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    ORURO, 15 DE NOVIEMBRE DE 2019

Las opciones: Ilo, la Hidrovía Paraguay-Paraná y la cuenca del Río de La Plata

Bolivia continúa la lucha por recuperar su soberanía marítima

Han pasado 140 años de enclaustramiento, pero la lucha por tener soberanía marítima continua, en una larga pelea registrada en nuestra historia, porque el objetivo es recuperar al departamento arrebatado del Litoral, que le permitirá seguir diversificando su economía, producir más de todo, exportar más e importar menos y, dar estabilidad a sus inversiones.

Ruth Chuquimia Bustillos
EL FULGOR.com
LA PAZ
07 de agosto de 2019

timer 8 min. 24 seg.


Una vista del Puerto de Ilo, donde Bolivia tiene un pedacito de libertad

Bolivia cumple 194 años de vida, de los cuales 140 años vivió sin mar porque fue arrebatado por Chile en 1879, después de una infausta invasión y de varios fracasados intentos porque acepte negociar una salida con soberanía al Océano Pacífico. 

A lo largo de esto 140 años, el enclaustramiento marítimo al que fue sometido Bolivia por Chile, según el economista norteamericano Jeffrey Sachs, representa para el país una pérdida decenal de 4.000 millones de dólares, vale decir $us400 millones anuales, mientras que para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, Bolivia pierde anualmente hasta $us1.000 millones por falta de un puerto marítimo propio. El monto que deja de percibir Bolivia el valor de la exportación anual de gas a Brasil que factura $u520 millones anuales, y es el segundo más grande ingreso que tiene después la venta de gas a la argentina.

Según un estudio de las Naciones Unidas presentado en Viena en el año 2014, los países sin acceso al mar pierden un 20 por ciento de su potencial económico, y esta situación representa un obstáculo para su desarrollo. La situación de Bolivia es la que enfrenta la República Oriental del Uruguay, Malí, República Centroafricana, Burundi, Chad Austria. El país más grande sin mar, Kazajistán y el más pequeño el Vaticano.

A Chile la invasión del Litoral le significó la anexión a su territorio de 120 mil kilómetros cuadrados que formaban parte del Litoral Boliviano.

Bolivia, nació a la vida independiente en 1825 en el corazón de Sud América con litoral pues Atacama, cuyos territorios incluían a Caracoles, Cobija y Mejillones, (1825 a 1879), eran parte del departamento de Potosí. El 24 de octubre de 1871, el presidente Agustín Morales estableció la creación del departamento del Litoral Boliviano integrado por los distritos: Litoral de Cobija como capital, Litoral de Mejillones, Mineral de Caracoles y Atacama. En 1875, la capital fue trasladada a Antofagasta y el 23 de febrero de 1878, se creó la provincia Loa  con capital Tocopilla y es en estas circunstancias que se produce la sucesiva invasión de litoral por parte de Chile.

Como dice Roberto Querejazu en el libro: Guano, salitre y sangre, “para Bolivia Atacama era un desierto estéril e improductivo por eso nunca hizo una ocupación territorial plena, mientras que para Chile era una territorio que ya había sido valuado por su riqueza de guano, salitre y minerales de cobre, bórax  y plata”.

El mapa de Bolivia con el departamento del Litoral

Chile nació a la vida independiente en 1818, bajo el gobierno de Bernardo O´Higgins e inició un proceso reformas que concluyó con la aprobación de una nueva Constitución que abolía la esclavitud y una orientación geopolítica clara, pues debía expandirse territorialmente si quería sobrevivir, pues su mayor riqueza sólo se cimentaba en el comercio que generaba el Puerto de Valparaíso y las minas de cobre. Sólo en 1826, Chile vivió un auge económico debido al descubrimiento de mineral de plata en el archipiélago de Chiloé.

Entre 1850-1870, Chile enfrentó la mayor recesión económica de su historia y la mayor inflación, y la Monea afinca sus intereses en el litoral boliviano. Chile entre 1840 y 1860 fue el primer productor de cobre en el mundo y tenía su mayor mercado en Inglaterra, en 1860 sus yacimientos se agotaron y en 1871 los precios del cobre no cubrían ni el valor de producción.

Cuando Chile anexó los territorios del Litoral boliviano el salitre era el mejor fertilizante que requería el mundo, incluso era mejor que el guano. El salitre como fertilizante tenía más hidrógeno y urea, un compuesto que hoy produce Bolivia con una inversión de más de $us300 millones de dólares en la Planta Industrial de Urea, de Bulo Bulo, en las tierras del Chapare.

Para tener una idea, un año después que el invasor se apropió de los  territorios de Bolivia, Chile apareció en los registros estadísticos como el primer productor mundial de salitre. Según el Instituto de Estadística de Chile el salitre impactó en su economía positivamente pues empezó a crecer al 6% generó 30.000 empleos por la gran demanda de fuerza laboral que implicaba la explotación de guano y salitre. Los cinco primeros años el salitre represento para Chile el 40% de sus exportaciones. En 1885 Chile exportó cerca de 6,3 millones y estas pasaron a $us70 millones de dólares en  1928.

En este contexto, Bolivia 140 años de su vida ha dedicado a recuperar al hijo secuestrado El Litoral Boliviano, con pocos resultados, el último fracaso se dio el 1ro. de octubre de 2018 en la Corte Internacional de Justicia de la Haya que negó a Bolivia su demanda de para que Chile se siente a negociar con Bolivia una salida soberana al mar.

Pero, alternativamente al fallo de la CIJ que impide que Bolivia recupere a su hijo secuestrado, el país ha estado trabajando en salidas alternativas que le permitan recuperar su independencia marítima y manear con soberanía y libertad sus exportaciones e importaciones.

Entre estas, está el impulso que ha dado a la empresa privada para el desarrollo de tres puertos en la Laguna Cáceres en el municipio de Puerto Quijarro, lo mismos que tiene soberanía de navegación sobre el Canal Tamengo que forma parte de la Hidrovía Paraguay Paraná, que comparte con Paraguay y Argentina y cuyo desemboque está en Puerto Palmira que se une con el océano Atlántico.

Por el canal Tamengo, en la Hidrovía Paraguay-Paraná hoy sale la carga boliviana al Océano Atlántico

En las aguas de curso internacional que conforman la Hidrovía Paraguay-Paraná operan tres empresas privadas -con capitales bolivianos y brasileños- que compraron tierras y construyeron sus propios puertos y que hoy les sirve para exportar e importar mercadería sin ninguna restricción. Estos puertos son Aguirre, Gravetal y Jennifer, quienes,   recibieron de manos del presidente Evo Morales  los títulos de puertos internacionales el año 2018. A estos puertos se espera se sume la operación de Puerto Busch, perteneciente al municipio de Puerto Suárez, por donde se tiene previsto saldrá la carga de hierro del Mutún.

Actualmente por estos puertos se importa granos como trigo, maíz, y harina de trigo y Bolivia exporta urea, gasolina, soya, aceite y etc.

Bolivia espera una plena habilitación de estos puertos privados de la Hidrovía Paraguay-Paraná, para que puedan mover 5 millones de toneladas de carga anual que corresponde a la producción del oriente boliviano, lo que permitiría disminuir el tiempo de exportación, cuidar las carretas y sobre todo evitar que 5 millones de toneladas de los 10 millones de toneladas anuales que se exporta por los puertos de Chile, salgan al Océano Atlántico con soberanía nacional.

El expresidente del Uruguay, José Pepe Mujica, dijo que otra alternativa es habilitar el tratado del Río de la Plata que le da a Bolivia enormes facilidades portuarias para la navegación. La Hidrovía Paraguay Paraná desemboca en El Río de la Plata y su aprovechamiento por parte de Bolivia en el marco del Tratado del Río de la Plata le dará enormes ventajas para importar y exportar vía Océano Atlántico.

A pesar que el costo de operación es alto, Bolivia, también ha retomado su apuesta por el puerto peruano de Ilo. El gerente ejecutivo de la estatal Administración de Servicios Portuarios de Bolivia, David Sánchez, anunció que allá se consolidó la instalación de la dirección de importación y exportación de carga y se espera que este año el puerto de Perú mueva un millón de toneladas, las mismas que serán desviadas de las que van a puertos de Iquique.   

Han pasado 140 años de enclaustramiento, pero la lucha por tener soberanía marítima continúa, en una larga pelea registrada en nuestra historia, porque su objetivo es recuperar al departamento arrebatado del Litoral, que le permitirá seguir diversificando su economía, producir más de todo, exportar más e importar menos y, dar estabilidad a sus inversiones.

 





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