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    ORURO, 11 DE DICIEMBRE DE 2019

Militza López, la pasión sin límites de una hincha de San José

El fútbol no sólo es para los hombres, las mujeres también asisten al estadio, apoyan a su equipo, sufren, gritan y festejan los goles. Para los hinchas de la Preferencia ella es una figura conocida y el pasado domingo recibió el reconocimiento del club.

Gabriela Guerrero Urquizo
EL FULGOR.com
ORURO
13 de octubre de 2019

timer 9 min. 23 seg.


Militza López con el equipo de sus amores

Cuando se habla de fútbol, se habla de una pasión, de un amor hacia una camiseta que identifica el corazón de las personas y esta es la historia de una mujer que se identificó con San José y tiene una pasión sin límites, sin caer en la exageración: hasta la muerte.

Militza López Ledesma nació en el centro minero de Huanuni, ahora tiene 70 años y vivió cada anécdota con el equipo de la V azul, fue dirigente, amiga de muchos jugadores que pasaron por el club, algunos de ellos vivieron en su casa y los cuidó como a sus hijos y fue considera la madre boliviana de Daniel Valencia.

Una aneurisma vascular, la dejó fuera de las tribunas por mucho tiempo, regresó del coma dos veces y sostiene: “El flaco me dijo todavía no te quiero por acá seguí haciendo tu infierno por allá” y aun brinda ese apoyo incondicional a San José.

Llegó a la ciudad de Oruro para cursar el tercero de primaria, estudio en la unidad educativa Santa Ana hasta cuarto de secundaria. “Mi padre trabajaba en Huanuni mi madre se sintió sola porque mi hermano se fue a un seminario, mi otro hermano se fue y ella quedó sola y pues estaba queriendo perder la cabeza y me dijo tienes que venirte y me fui ahí estuve hasta cuarto de secundaria en el colegio Ayacucho”.

En esa época se vino el golpe de estado de Rene Barrientos Ortuño en el año 1964, cuando ingreso el regimiento motorizado a Huanuni, ella tan sólo tenía 14 años de edad y lo recuerda con mucha nostalgia, porque se casó a sus 15 años con un oficial de Ejército, vivió en Viacha, Camiri ingresando hasta Carandaití viviendo por casi 7 años en el chaco boliviano.

Tuvo tres hermosas hijas una nació en Camiri durante la Guerrilla, otra nació en La Paz y la ultima en Huanuni “Mi esposo Luis Rebollo Vargas era bien stronguista, ha sido dirigente, algunas veces mi suegro me decía estamos yendo al estadio, -no me quiere llevar el Lucho- le decía y como tengo una boca salada les decía sino me llevan va a perder el tigre”.

Después de algunos años más tuvo que divorciarse. 

Pasó un tiempo y empezó a trabajar en la Empresa Minera Huanuni, no se volvió a casar, pero tuvo dos hijos. Fue transferida a Comibol, es ahí donde tuvo ese acercamiento por el equipo de San José. “Cuando llegaba de Huanuni iba a ver los partidos estaban Amílcar Ocampo, Nicolás Pidcova, Horacio Awat, El Nene, el Pollo Maldonado; éramos cinco gatos que íbamos a ver al club San José en el estadio gritando como locos, porque en esa época no se escogía presidentes, el que se hacía cargo era el gerente de la Empresa Minera San José por el año 1986”.

En ese tiempo se descontaba por planilla a cada uno de los trabajadores de la empresa para poder pagar a los jugadores del Santo los cuales también trabajaban en la empresa.

“Fui al estadio y no había espacio para un alfiler cuando presentaron al equipo los señores Arévalo quienes eran dueños de Finsa en los años 90, no había un solo partido que ese estadio no esté lleno, también la calidad de jugadores que hemos tenido el Tata Valencia, el Perico Rioja, el Chino Arias, William Troncoso, los hermanos Aramayo, el negrito Ruiz, Lucho Galarza, esa fue una euforia que hizo renacer a los orureños”.

El goleador Carlos Saucedo entrega el reconocimiento a la hincha

Finsa era aún financiadora donde toda la gente invertía un capital y podía recoger su dinero con el 100% de interés la cual ingreso en quiebra y es ahí que Don Tito Terceros se hizo cargo y llevó al equipo Santo a una clasificación a una Copa Libertadores de América.

“Éramos muy amigos de Transinter del señor Terceros, pues su hijo pretendía a mi hija, yo le decía por qué no se hacen cargo del Club San José, le dije hay tanto problema con lo de Finsa. Un día yo estuve en casa y recibo un telefonazo de Tito Junior diciéndome que mis deseos se han cumplido porque acaba de entregarnos el señor Arévalo la dirigencia a mi papa”.

En esa Copa Libertadores San José jugó con Sao Paulo y Criciuma, y don Mario Mercado Vaca Guzmán regaló las torres para las luminarias del Jesús Bermúdez y se estrenaron aquella noche en Oruro, con una lluvia, pero nadie se movía.

Otra experiencia que marcó su vida en esta pasión, fue aquella vez cuando se clasificó a la Copa Libertadores en Cochabamba, cuando todo Oruro se vacío, ella estaba trabajando en Comibol como secretaria de la gerencia. “Le dije Inge por favor no hay movilidades nos vamos a poner gasolina, y él nos dice bueno vayan, pues yo fui con mis dos hijos que siempre me acompañaban a todas partes, y allá hemos visto de rodillas creo el partido, porque San José jugaba frente a Oriente Petrolero un partido decisivo en campo neutral, era una franjita verde en el estadio ya que todos eran de la V azulada, donde gracias al penal de Juan Ernesto Lezcano nos dio la clasificación a esa Copa”.

Sus ojos se humedecían al recordar la emoción de ese compromiso, los festejos se trasladaron al Prado, y la alfombra humana que se formó desde la tranca hasta la plaza principal 10 de Febrero donde los jugadores llegaron en 6 horas hasta el centro de nuestra ciudad.

Durante su paso por la dirigencia de San José que fue corta, se logró las contrataciones de William Ramallo y Robert Arteaga quienes fueron emblemas el equipo de San José.

También se pasaron serios problemas económicos. “Me acuerdo que don Humberto Murillo un gran jugador de los Húngaros, que en paz descanse, era parte de la directiva, era como gerente técnico porque él conocía el futbol, sabia quien era buen jugador, quien no era buen jugador, ya que él era un excelente jugador y rompía las mallas cuando metía gol. Esa vez faltó dinero para el club, nosotros hemos tenido que empeñar nuestras acciones telefónicas, él un terreno y yo otro terreno, para que no salgamos de la liga”.

Participó en dos oportunidades en reuniones de la liga, orgullosa por ser la única mujer.

Nos cuenta con una emoción que irradia su rostro que después de esas anécdotas iba más a los entrenamientos, con un grupo de señoras llevaban canastas con naranjas; cada día era una merienda diferente para los jugadores y se quedaban hasta que concluya el entrenamiento, así creció más ese amor por el equipo.

“En mi casa vivieron cuatro jugadores Rocky Valverde, Marco Sensano, Jiménez y Robert Arteaga, esas veces los jugadores venían a mi casa y me decían queremos hacer una parrillada y así como les estoy entregando así me tienen que devolver les decía. Algunas veces se les ocurría hacer una guitarreada, les enseñe a tender la cama. Incluso cuando las mamás (de los jugadores) llegaban me decían qué es lo que ha hecho usted que le ha cambiado a mi hijo en mi casa no agarraba alfiler aquí ahora ya barre”.

Militza López es una hincha que no falta al sector de Preferencia

Daniel Valencia

Algo que la marco fue la relación de amistad que tuvo con Daniel “Tata” Valencia, histórico jugador de San José y mundialista con Argentina, ya que él le decía “la mama boliviana”. Estuvo presente en el matrimonio del jugador, representando a su madre cuando se casó con orureña Nora Murillo. La fotografía del matrimonio está en el living de la casa de Valencia en la Argentina.

Con los ojos llorosos nos cuenta que en estos últimos conflictos económicos del club bajó hasta el complejo para hablar con Didí Torrico y Carlos Saucedo. “Con el único que pude hablar fue con él capitán le dije Dios aprieta, peo no ahorca se va a salir de este mal momento y la gente va a apoyar, y él me dijo -si señora hay tanta gente que nos ha motivado de tal manera que en ninguna parte del mundo nos van a tratar como nos ha tratado aquí, el que no quiera poner su hombro que se vaya, pero los que quieren quedarse vamos a seguir batallando”.

Le apena bastante la terrible situación por la que atraviesa el club de sus amores, ver tantos conflictos económicos.

El mensaje que brinda a todos lo hinchas desde el fondo de su corazon “Es una distracción aparte de nuestro Carnaval, pedirle a cada uno de ellos con todo respeto, con toda humildad apoyen a los chicos, si queremos transparencia obremos como el partido frente al tigre, fiscalizar esa plata, todo para el sueldo de los jugadores que seria un buen desprendimiento de todos los hinchas”.

Esta historia sin duda alguna ablanda los corazones y sobre todo, es un claro ejemplo de ese amor incondicional que se tiene al club, con la esperanza de que se pueda salir de este mal momento, una luchadora, que regresó de la muerte para seguir apoyando al equipo de sus amores: San José.   

 





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