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    ORURO, 21 DE OCTUBRE DE 2020

CAPUZ CULTURAL

El Corso Infantil de antología


Maurice Cazorla Murillo
EL FULGOR.com
ORURO
08 de marzo de 2020

timer 4 min. 58 seg.




Invasores diabólicos del hogar Manuel Alberto Zelada, frente a ellos su promotor Francisco Soto

Transcurría en la ciudad de Oruro la década de los años cuarenta, años antes habían recorrido por sus calles los viejos conjuntos a los cuales los ciudadanos estaban acostumbrados: diablos, morenos, incas, llameros, chunchus y otros. Pero en esos años, iba a ser diferente, porque el Círculo Cultural Ateniense de la ciudad de Oruro, promovía mediante una convocatoria por prensa a la primera Entrada de Corso Infantil.

Era el año de 1947, el Círculo Cultural Ateniense, como dice la crónica, “haciendo eco a un deseo popular”, decidieron convocar para el Domingo de Tentación a un corso, el mismo que debía partir de la plaza “Abaroa”, actual parque Bolívar, recorriendo la calle La Plata, una vuelta en “U” la plaza principal y seguir por la Calle Presidente Montes y terminar nuevamente en el parque.

La iniciativa respondía al reconocido personaje orureño Luis Lazzo Quinteros, entre otros destacados ciudadanos que formaban parte de la institución fundada por jóvenes entusiastas antes de la Guerra del Chaco.

Anita Vidal Zapata, reina del corso infantil de 1953

Se dispuso de la banda de carabineros que entonaban las melodías propias del folklore local, los niños y niñas lucían los trajes elaborados artesanalmente por sus progenitores, y el jurado calificador preparaba su veredicto a tan importante e histórico acontecimiento. La respuesta fue masiva, por lo que tuvo que organizarse el siguiente año otro “Corso Infantil”, de manera que hasta la actualidad se desarrolla ininterrumpidamente año tras año.

Un componente importantísimo en el Corso Infantil es la reinita. No tenemos registro de las niñas que pudieron ser soberanas en sus primeros años, pero encontramos una crónica periodística donde se anuncia la proclamación de la niña Anita Vidal Zapata como reina del Corso Infantil de 1953 en un programa especial que se desarrolló en el Cine Teatro Gran Rex.

Los años pasaron y esta actividad era esperada por los niños y niñas.

El Círculo Cultural Ateniense no dejó de generar espacios correspondientes para la organización de esta importante actividad que se incluyó dentro los programas culturales de los conjuntos folclóricos como también de las instancias públicas.

El mensaje reflexivo por la situacion de la niñez en la actualidad

Sin embargo, no estuvo reservado a un grupo de niños en específico, los niños que vivían en centros de Acogida de nuestra ciudad también fueron protagonistas. En este espacio, nos tomamos la licencia de reconocer la creatividad y la habilidad con que presentaban los niños del Hogar Manuel Alberto Zelada, gracias a su director de entonces Francisco Soto que se ingeniaba con materiales donados por vecinos y amigos para presentar a los niños.

En aquellos años, despertaba gran expectación y eran muy esperados por el público orureño, siendo merecedores de los primeros puestos en la categoría que les correspondía. El reconocimiento eterno a mi compadre “Pancho” quien asumió aquel reto año tras año, seguido años después por otro director de gran ingenio: José Lima que también con el apoyo de un conocido caretero confeccionaba hermosas máscaras para los niños en la danza de la Diablada. Este bloque por algunos años entraba junto a la Fraternidad Artística y Cultural La Diablada, donde los agasajaban en su sede social con una salteñada y posteriormente con la entrega de algunos pequeños presentes.

En los últimos años hemos sido testigos de algunas iniciativas en los disfraces de los niños y niñas en general, que se ajustan al contexto propio y a los acontecimientos políticos de nuestra sociedad, generando jocosidad y otras veces reflexión. Este año, llamo la atención el disfraz de un niño que reclamaba ante la Sociedad la “Inocencia Perdida”. Sin embargo, la línea ecológica, con el uso de material desechable en la elaboración de trajes se convierte en hermosos disfraces.

Recreacion del relato de los siete pecados por la Gran Tradicional Autentica Diablada Oruro en el Corso 2020

El Corso Infantil de Oruro, se constituye en la primera experiencia de promover la participación infantil en el país, debiendo reconocer al Círculo Cultural Ateniense por esta iniciativa que perdura y trasciende en el tiempo.

Luego de muchos años el recorrido cambió, iniciado en la calle Montesinos, muchos conjuntos del Carnaval participan de este hermoso desfile con pequeños estandartes y otros luciendo pequeños cargamentos, induciendo a los más pequeños a las tradiciones y costumbres. Este año, fuimos testigos de la recreación de los siete pecados capitales de la Gran Tradicional Autentica Diablada Oruro.

Sin apoyo de la instancia pública, la quijotesca acción del Círculo Cultural Ateniense se mantiene enhiesta como hito histórico que contribuyó al engrandecimiento de la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la dedicación hacia la niñez de Oruro.

 





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