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    ORURO, 30 DE OCTUBRE DE 2020

EDITORIAL

Una herencia de plástico


REDACCIÓN
EL FULGOR.com

15 de septiembre de 2019

timer 3 min. 8 seg.





El plástico, ese material maleable, es decir, muy fácil de moldear, está presente en todas las actividades de la vida humana y en la práctica ha inundado el planeta.

Desde su descubrimiento en el año 1860, ha ido sustituyendo, poco a poco, todos los utensilios que utilizamos a diario como vasos, tenedores, cuchillos, platos, sillas, mesas y un largo etc.

Se usa en la industria automotriz, así como en las más variadas formas en todos los procesos de fabricación de los más variados rubros del mundo.

A estas alturas de la historia humana, los científicos afirman que la herencia que dejaremos a las generaciones del futuro, será una enorme huella de plástico, dispersa en todos los mares del mundo y en los más recónditos lugares de la Tierra.

Así como los arqueólogos descubren vestigios de la Edad de Piedra, cuyas herramientas perduran hasta nuestros días, la huella del plástico, es seguro que será visible en los próximos 1.000 o más años.

Los científicos afirman que el plástico demora tantos años en degradarse, que su desaparición total, es casi imposible. Una botella de plástico demora unos 500 años en descomponerse y si está enterrada, mucho más.

Se calcula que cada año se producen unas100 millones de toneladas de plásticos y un gran porcentaje acaba en los mares de todo el mundo constituyendo el 80 por ciento de la basura marina.

El resto se deposita en todos los rincones del planeta y a la larga tendrá efectos dañinos sobre nuestra salud y en el medio ambiente porque contiene elementos de petróleo.

Estudios científicos recientes han descubierto partículas de plástico en el estómago de los peces, así como en el lecho marino.

Esto indica que, probablemente, estamos ingiriendo plástico de manera indirecta, a través de nuestra alimentación, el daño que puede causar en el organismo humano, aún no ha sido estudiado en profundidad.

Las campañas efectuadas en varios países del mundo para evitar el uso de las bolsas plásticas, han tenido poco eco, especialmente en nuestra región, Chile, es uno de los países que prohibió a los súper mercados el uso de estas bolsas.

En nuestro medio, tímidas campañas para evitar su uso no tienen eco porque la gente prefiere la comodidad de la bolsa de plástico para efectuar sus compras en el mercado, o el pan diario de la tienda del barrio.

No existe conciencia sobre el mal que estamos provocando al planeta y las generaciones del futuro que recibirán como herencia un material que según su composición demora hasta 1.000 años en degradarse.

La pregunta es ¿qué hacer, para evitar el uso de un material que se ha convertido imprescindible en toda la actividad humana? ¿Cómo podemos evitar su uso?

Interrogantes muy difíciles de responder. Probablemente podemos ayudar a mitigar los efectos dañinos del “use y tire” primero asumiendo real conciencia del daño que provocamos a largo plazo y, evitando en lo posible la utilización de las populares bolsas de plástico, por el bien de nuestros hijos y del futuro de la humanidad.

 








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