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    ORURO, 29 DE OCTUBRE DE 2020

Sin Evo Morales ni Álvaro García

Suben a la carrera electoral cuatro candidatos para enfrentar a un fracturado MAS el 2020

Fernando Camacho, Carlos Mesa, Chi Yung Chang, Jorge Quiroga y Andrónico Rodríguez figuran en la lista candidatos para los nuevos comicios presidenciales que se realizarán en Bolivia en el 2020


Evelín López Tellería
EL FULGOR.com
LA PAZ
08 de diciembre de 2019

timer 8 min. 23 seg.





Aunque todavía falta fijar la fecha de los nuevos comicios electorales de 2020, ya hay cuatro frentes en carrera y cinco figuras del Movimiento Al Socialismo (MAS) que se perfilan como probables candidatos para participar en las primeras elecciones, después de 15 años, sin Evo Morales ni Álvaro García.

Tras la crisis política que se desató en Bolivia por las denuncias de fraude electoral, confirmadas por la auditoria de la  Organización de Estados Americanos (OEA), que derivaron en la renuncia de Evo Morales y su posterior asilo en México,  el Movimiento Al Socialismo (MAS), en congreso nacional intenta superar su profundo resquebrajamiento con la elección de sus  candidatos presidenciales y asambleístas -nacidos del consenso y la  unidad de su militancia- a fin de mantener la vigencia del instrumento político de los movimientos sociales con su voto duro de las zonas rurales y suburbanas del país.

Andrónico Rodríguez (30 años), muy allegado a Evo Morales, ha tomado en su mando la resistencia a la sucesión constitucional de Añez

Entre las principales figuras presidenciales del MAS destaca el líder cocalero Andrónico Rodríguez, de 30 años de edad, muy cercano a Evo Morales, que de acuerdo a la encuesta del diario paceño Página Siete, empata con un 16% de apoyo del electorado nacional junto a los dirigentes cívicos de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho (16%), y de Potosí, Marco Pumari, (16%) quienes liderizaron las protestas callejeras para pedir la renuncia del ahora expresidente Evo Morales.

También figuran como posibles candidatos el excanciller David Choquehuanca y el exministro de Economía Luis Arce, aunque en el interior del partido también se habla de la candidatura de una mujer, entre ellas la actual presidenta del Senado, Eva Copa, una dirigente universitaria alteña de 32 años de edad que se destacó por su capacidad para sostener al MAS en medio de la huida y persecución de sus  dirigentes y de consensuar, con el ahora partido gobernante, la Ley Transitoria de convocatoria a nuevas elecciones y una ley de garantías constitucionales, para los dirigentes de su partido, que todavía está en discusión en la Cámara de Diputados. También se vislumbra la senadora Adriana Salvatierra y la diputada Sonia Brito.

El binomio cívico presidencial se va bifurcando por discrepancias por el apoyo adelantado de partidos de derecha extrema

¿INTENCIONES DISFRAZADAS?

¡Ojo no soy candidato ni lo seré! Me da asco ver los intereses personales por encima de una nación!”, así escribió en su cuenta Twiter, el entonces presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho,  dos días antes de la renuncia de Evo Morales, pero 10 días después, al momento de promulgarse la nueva convocatoria a elecciones generales, confirmó su intención de participar en las contiendas electorales junto a su homólogo y compañero de lucha de  Potosí, Marco Pumari, aunque luego explicó “decir que no era candidato era necesario, porque permitía mayor apoyo a la causa, así de simple”, citado en La Tercera de Chile.

Con la premura y ambivalencia que caracterizan a Camacho, renunció a su cargo como líder cívico y firmó un “acuerdo de unidad” con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan Bol), Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y delegados del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) para impulsar un “frente único”, aunque luego el FRI ratificó su apoyo a la candidatura de Carlos Mesa.

En uno de los primeros pasos políticos, Camacho dio un plazo perentorio para que Pumari se sume al frente como candidato a la vicepresidencia, ya que, de lo contrario, invitaría a una mujer como su acompañante de formula. Por su parte  Pumari, anunció que no cederá a presiones ni chantajes y que su candidatura será definida por el ente cívico.

 “Camacho es un nuevo actor político con un futuro incierto. Algunos lo quieren ver como un outsider que puede revolucionar la política. En cierto sentido lo ha hecho con su participación desde el 20 de octubre, pero no creo que como candidato sea igual de exitoso. Camacho se posiciona como la derecha más conservadora”, dijo a La Tercera el analista político, Carlos Cordero.

Los principales contrincantes de Evo Morales empiezan a ceder terreno al nuevo liderazgo milenialls, principales protagonistas de las protestas callejeras.

MESA A LA DERIVA

El candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, que en las fallidas elecciones de 2019, obtuvo el segundo puesto con un 36% de apoyo del electorado y que debía ir a balotaje con Morales, confirmó desde España, su intención de participar nuevamente en los comicios de 2020, aunque una fracción del FRI se mantiene disconforme con su candidatura porque no los toma en cuenta y su aliado político de SOL.BO el alcalde paceño, Luis Revilla, anunció que mantiene su apoyo pero “evaluará” posibles alianzas con organizaciones y otros frentes, “antes que candidaturas”.

En su primera arremetida preelectoral, el dirigente cívico Marco Pumari afirmó que Carlos Mesa ya “cumplió” su ciclo político y que el voto que recibió fue más por el descontento con Morales, que por su programa u oferta de gobierno.

Casi en la misma línea el empresario Samuel Doria Media, que apoyó la candidatura de Mesa, considera que ahora la situación es diferente y que el expresidente deberá decidir si pasa a la historia como el político que más posibilidades tuvo de vencer al MAS o de arriesgarse y tratar de reeditar o superar el porcentaje que alcanzó en la última votación.

CHI SIN PARTIDO

Al surcoreano Chi Yung Chang, tampoco le va bien, pese a que obtuvo el tercer lugar en las elecciones del 20 de octubre, con un 9% de votos del electorado, ahora se quedó sin partido para participar en los comicios del 2020, por lo que abrió a la posibilidad de sumarse a otras siglas, a fin de continuar captando el voto cristiano.

El PDC que ya firmó una alianza con Fernando Camacho, acusó a Chi de haber mencionado un acercamiento al MAS, pese a que éste lo ha negado al advertir que tampoco apoyará a Camacho ni a Pumari.

RETORNO DE VIEJOS LÍDERES

La reaparición de la excandidata a la vicepresidencia, Tomasa Yarhui, de origen indígena, y su manifiesto interés de participar en las elecciones otra vez junto al expresidente Jorge Quiroga, ha reavidado esta posibilidad que sería oficializado la próxima semana. “Ni la dispersión ni la concentración del voto son convenientes”, dijo Yarhui.

Otras voces, como la del dirigente de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, que quedó fuera de los comicios de 2019, por discrepancias con sus aliados demócratas por la silla presidencial, anunció que su partido definirá en diciembre su rol en los próximos comicios.

Otra fuerza política que se pronunció de forma general a favor de “un gobierno de concertación nacional” son los Demócratas, que postularon a Oscar Ortiz, cuarto en las recientes elecciones. Este partido ha pedido a los frentes opositores al MAS a consensuar, esta vez la unidad para formar una amplia mayoría, toda vez que de momento se encuentra apoyando la gestión de su “compañera de tienda” Jeanine Añez, quien a su vez, ha descartado la posibilidad de presentar su candidatura, tal como lo había insinuado el destituido ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano.

Los denominados dinosaurios de la política boliviana podrían volver a presentar su candidatura presidencial

DIVERSIDAD GARANTIZA DEMOCRACIA

Para  el analista Andrés Gómez Vela, citado por INFOBAE, los bolivianos hemos aprendido la lección que es mejor, para la democracia, apostar por la diversidad que darle poder absoluto a un solo partido.

La diversidad nos obliga a dialogar, conversar, acordar. El peligro de dar dos tercios en el Congreso a un partido es el abuso de poder. Todavía hay un 25 a 30 por ciento de gente que se identifica con el MAS, a pesar de que no está Evo Morales. Por otro lado, tenemos a la derecha o al que no quiere el populismo, con un 20 a 25 por ciento, que puede apoyar a Camacho. También está Mesa, que es del centro, que en la anterior elección recibió el voto útil. Ahora no sabemos a quién iría el voto útil y puede ser que aparezca alguien nuevo que comience a subir. Como están las cosas es posible que haya segunda vuelta”, sostuvo Gómez.

 








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