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    ORURO, 20 DE OCTUBRE DE 2020

Basquetbolista Celmar Jesus Alanes Coca: “El talento sin trabajo sólo es para pasatiempo”


Gabriela Guerrero Urquizu
EL FULGOR.com
ORURO
29 de septiembre de 2019

timer 9 min. 44 seg.




 

Celmar Jesus Alanes Coca es un joven se ha gando que lo comparen como uno de los mejores orureños que se destacan en el deporte de la pelota naranja. Nacido en Oruro, un 24 de diciembre de 1996, con tan sólo 22 años los ojos se le iluminan al hablar del basquetbol y con ilusión recuerda cada experiencia maravillosa y de alegría que le hizo vivir esta disciplina.

Los mejores momentos de su vida los vive entrenando, esta pasión pocos los entenderán porque “El talento sin trabajo sólo es para pasatiempo” una frase que lo identifica y sin duda alguna lo motiva para seguir luchando por sus sueños y metas que tiene para su futuro.

¿Qué hace Celmar Alanes Actualmente?

Actualmente preparando lo que es mi tesis de la carrera de Administración de Empresas de la Facultad de Ciencias Económicas Financieras y Administrativas, defiendo en diciembre. Ayudo a mis padres en algunas cosas y más que todo me estoy concentrando en el basquetbol preparándome físicamente para lo que va ser al año y una selección boliviana que se llevara adelante en noviembre, también practico volibol estoy en el equipo de Economía ese es el deporte que complementa a lo que hago en el básquet.

¿Cómo hallaste esa pasión por el básquet y en equipo empezaste a jugar?

Bueno es una historia graciosa, porque empecé jugando en su equipo de mi papá cuando no me gustaba el básquet, yo pensaba que era un deporte para niñas, mi papa estaba por hacerse sacar W.O. con su equipo, yo era enanito y me metió a jugar a mis 11 años fue ahí que me empezó a gustar, justo choque con un jugador que en esos tiempos y actualmente es muy reconocido Marcelo Melean, me gusto me gusto haber jugado con él, me defendí y me gustó mucho el deporte.

¿Cuál fue tu primer club en la Asociación Departamental de Basquetbol?   

Empecé a jugar oficialmente desde mis 12 años en el club Alemán, mi hermana me llevó a ese club, gracias a don Wilman Flores que acogió muy bien me ayudó mucho en mi formación, estuve en ese club hasta mis 18 años, casi 6 años ahí; después me fui a jugar a Club Atlético Nacional (CAN) que es el equipo que actualmente juego y estamos participando en la Liga Boliviana de Baloncesto.

 

¿Qué opinas del baloncesto a nivel nacional?

Actualmente va en ascenso lo que sería el profesionalismo porque los jugadores ven que esto no es sólo un deporte sino también puede llegar a ser un trabajo, no de tiempo completo pero si un trabajo de algunos meses, la gente se va preparando de mejor manera, lo que no sobresale mucho es el apoyo de las dirigencias de la Federación porque mi experiencia en la boliviana fue algo muy bonito pero a la vez no muy lindo por parte de la organización.

¿Qué tal la experiencia de jugar en un equipo que se encuentra en la Liga Boliviana de Baloncesto?

Es algo único, muy bonito, me quedo sin palabras al explicarlo porque es una sensación más que todo de constancia, para mí era lo máximo llegar a jugar en primera de honor y cuando lo hice mi segundo objetivo era jugar en la LIBO Básquet donde muchos jugadores reconocidos estaban y con la ayuda de Dios, de mi familia y del apoyo de todos lo logre, muy agradecido con toda la gente siempre ha estado apoyándonos, depositan la confianza en nosotros, siempre está en la mente el dar a respetar nuestra casa, lo que es Oruro mi tierra donde he nacido y que la quiero mucho.

¿Qué sensación tuviste cuando se perdió la final acá con Calero la gestión 2018 en la LIBO Básquet?

Bueno yo no me siento conforme con el partido que jugamos frente a Calero, y venia de una lesión una semana antes era un esguince de segundo grado, no me sentía completo, no me sentía al cien por ciento, pero no me importaba yo seguía dando todo, me di cuenta que los demás no estaban con esos ánimos, no me gusto la sensación de haber visto a las personas salir decepcionadas porque sabían que no dimos todo, no me sentí conforme y actualmente no me siento conforme. 

¿Qué pensaste en el partido frente a Nacional Potosí cuando se logró forzar al quinto cotejo de desempate?

Bueno, yo tengo una mala experiencia de haber jugado las semifinales con Pichincha y también la final con Calero donde teníamos muy buen equipo pero no sé qué nos pasaba que nos decaíamos y yo vi lo mismo en ese partido frente a Nacional estábamos muy abajo en el marcador y veía la cara de las personas, se veía su decepción por haber confiado en nosotros, no me sentí cómodo porque ya les fallamos una vez, simplemente no me importo el que me diga mi entrenador, mis compañeros, solo eran mis ganas de ganar por eso lo di todo en ese momento, se reflejaba la tristeza de las personas por ver el marcador, no era un partido difícil pero, fue por eso que decidí hacer lo que yo sabía jugar simplemente lo di todo, ese día estuve muy iluminado gracias a Dios y todo me entro y pudimos sacar el partido adelante.

 

¿Fuiste parte de convocatorias para ser parte de la selección nacional?

Fui parte como tres preselecciones Bolivia, gracias a Dios este año si se dio lo que era entrar a las listas de la selección, fue una experiencia bien bonita, estar codo a codo con jugadores de un nivel muy alto como ser Ronald Arce y Cristian Camargo jugadores muy buenos, es otro nivel tanto de preparación, de entrenamiento y de mentalidad, yo vi que nuestra preparación fue muy buena todos dieron el cien por ciento hicimos batalla.

¿Qué anécdotas me puedes contar de los años que juegas básquet?

La anécdota más grande seria el cuarto y quinto partido frente a Nacional Potosí, fueron partidos muy bonitos donde sentía el cariño de la gente, acabando el partido nos sentíamos decaídos pero la gente gritaba nuestros nombres, partidos donde estuvo mi familia apoyándome.

Otra anécdota son los partidos de básquet donde en el mismo equipo jugué con mi papá, con mi hermano, con mis tíos son cosas que pensaba nunca vivirlas, también jugar en contra de mi papá o de mi hermano son anécdotas que el deporte te deja y son únicas,

¿Algo peculiar que te pasó jugando básquet?

Lo más raro ha sido jugar con mi papá que era mi entrenador, fue en un campeonato de ex alumnos de mi colegio San Ignacio de Loyola justo toda mi familia eran ex alumnos, fue un compromiso muy muy bonito porque todos vinieron a ver ese partido, compromisos que nunca me olvidare y me gustaron muchísimo.

¿Cuántos títulos ganaste jugando el deporte de la pelota naranja?

Títulos no los tengo contado sinceramente, son muchos, yo pienso que el título que me falta ganar  sería el de la LIBOBASQUET que me deja con la espina ese sueño que tengo salir campeón, pero pienso que con trabajo lo voy a lograr en el equipo que este. Bueno el título más grande que tuve fue frente a Carl A-Z en primera de honor, fue uno de los más peleados ya que siempre fuimos rivales los jugadores que tiene son de talla muy alta; otro que me acuerdo fue el de los Trasandinos fue el primer año que Oruro llego a cuartos de final estuve en el mismo equipo con Jairo Sanjines y Wilson Tito, nos tocó jugar con el equipo campeón que era Salta no logramos sacar el título ni tercer lugar, pero fue la primera vez que Oruro llego a esa instancia.

 

¿Qué recuerdas de tus compañeros con los que jugaste?     

Bueno con el que más compartí seria con Jairo Sanjines desde muy pequeños fuimos a selecciones juntos, otro es Pedro Gutiérrez pero la mayoría piensa que somos rivales y no también es mi amigo, siempre desde pequeño fuimos complemento porque él tiene un juego muy distinto al mío pero que ayuda mucho a mi juego y el mío al suyo, somos compañeros es muy bonito crecer en selecciones sacar campeones a nuestro colegio, haber jugado en contra en selecciones y equipos de la LIBOBASQUET.    

¿Qué metas tienes en este deporte?

Bueno vi la realidad de nuestro básquet en Oruro me quedo con una frase que me gustó mucho del entrenador Yovani Vargas que me lo dijo personalmente “El talento sin trabajo solo es para pasatiempo” yo me puse a pensar que es muy cierto porque yo no me encontraba bien físicamente, sentía que con el talento lo era todo pero no ahí me di cuenta que el físico hace mucho en las selecciones bolivianas, en otros países es diferente la preparación y actualmente me estoy preparando  para eso me siento satisfecho a donde llegue, pero siento que no es el límite por lo menos dos años más pienso estar constantemente en este deporte y después a ver qué pasa.

Celmar Alanes un joven guerrero que tiene mucho futuro por delante por la valentía, la garra, el corazón que le pone al jugar cada compromiso dejándolo todo dentro el campo de juego, gracias a eso se ganó el cariño de la gente orureña que lo cataloga como uno de los mejores jugadores que tiene el departamento y el equipo de CAN, su padre fue el pilar fundamental para poder incursionar en esto del deporte de la pelota naranja y no se tiene duda que esto se repetirá de generación en generación.     

 









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