actividades principales puede desencadenar en violencia o maltrato.

Por otro lado, quienes no comprendieron el valor que se da a la familia, prefirieron tomar rumbos diferentes, intentando nuevas oportunidades en otros espacios geográficos dejando en abandono a los más pequeños, al cuidado de los abuelos u otros parientes.

En este sentido, entendemos que por este motivo se procuró la celebración del Día de la Familia, porque aquella concepción clásica de padres y madres al cuidado de sus propios hijos como concepto elemental de familia había cambiado. La realidad nos muestra, que la familia la componen ante la ausencia de los progenitores, los tíos, hermanos mayores, en su mayoría los abuelos o en casos muy aislados por parientes espirituales como los padrinos o madrinas.

Tuvimos oportunidad de conocer situaciones particulares, donde los hijos o hijas eran abandonados en centros de cuidado dependientes del estado, los que crecieron sin un sentido de lo que es una familia. El único recuerdo que estas personas mantienen, ahora maduras, es de repente su idea primigenia de familia: un grupo grande de niños o niñas de su edad, y personas al cuidado de su familia, que podía ser el educador, el director, el portero, pero más de uno o una, generaban cierto lazo afectivo con la lavandera o la cocinera.

Si nuestra sociedad pretende evolucionar el concepto de familia, del cual estamos plenamente de acuerdo, particularmente, por aquellos miembros que comparten un mismo espacio de habitabilidad.

También, debemos entender que formar una familia implica alta responsabilidad, de la cual aparentemente nuestros adolescentes y jóvenes parecen no estar preparados, porque ello no viene de algo planificado, sino que responde a las situaciones ocasionales y que a veces deriva en la desintegración familiar con mujeres solas que terminan con la responsabilidad de criar al hijo o a la hija.

De estos casos conocemos muchos, y no existe persona que no conozca uno al respecto.

El Dia de la Familia viene a ello, a garantizar el derecho elemental que tiene un niño o una niña de ser parte de una, pero no porque sea algo forzado o por resultado de algo ocasional, sino que responda al deseo de asumir una responsabilidad que implica el formar personas que el día de mañana también conformarán su familia y si nuestra idea equivocada la transmitimos a nuestra generación futura, este concepto de familia tendrá mayor evolución. Pero de repente tengamos que entenderlo de otra manera.

La familia no requiere de declaraciones o reconocimientos, sino de fortalecer los lazos con quienes decidimos formar una, exteriorizar emocionalmente con todos ellos, y ante todo, desarrollar los valores fundamentales que nacen en la misma familia. Al final de cuentas, somos reconocidos en el contexto exterior, por lo que fuimos formados al interior de nuestra familia. Somos el reflejo de nuestros padres, de nuestros tíos, abuelos o hermanos.

La familia dejará de ser un discurso, cuando orientemos nuestra atención en cuidar a todos sus componentes. Este tiempo esperemos nos haya permitido despertar la reflexión para valorar este concepto y no celebremos el día de Las familias, solo porque nos recuerde el calendario, sino porque entendamos que somos parte de una y nuestra desatención tendrá impacto en la misma sociedad. 

 





ElFulgor.com © 2016-2019 Oruro, Bolivia