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    ORURO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Vacunas, pasaportes de inmunidad y qué hacer en los primeros 10 días de la enfermedad: la lucha al coronavirus según uno de los mayores expertos italianos

Giuseppe Remuzzi, director del Instituto de investigaciones farmacológicas Mario Negri de Milán, volvió a explicar el porqué es posible que el virus sea cada vez menos agresivo, destacó el uso del plasma para curar a los enfermos e instó a no ilusionarse con el remdesivir y la hidroxicloroquina


Infobae
EL FULGOR.com

11 de mayo de 2020

timer 7 min. 48 seg.




Viales de remdesivir, un medicamento utilizado para el tratamiento del coronavirus (COVID-19), en las instalaciones de Gilead Sciences en La Verne, California, EEUU, el 18 de marzo, 2020. Gilead Sciences Inc/Handout via REUTERS.

Giuseppe Remuzzi, el experto italiano que aseguró que el coronavirus es cada vez menos agresivo y sugirió que podría desaparecer antes de que se encuentre una vacuna, volvió a hablar sobre los desafíos y los avances en la lucha contra el Sars-Cov-2.

Remuzzi, director del Instituto de investigaciones farmacológicas Mario Negri de Milán, participó en una charla del Festival Global de la Salud trasmitida este lunes en Facebook y a la que asistió Infobae.

El especialista volvió sobre sus declaraciones del viernes, cuando durante un programa aseguró que el virus está cambiando y es cada vez menos agresivo.

“No sabemos si cambió el virus, o el huésped o la relación entre el virus, el huésped y el ambiente”, explicó Remuzzi. "Los virólogos dicen que el virus no ha cambiado en su RNA viral. Sin embargo, la enfermedad es indudablemente menos grave, en el sentido que provoca la muerte de un número menor de personas”.

Según algunas hipótesis, el virus estaría perdiendo fuerza porque para sobrevivir no le conviene matar el huésped, es decir, el hombre. Remuzzi no descartó esta teoría. Sin embargo, cree que lo que ocurrió hasta ahora fue que “las personas más frágiles murieron antes”.

"No podemos excluir que cuando explotó la pandemia en Italia y en otras partes al principio fueron afectadas las personas más frágiles y después el resto”, dijo.

Un papel en la disminución de la agresividad del virus también pueden haberlo jugado las medidas de aislamiento, higiene y distanciamiento social adoptadas por la mayoría de los países tras la propagación del bote.

Aunque, advirtió, la cuarentena también tuvo efectos colaterales.

“Una cosa es hacerla en una gran casa, otro es en una casa chica o en situaciones de pobreza. La cuarentena en esos casos puede convertirse en un centro de infección”, dijo. “La mayor parte de los contagios ocurre en la familia y en los geriátricos, donde no supimos proteger a nuestros ancianos porque no estábamos preparados".

Por eso, en el momento en que se levantan las restricciones, “la cosa más importante es preparar un plan impecable para las residencias para mayores”.

¿Hidroxicloroquina para prevenir el contagio?

Remuzzi también habló sobre un estudio de la Universidad de Oxfrod en 100 hospitales y 40 mil trabajadores de la salud para evaluar la efectividad del fármaco anti malaria hidroxicloroquina para prevenir el contagio. Esa droga fue en el comienzo de la emergencia una de las más publicitadas por el presidente estadounidense Donald Trump, antes que los científicos de la Casa Blanca rebajaran las expectativas sobre su eficacia.

“La cosa más lógica es hacer un gran estudio que estará listo dentro de 3 años cuando probablemente el virus ya no esté más”, dijo Remuzzi. “Lo que sabemos hasta ahora es que no hay ninguna evidencia sólida sobre la eficacia para prevenir la enfermedad. Hace dos días un estudio en el New England Journal of Medicine advirtió sobre efectos colaterales graves”.

Otro efecto colateral, agregó, es que “si usamos ese remedio para el Covid-19, faltará para las personas que lo necesitan para otras patologías”.

El tratamiento en los primeros 10 días de la enfermedad

Otro de los grandes interrogantes en la lucha al coronavirus es cómo curar el paciente en las primeras fases de la enfermedad, es decir en los primeros 10 días y antes que se desarrolle la peligrosa neumonía.

Remuzzi y su equipo prepararon un informe basado en evidencias presentadas en la literatura científica y por las observaciones de los médicos que siguieron muy atentamente a los pacientes.

“Es importante que se se suministre a los pacientes antiinflamatorios, probablemente la nimesulida es la más eficaz o inhibidores como el ibuprofeno", dijo. “También determinamos que cuando hay inflamaciones son útiles pequeñas dosis de cortisona, mientras que en las personas mayores es útil dar pequeñas dosis de heparina porque constituye una profilaxis para la trombosis y el oxígeno. Esta es la terapia que yo sugeriría en casa”.

“Estos remedios sirven para evitar que el virus termine en los pulmones. Este virus se queda en la nariz y en la boca como la gripe, pero es peligroso como el Sars porque en un pequeño porcentaje de casos termina en los pulmones. Entonce es cuando se convierte en un drama", afirmó.

Remdesivir, vacunas, plasma y pasaportes de inmunidad

Si después de esta primera fase, el paciente sigue empeorando, entonces la única solución parecería ser el remdesivir, el antiviral que hasta ahora dio los resultados más prometedores en los ensayos. “Esperemos que los estudios de algún resultado”, dijo Remuzzi. No obstante, agregó, "hay que tener en cuenta que tiene efectos colaterales muy graves”.

Por otra parte, Remuzzi cree que las terapias basadas en plasma de personas ya inmunizadas sean las más prometedoras hasta el momento. “Es muy probable que pueda funcionar”, dijo. “En Italia hay dos estudios en curso Pavia y Pisa. En el de Pavia ninguno de los 50 pacientes intubados tratados con plasma murieron”, explicó el experto.

Pero un problema del plasma es su escasez y el hecho que su donación es en base voluntaria. Por eso, “si el plasma funciona tiene que estar en todos los hospitales. En Italia acordamos que haya un banco del plasma en el Instituto Superior de Salud que junte la sangre inmune y la de a quién la necesite, ya sea en el norte o en el sur del país”, dijo.

No obstante, esta terapia también presenta riesgos, ya que es fundamental asegurarse que los anticuerpos no trasmitan otras infecciones.

“Yo creo que el futuro tendremos anticuerpos monoclonales creados en los animales con un antígeno viral”, dijo. “Estos animales hacen anticuerpos que no causan problemas al hombre porque el animal le fueron quitadas proteínas peligrosas para el hombre. Esto es a lo que le tengo más confianza”.

Respecto a la vacuna, ve dos caminos posibles: el primero, inmunizar dos grupos con dos vacunas distintas y luego ver cuál se enfermó menos; el segundo, tomar un grupo de voluntarios, inocularles la vacuna y luego suministrarle el virus. “Si estos no se enferman sabremos no sólo si el virus es seguro, sino también si es eficaz”, dijo. Este segundo camino tiene la ventaja de ser más rápido y permitiría tener una primera respuesta sobre su eficacia posiblemente ya en diciembre.

“Lo que tomará tiempo es la preparación de millones o miles de millones de doses y la distribución en todo el mundo. Entonces habrá que elegir: comenzaremos con ancianos y operadores sanitarios, luego las categorías más expuestas hasta llegar a un alto porcentaje de la población inmunizada”, dijo.

Otro camino prometedor podría ser la vacuna contra la tuberculosis, ya que la OMS promovió un estudio para probarla después que algunas investigaciones hallaron una posible inmunidad de personas expuestas a enfermedades tropicales. “Es verosímil”, dijo Remuzzi. “Pero no tenemos la prueba”.

Tampoco, según el científico italiano, son una solución los pasaportes de inmunidad. “El 100 por cien de las personas que tuvo síntomas importantes desarrolla anticuerpos”, dijo Remuzzi. “No sabemos durante cuánto tiempo. Podría ser unas semanas en la peor de las hipótesis, tres semanas en la mejor. Tampoco es seguro que nos protejan. Hay casos de personas en China y Taiwan que volvieron a contagiarse”.

“En definitiva”, concluyó el especialista, “la única solución será la vacuna”.





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