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    ORURO, 20 DE NOVIEMBRE DE 2019

Celebramos

Todos Santos la fiesta de los seres sagrados, del Wiñay Marka

Todos Santos, en latín son los seres (hombres y mujeres) sagrados porque partieron de la tierra al mundo de los muertos, en la cosmovisión aymara nacer, vivir y volver a la tierra es el Wiñay Marka “venimos de un (pueblo eterno) y volveremos a ese Wiñay Marka por lo tanto, no existe la muerte sólo volvemos a nuestro pueblo”

Ruth Chuquimia Bustillos
EL FULGOR.com
LA PAZ
03 de noviembre de 2019

timer 5 min. 52 seg.


Una mesa tradicional en Bolivia

Todos Santos es una fiesta que se celebra en  México, Guatemala,  Ecuador, Perú, Colombia y todos los países por donde pasó la colonización española y la evangelización, por eso, Todos Santos,  adquirió el carácter de una fiesta pagano-religiosa, pues también se le canta a los difuntos el padre nuestro en aymara y en español, sobre todo los niños repiten en los cementerios  Nanakan Awkixa,  Alaxpahanktawa, sutimax yaupaychâpan… Termina el rezo y en agradecimiento recibe  t´atawawas –pan de harina de trigo con rostro de  niños y  niñas que representan a las almas, si tiene suerte se lleva una escalera, que invita  al  difunto a bajar del más allá a  la tierra o un caballo con una hermosa y colorida careta trabajada en estuco que invita al ser querido cabalgar por la tierra.

Así, es la tradición -sobre todo en los pueblos del occidente- se espera a los difuntos con fiesta, porque ese día vuelven para compartir con su familia y ellos, los esperan con lo que les gustaba y degustaban. En los cementerios mucha música, sobre todo erkes, cajas, pinquillos, tarkas, zampoñas, bombos - en las cabeceras de valle de La Paz-, kantus, sicuris, esa melodía que a uno lo vuelve tan liviana como el viento y le lleva hasta perderse en las montañas donde se asienta la espesa neblina, que va avanzando lenta, al ritmo que impone el viento y la música.  Hoy, en el mundo moderno de las ciudades les llevan mariachis o música en el celular de Kiss, Roberto Carlos o Julio Iglesias, etc-, pero, sigue siendo un  encuentro con sus seres queridos.

La fiesta milenaria  empieza  a las 12:00 del día primero de noviembre con el armado de la mesa no falta nada, es un  ritual con un vaso de agua bendita con una rama de  retama,  fruta como el infaltable plátano, fideos pintados, mucha t`antawawa con máscaras en estuco vistosamente pintados, largas cañas, un vaso de agua para saciar la sed del difunto,  mucha comida y no puede faltar un cigarrillo, todo tendido sobre una tela negra, en símbolo de respeto. En el fondo del armado de la mesa la foto del difunto o los difuntos que son homenajeados

Por ejemplo, Todos Santos, es un ritual tan hermoso y una tradición que define a las familias mexicanas. El culto a la muerte reúne a millones de mexicanos en esta celebración con el color y textura que se expresa en las flores, su vestimenta, la comida, etc, pero sobre todo en el cine.

El cine  norteamericano el de Hollywood  llevó la festividad de Todos Santos a la pantalla grande con el dinero de Pixar y Disney. Coco, se convirtió en la película más taquillera de la historia de México y el relato destaca la ofrenda (una t`antawawa) por la que a través de ella Salma pretende comunicarse con sus padres muertos.

Coco, la película mexicana

En México la cultura siempre fue llevada al cine, el Día de los Muertos inspiró siete películas, entre ellas Hasta los Huesos, un cortometraje de 2002 cuenta el viaje de una persona hacia el mundo de los muertos después de morir, La leyenda de Nahuala, la Momia Azteca o Macario; todas ellas le recuerdan a las generaciones de dónde viven y porque no pueden olvidar ni reemplazar sus tradiciones.

En Perú, la celebración de Todos Santos recorre desde Lima hasta el Cuzco porque es la celebración con  flores y con grandes concursos que tienen como punto de atención las   t`antawawas.

El fuerte arraigo a sus tradiciones -mezcladas con la religión Católica- ha hecho que en México y en América no tenga fuerza Halloween o el Día de las Brujas pese a la próximidad con Estados Unidos y su fuerza comercial, mientras que en Bolivia   muchos han optado por darles a sus hijos desde pequeños calabazas con dulces o sombreros de brujas, sin saber por qué ni de dónde viene, una fiesta que alude llama al miedo acompañado de sangre.

En todos los países Todos Santos, es el sincretismo terrenal  que concluye el  dos de noviembre  también al medio día, pero en el cementerio donde se vuelve a despedir al alma del difunto  quien  vuelven al mundo de los muertos, después de haber compartido  con los vivos la alegría de una buena mesa, un oración o  una  lágrima que expresa el dolor de su partida.

Aquí la tradicional caña de azúcar no falta, porque es el arco que guía la entrada del alma hasta el cementerio –para que no se pierda- además su partida tiene que ser dulce como su llegada, el color en lo fideos pintados expresan la alegría de haberlos recibido, los rezos es para que sigan en paz y la música para que se vayan bailando.

Milton Eyzaguirre comunicador y etnólogo die que la caña de azúcar, con la que también se adorna las ofrendas, sirve para facilitar el tránsito de las almas desde el más allá a la tierra y viceversa. El tocoro  (tallo de la cebolla)  en los cementerios es importante porque  es el agua que debe proveer a las almas para saciar la sed hasta su llegada al mundo de los  muertos,  muchas flores para la despedida y para que el difunto no se olvide de los vivos y finalmente una licorcito para brindar por tan lindo día y su corta visita.

El concurso de Tántawawas en Lima

 





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