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    ORURO, 29 DE MAYO DE 2020

Recuperando la Navidad de Antaño

Gabriela M. Ballester Oporto
EL FULGOR.com
ORURO
22 de diciembre de 2019

timer 7 min. 4 seg.


Pesebre fotografiado por el periódico Presencia del 21 de diciembre de 1980

Faltando días para la llegada de la Noche Buena y la Navidad, residentes orureños recuerdan las distintas tradiciones que envolvían esta mágica época vivida en distintos lugares del país.

En su cómodo sillón, Carmen Palacios y Héctor Oporto cuentan a EL FULGOR.com, la forma en la que celebraban la Navidad. Desde Sucre, la Ciudad Blanca, Carmen recuerda los viajes que hacía junto a sus hermanas para visitar a su familia materna que vivían en Padilla. Relata que en Noche Buena comenzaban a reunirse familias en algunas casas donde niños y niñas bailaban en parejas algunos villancicos para adorar al Niño Jesús quien estaba por nacer. Mientras se realizaba esto, se preparaban los buñuelos con dulce y el chocolate para invitar a todos los niños. “Bailábamos haciendo filas, una coreografía. Nos daban los buñuelos. Era más alegre, era como una fiesta para el Niño (Jesús). Es lo que más recuerdo ahí.” Por otro lado, Héctor comentó que para Navidad su familia iba a una propiedad que tenían en Florida, Potosí. Explicó que esas fechas si bien no bailaban, para celebrar, su madre hacía los buñuelos con chocolate mientras él iba a buscar algunas frutas en la huerta que tenían sus padres. Así también, comentó que estos buñuelos se compartían con los campesinos que vivían cerca para que ellos también puedan probar estos manjares en la fiesta de Navidad.

Con mucha alegría, relatan que ahora que son abuelos, ellos aún continúan con las tradiciones que tenían de pequeños. Carmen prepara buñuelos y chocolate para que toda su familia lo saboree,  en fechas cercanas a la Navidad, además de preparar la picana. Con algunos adornos de Navidad ya siendo preparados para ser armados, ellos explican que lo más sobresaliente en su hogar es el pesebre. Aún resaltan la importancia del nacimiento del niño Dios, a tal punto que se hacen pequeños bailes para realizar un intercambio de obsequios entre la gran familia que tienen ahora.

Carmen Palacios y Héctor Oporto sosteniendo fotos familiares mientras contaban su historia

En otro lugar de la ciudad, en una vivienda llena de una colección de artefactos antiguos, la señora Ammy Murillo de Cazorla cuenta como de pequeña en la ciudad de Oruro celebraba junto a sus papás. Mencionó que no celebraban la Noche Buena, sin embargo, el día antes de Navidad ella y sus hermanos dejaban sus zapatos a los pies del pesebre que se armaba en la casa. Al día siguiente, se encontraba un obsequio en los zapatos o cerca de ellos y sus padres les decían “el niño Jesús te dejó un regalo”. Para el desayuno, se preparaban los buñuelos acompañados con chocolate. Ella recuerda de una manera muy especial que después, toda la familia iba a la plaza a pasear con los regalos que habían recibido. En ese entonces, los niños iban a jugar con sus amigos mientras los padres hablaban. Actualmente ella ya es abuela, y resalta mucho las historias que compartía su padre con ella. Él le contaba muchas historias sobre esta fecha, como el origen de los villancicos o cómo él solía pasar la navidad pese a algunas dificultades que afectaban el sentido de esta fecha.

Así también, sentado cerca de su lugar de trabajo, René Medina recuerda las distintas navidades que había pasado. Orureño que viajó por prácticamente todo el país, relata que hay distintas tradiciones en cada uno de los departamentos. “En la ciudad de Oruro, las familias que tenían al niñito armaban un pesebre y los demás podíamos ir a visitar estas casas hasta la noche del 25 de diciembre. Los dueños de las casas preparaban chocolate con buñuelos y se daba a quienes cantaban los villancicos”. Además, explicó que, en los concursos de villancicos, los niños se disfrazaban de pastorcitos y siempre había un disfrazado que tenía barba, esto representaba a un adulto mayor que acompañaba a los niños. “Estos cánticos se acompañaban con instrumentos hechos a mano por los mismos pequeños a fin de conseguir algunos centavos o algún regalo” afirmó. Finalizó resaltando la importancia de recuperar estas tradiciones por parte de las autoridades, ya que le daban otro color a la fiesta.

Artículo de prensa de Presencia (1980) sobre los villancicos

Caminando por la biblioteca municipal e ingresando a la hemeroteca, los dos auxiliares del sector también relataron lo que vivieron en fechas de fin de año con sus familias. Guido Cuba, mencionó cómo lo especial de estas fechas eran las chocolatadas con buñuelos que se comparten con todos. Recordaba que siempre compartían en el Parque de la Unión con los niños del área rural. Él pidió que las tradiciones de compartir estos detalles no se pierdan, porque ayudan a traer este espíritu navideño a todos los corazones. Continuando con el relato de sus recuerdos, el armado de pesebres vivientes era algo muy característico en Oruro mientras los niños cantaban villancicos en la plaza principal. Con estas tradiciones, se mostraba que el sentido de la Navidad era unir a las familias para celebrar la llegada del Niño Dios.

Mario Flores sosteniendo un artículo sobre los juguetes y los niños de Presencia de 1980

En el escritorio contiguo, Mario Luis Mercado que antes, el nacimiento del Niño Jesús, tenía más sentimentalismo hacia los cánticos y sobre todo la reunión de la familia, al contrario de ahora donde el mercantilismo ha envuelto en el consumismo el objetivo central. Con nostalgia, habló sobre cómo los niños antes bailaban o realizaban algún tipo de venia al pesebre en los hogares para poder obtener un chocolate o alguna golosina. Al igual que muchas otras personas en la ciudad, contó su experiencia del elaborar los instrumentos musicales para ir a cantar villancicos con algunos amigos y finalizó que lo ideal para estas fechas sería volver a las antiguas tradiciones “recuperar sería muy hermoso. Estamos en ese tren de vida porque se han perdido valores (…) y recuperar es menester en esta época. Es un trabajo arduo, pero con un buen significado y para poder valorar mucho más (estas fechas)”.

Guido Cuba sosteniendo una edición navideña especial de Presencia del año 1980

La Navidad ha ido cambiando debido a distintas influencias, sin embargo, la lucha por mantener la esperanza y tener un respiro de paz aún están vigentes. Haciendo hincapié en las palabras de todas las personas que relataron su historia, sería muy beneficioso para la población recuperar las tradiciones familiares que se van perdiendo: volver a dar relevancia al pesebre, que es una tradición nacional; recuperar los ánimos de reunirse con la familia a tomar una chocolatada, o por qué no, llevar una chocolatada a las calles de la ciudad para compartir con todas las personas que llegan a la ciudad por estas fechas.

Artículo sobre la navidad de periódicos de 1980









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