• close
    ORURO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2019

La propuesta saludable de las “fruteritas” de la esquina

Son más de 20 caseritas que desde hace 3 años venden rodajas de frutas como sandía, piña y papaya a 2 bolivianos la tajada

Gabriela Saavedra Rivero
Especial para EL FULGOR.com
ORURO
18 de agosto de 2019

timer 4 min. 27 seg.


Reyna vende fruta más de 3 años en su carrito en la calle Bolívar y 6 de octubr

Cuando la calidez del Sol se empieza a sentir por la mañana, las caseritas de frutas salen a las esquinas de las calles con sus pequeños carritos a vender tajadas de piña, sandia y papaya, alimentos saludables que sólo cuestan 2 bolivianos la tajada. Es una propuesta saludable para cambiar nuestros hábitos alimenticios y sustituir la comida chatarra.

Las podemos encontrar en varias esquinas de la calle Bolívar y la 6 de octubre, alrededor de los mercados Campero y Bolívar. Se ubican en esquinas estratégicas que se convierte en su fuente laboral desde los últimos 3 años.

Su actividad es el sustento económico, pero también brindan una opción de consumo saludable a la población al alcance de todo bolsillo.

La caserita es el sustento de su familia

Las señoras ajetreadas atienden con amabilidad mientras se elige la rodaja o tajada que te quieras pedir para llevar o ir comiendo.

“No tenemos horario fijo, nos quedamos hasta que acabemos todas las frutas, intentamos no quedarnos con nada para mañana, a eso de las 10 a 10:30 cuando el Sol está calientito salimos a empezar el día, hasta acabar, a veces rápido se acaba, las personas salen de sus trabajos a mediodía y nos compran, a veces nadie también nos compra, hasta las 4, a veces hasta las 6:30 también nos quedamos para terminar, varias somos, casi 20 cholitas que salimos año redondo a vender”, menciona la caserita de la calle Velasco Galvarro, que prefiere que la llamen “cholita”.

Manos habilosas pelan muchas frutas cada día

FRUTAS

Piña, sandía y papaya es lo que generalmente estas caseritas tienen para ofrecer por la comodidad de su traslado, su conservación y número de porciones. Lavar, pelar, cortar, acomodar y embolsar sus productos son las acciones diarias. Ellas tienen la habilidad y facilidad para retirar la cáscara de la piña con sus manos y la ayuda de un cuchillo que impresiona.

La delicadeza y técnica al momento de pelar las papayas aprovechando al máximo cada milímetro de fruta que queda de la cáscara es inigualable, la forma de retirar la gruesa capa externa no comible de la sandía antes de embolsarla es precisa.

Entre 5 a 8 horas, las fruteras ambulantes se dedican a lucir sus productos apetitosos, humedecer sus rodajas amarillas de piñas, rebanar tajadas de sandía y papayas para siempre tener su bandeja llena y lista para el comprador. Unas 14 o 20 frutas son vendidas diariamente por caserita, 4 sandías, 5 o 6 papayas y de 8 a 10 piñas caben en sus carritos.

Un aperitivo refrescante, económico y sano

“De mi campo he venido a Oruro hace 3 años y del Tagarete compro por mayor la fruta y vengo al centro a vender, sandías y piñas más que todo traigo cuando voy, la papaya más cara es, a veces amarilla y seca llega también esta temporada y no te compran machucada así que lo más resistente y lo que sé que me va durar vendo”, cuenta la caserita que generalmente se ubica en la calle Bolívar a veces esquina 6 de octubre y a veces esquina Potosí, quién a mucha insistencia dijo llamarse Reyna.

Casada, con una niña y una mamá anciana que alimentar, la caserita sale a vender todos los días esperando regresar temprano a su cuartito para encontrarse con sus seres queridos.

Las caseritas fruteras ambulantes

“De todo me ha pasado, todo el día a veces también ya no sé qué hacer, tanto tiempo, hace frio, subo una calle, vuelvo a bajar, me siento, charlo con otras vendedoras, me soleo también, a veces me he cortado al pelar la piña, me han botado también de algunas esquinas, tengo que buscarme mi espacio a veces cada día, más cholitas también están vendiendo ahora, jugos, otras frutas, más competencia hay en las calles para todos los gustos”, cuenta la caserita.

Es sin duda un trabajo honrado y sacrificado, que además proporciona un valor para la sociedad en el consumo de alimentos naturales y sanos que pueden ser encontrados en la calle y son la base económica de más de 20 familias que forman parte del Sindicato 10 de Febrero.

Las caseritas ofrecen frutas para que cambiemos nuestros hábitos alimenticios para cuidar nuestra salud.

Las caseritas se encuentran en distintos puntos del departamento

 





ElFulgor.com © 2016-2019 Oruro, Bolivia