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    ORURO, 16 DE OCTUBRE DE 2019

San José de Chiquitos arde hace 7 días, 1.600 hectáreas de bosque seco desaparecieron

El nuevo incendio vuelve a poner a Bolivia como uno de los primeros diez países en el mundo en emisión de carbono por la quema de bosques. Se estima que sólo en San José de Chiquitos los incendios forestales de los años 1992 al 2012, 2013 y 2018 han quemado 314.200 hectáreas unos 3.142 km2 de bosque seco chiquitano.

Ruth Chuquimia Bustillos
EL FULGOR.com
SANTA CRUZ
11 de agosto de 2019

timer 5 min. 59 seg.


Los incendios forestales dejan enromes cicatrices en San José de Chiquitos.

San José de Chiquitos no es como el Tigre que una raya más no le afecta, en la tierra donde nació Santa Cruz, los incendios forestales han dejado enormes cicatrices en el bosque seco chiquitano, provocados por los incendios forestales que arrasan con enormes extensiones de árboles, que sin duda se originan en la ambición humana de tener más espacio para vivir y expandir la producción agrícola industrial.

Desde hace siete días otro incendio forestal implacable azota a San José de Chiquitos y las inmensas llamas ya consumieron otras  1.600 hectáreas  (16 km2) del bosque seco chiquitano, con lo que se estima que San José de Chiquitos perdió en los últimos 16 años 3.142 km2 (314.200 hectáreas)  de bosques de una extensión total de  22.635 km2  en  que se asienta el municipio.

El viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera, informó que uno de los lugares con más afectaciones por el fuego es el Área Protegida Laguna Concepción, ubicada en los municipios de Pailón y San José de Chiquitos. El fuego, según las pesquisas, comenzó el 1ro. de agosto y un helicóptero de Defensa Civil apoya para regar agua y bajar un poco la temperatura para que continúen en tierra trabajando unas 300 personas entre voluntarios, efectivos militares y la población civil.

El incendio del primero de agosto de 2019, se produjo, pese a que el 7 de julio de 2019 la Coordinadora de Proyecto de Incendios Forestales de la Gobernación de Santa Cruz declaró alerta naranja porque el 46% del departamento oriental se encontraba en peligro por lo “chaqueos” y los fuertes vientos, entre los territorios más expuestos estaba  San José de Chiquitos, Buena Vista y Concepción y las Lomas de Arena.

Una vista aérea de San José, con su iglesia única en su género por estar construida de piedra. Ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

UNA HISTORIA DE INCENDIOS

El 22 de marzo de 2012 un estudio denominado “Prevención, control y uso del fuego en la Chiquitanía” elaborado por Alfredo Rodríguez Peña, la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) y el Instituto Boliviano de la Montaña (BMI) con el apoyo financiero del “Fondo Clima” del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Embajada Alemana estableció una relación entre el cambio climático y los incendios en la Chiquitanía.  El trabajo estableció que “en los últimos diez años -2002-2012, los incendios forestales afectaron 259.583 hectáreas (2.595,83 K2) en el municipio de San José de Chiquitos.

Los incendios en San José de Chiquitos dejaron  en la geografía de la zona una enorme mancha de tierras quemadas, que ha afectado incluso a las áreas protegidas de Laguna Concepción, Santa Cruz la Vieja y el Valle de Tucavaca del vecino municipio de Roboré.

El estudio explicó que los incendios forestales tienen un objetivo seguir ampliando la mancha urbana, modificar en gran medida el carácter de la agricultura de subsistencia practicada tradicionalmente, en áreas pequeñas, por los pueblos indígenas de Bolivia, hacia una agricultura comercial no mecanizada de mayores superficies.

La práctica de roza, tumba y quema que ha funcionado por siglos sin mayores impactos en el ecosistema, ahora se vuelve dañina: “aplicada en grandes extensiones, y en el largo plazo, es responsable de la deforestación y el empobrecimiento de los suelos”, declaró el ingeniero forestal Carlos Pinto, al señalar que a esto se suma el cambio climático que afecta más a los bosques secos chiquitanos que ahora también son sometidos a intensas olas de calor incluso en el invierno.

En San José todos recuerdan que el incendio del año 2003 que afectó el bosque alto maderable se "comió" más de   300 millones de dólares porque se quemaron especies de árboles muy finas y caras que habían estado más de 50 años ahí, además el desastre provocó el sufrimiento de los animales que habitan en este ecosistema y se dañó la capacidad que tiene el bosque para retener agua, un factor vital para la zona.

Un esfuerzo conjunto de todos los habitantes para combatir y apagar el fuego.

Pese, estos recuerdos y las pérdidas, los incendios no han parado, en agosto del año 2013 San José de Chiquitos se declaró como  zona de desastre cuando ardieron y se perdieron 15.000 hectáreas de bosque que tardaron ocho días en combatirse por aire, fuego y tierra con poco éxito. Este incendió –lamentablemente- sitúo a Bolivia como uno de los primeros diez países en el mundo en emisión de carbono por la quema de bosques.

Este incendio estuvo a punto de llegar hasta el gasoducto, que transporta gas a Brasil y hasta una termoeléctrica, que provee de energía eléctrica a San José y a Roboré.

En septiembre de 2018 un incendio forestal en el Parque Nacional Histórico y Arqueológico Santa Cruz la Vieja de San José de Chiquitos después de arder una semana arrasó con otras 3.500 hectáreas (35 km2) de vegetación de la serranía.

San José de Chiquitos es un pequeño pueblo asentado en 22.635 kilómetros cuadrados (2.263.500 hectáreas) cuyos habitantes no sobrepasan los 16.000. Está ubicado en el departamento de Santa Cruz y desde la capital oriental esta distante a 227 kilómetros y se llega por carretera asfaltada o tren.  Fue fundado en 1697 por los padres Jesuitas por lo tanto guarda una profunda historia que le valió en 1990 por parte de la UNESCO el título de Patrimonio de la Cultural de la Humanidad, pero, hoy debe sumar a su historia un desagradable sometimiento año tras año a permanente incendios forestales que amenazan con convertirla en un desierto seco y pelado.

 





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