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    ORURO, 21 DE OCTUBRE DE 2020

CAPUZ CULTURAL

El Carnaval y nuestros Ancestros


Maurice Cazorla Murillo
EL FULGOR.com
ORURO
23 de febrero de 2020

timer 4 min. 47 seg.




Danza de los indios

Transcurre el Carnaval, las melodías impregnan el ambiente con su contagioso ritmo, la gente transita buscando diversión y sumiéndose bajo los efectos de los siete pecados capitales que merodean las calles de la ciudad.

Sin embargo, el periodo no sólo es “Carnaval”, esa vieja tradición pagana heredada de los antiguos romanos e implementada en la religión católica para permitir la licencia de tres días antes del miércoles de ceniza, para ingresar a la Cuaresma en periodo de profunda reflexión y contrición.

Esta tradición traída de Europa, chocó con añejas costumbres que los originarios ya desarrollaban, particularmente vinculados al periodo de las lluvias y por supuesto en augurio a la buena cosecha.

El Carnaval para Oruro es parte de la fecha movible que responde al calendario litúrgico; sin embargo, para ese conjunto de tradiciones y costumbres que dieron el sustento para la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, va mucho más allá.

Para nuestra región, comienza después de la Fiesta de Todos los Santos, inmediatamente después con el Convite o el “Convidar” a la Patrona, en este caso la Virgen María de la Candelaria del Socavón para pedir por una buena cosecha en el inicio de este calendario. En la antigüedad el pasante armaba un altar en su domicilio con viejas planchas metálicas con la pintura de la Imagen de la Virgen; luego, con la aparición de la fotografía se sustituyeron con su imagen en papel fotográfico para que los devotos visiten la casa para dedicar sus oraciones entre noviembre, diciembre y enero.

Todavía podemos imaginarnos en el atrio de la Capilla del Socavón, algún artista local vendiendo “Imágenes” de la Virgen en un rudimentario puesto de venta, resaltando aquellas láminas metálicas de un tamaño mayor que debían ser colgadas en los domicilios de los devotos. Muchas de ellas aún se conservan y otras, lamentablemente han desaparecido.

Danzarines disfrazados de diablos

En ese periodo, se preparaban para la fiesta, se reunían los amigos y parientes para “bailar” en honor a la Patrona, y el 2 de febrero, el día de la Virgen de la Candelaria, se realizaba la “Entrada” de cargamentos como ofrenda y de gratitud por el honor de haber sido declarado “Pasante”.

Seguía un cortejo de amigos y parientes con disfraz de diablos u otras danzas traídas de los alrededores como los incas, chunchus, morenos, etc. Luego de la “Entrada”, se pasaba a la casa del Pasante para el ágape, la señora preparaba la comida y se acumulaba la bebida para el deguste de los asistentes, particularmente quienes habían enriquecido la Fiesta con la danza y el baile.

A su paso por las calles de la ciudad, era reconocible su caravana encabezada por el pasante y su ofrenda de platería, dirigiéndose hacia la vieja Capilla. La gente de la ciudad, la reconocía como “Danza de Indios”, sin identificar claramente su género, pues consideraban todos por igual.

Hace 28 años que las comunidades originarias del departamento de Oruro han realizado una “Entrada” en la ciudad. Frente a muchos disconformes, esta fiesta no tiene otro motivo más que reivindicar viejas tradiciones de aquellas comunidades. Rememoremos la llegada de grupos humanos desde Yarvicolla, Paria, Sora Sora, o el más destacado de San Pedro de Challacollo con sus danzas y rituales para ofrecer su convite a la Virgen María de la Candelaria. Ahora muchos despectivamente podrán llamar “Danza de Indios” como añejo tiempo a lo que posteriormente fueron las danzas que coronan el Sábado de Entrada.

Aquellas crónicas periodísticas conservadas en nuestros archivos y que datan de mediados del siglo XIX nos ayudan a entender que esta vieja “Entrada” se realizaba aprovechando la “Licencia”, pues era antecesor en un día a la Fiesta de los tres días de tolerancia del Carnaval. Se había trasladado la Fiesta del 2 de febrero al sábado antes del primer día de inicio del Carnaval.

El motivo: muchos feriados en el mismo mes, y mejor unir estas fiestas. Por ello que la “Entrada” es confundida normalmente como el “Carnaval”, cuando es una fiesta completamente diferente. Sin embargo, siempre predominada el aspecto religioso, por ello también encontramos en los alrededores de la ciudad en viejas Iglesias reproducciones de la Virgen de la Candelaria con los atributos que conocemos de la Imagen del Socavón. En otrora, las autoridades originarias dejaban sus bastones de mando al concluir su gestión como gratitud a la misión encomendada.

La ciudad de Oruro ha heredado todas aquellas tradiciones y se consolida como un espacio sagrado desde periodo pre hispánico. Se concentran todos sus habitantes y de los alrededores en torno a la Fiesta de Nuestra Patrona: la Virgen María de la Candelaria del Socavón. Todo ello, nos enriquece en nuestra cultura y además de integración.

 





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