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    ORURO, 23 DE AGOSTO DE 2019

Visibilizando la diversidad

Whapuris “Galán” seductores personajes del Carnaval de Oruro

ORURO | Mónica V. Aramayo Quinteros | EL FULGOR.com | 09 de junio de 2019

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El whapuri, es el jefe de los hilanderos de la kullawada

Transcurría el año 2001, cuando el Carnaval de Oruro recibió la declaración como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad  y fue precisamente ese año la coincidente aparición de los Whapuri Galán como parte de la Kullawuada Oruro y desde entonces sedujeron al público que año tras año se agolpa en las calles para apreciar la peregrinación en devoción a la Virgen del Socavón.

Alen Justiniano, David Aruquipa Pérez, Arturo Noriega y Carlos Parra, todos miembros de La Familia Galán, ese año, por primera vez lucían sus trajes y hacían demostración de su coqueta danza al ritmo de la kullawuada. Este desafío de innovación estética  quedaría marcado en la historia de la Kullawuada Oruro.

David Aruquipa, afirma que cuando la magia del carnaval los envuelve, ellos no sólo están peregrinando, sino que se sienten flotando en el aire por la energía que les transmite el público y a eso en su conjunto considera todo el milagro que promueve virgen entronizada en .el Santuario del Socavón.

Cada detalle de su vestimenta está inspirado en una investigación

TRAJES

A manera de describir su indumentaria, dijo que cada detalle es producto de una investigación. Recordó que el bloque Chukutas de la Kullawuada Oruro invitó a la familia Galán a ser parte del conjunto, ocasión en la que Carlos Parra, a pesar que el whapuri es sólo un personaje, sugirió la participación de más de uno, eran cuatro.

“Nos fuimos a medir los trajes y eran muy pesados, no podíamos ni movernos. El traje original del whapuri es tan pesado como del mismo moreno. Entonces Carlos dijo, tenemos que hacernos algo más leve, más bonito y como hacía referencia a una chaqueta, entonces tomamos ejemplo de Juan Gabriel en su concierto en el Palacio de Bellas Artes con un bolero de torero negro con piedras color perla y dijimos ese debe ser  nuestro traje”, explicó.

Así mandaron a confeccionar el primer traje, aún sin aumentar muchos detalles, pero ellos bordaron todo a mano durante casi tres semanas y una vez presentes en el Carnaval, tenían  temor de ser echados del conjunto y quizá hasta conocer el rechazo del público, pero luego de causar sorpresa, motivaron admiración y se ganaron el cariño manifestado en aplausos y constantes solicitudes de fotos.

Son bastante requeridos para posar en las fotografías

“Cada quién bordó con sus propias manos cada perla y elementos que el traje llevaría, con las agujas ensartadas cosíamos y bordamos con lentejuelas y canutillos lo que sería el primer traje que quedaría marcado en la historia de este grupo. La inexperiencia provocaría sangrados en los dedos, al pincharnos con las agujas, como quién dice, hay que sufrir para gozar bailando”, rememoró.

Según Aruquipa, cada elemento de sus trajes,  tiene una razón histórica. En el transcurso de esta investigación vieron fotografías en las que los hombres de la kullawada usaban mantas como parte de su indumentaria. “Nos dijeron que la kullawada es k’encha y cuando se baila en pareja se separaran, entonces el embrujo es que se debe usar una prenda de la pareja amarrada a la cintura. Ya al año siguiente incluimos la manta en los diseños de nuestros trajes”. Afirma.

La familia Galán, luce trajes en cuyo diseño está el gusto muy particular de cada uno de ellos

David colecciona 19 trajes de whapuri en su armario y cada uno tiene su historia propia. “Es como tener un museo en casa. Cada traje me recuerda a cada Carnaval, cada Carnaval es mágico, siempre en devoción a la Virgencita del Socavón”.

El whapuri, como jefe de los hilanderos de la kullawada, se distingue de la tropa de la danza por llevar tradicionalmente una careta de yeso con tres rostros, que tiene rasgos que revelan el mestizaje del baile: nariz excesivamente larga, chapas rojas, ojos grandes y un traje por demás excesivo en adornos, chaquetilla bordada con piedras e hilos dorados y plateados, sombrero alto, una rueca grandiosa, pantalón y sandalias que le dan una apariencia elegante y erguida.

Los whapuris Galán tienen una ritualidad de invocar a sus trajes, las vestimentas son ch’alladas el viernes previo a la Peregrinación, pues el traje se apodera de cada galán y ayuda a que no sientan cansancio. 

Engalanados, maquillados y montados en botas de plataforma entran fácilmente en el juego de algunos espectadores que se lanzan de la grada a sacarse fotos con ellos. Otros menos atrevidos les retratan en la distancia y los novatos de la fiesta miran con curiosidad.

Se constituyeron en una novedad y luego ya en personajes propios de la kullawada

DIVERSIDAD

Con su participación, el año 2001, además de mostrar otra innovación folklórica, se logró una mayor visibilización de la diversidad sexual.

“Hasta ese momento, incluso desconocíamos la presencia de las chinas morenas en la década de los 60 y 70”, recordó y afirmó que el 2008, una señora se les acercó y les dijo que les recordaba a la famosa Ofelia (Carlos Espinoza), que había  dado origen a las figuras en las morenadas de Oruro.  Conocida esa versión ellos se emprendieron la búsqueda de Ofelia  hasta encontrarla y recuperar su testimonio dentro la historia de la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

En un principio su participación era cuestionada con el argumento de una posible tergiversación, pero la dinámica cultural reconoció su aporte a esta manifestación.  “Amo Oruro, amo el Carnaval… alguna vez me preguntaron hasta cuándo iba a bailar… respondí diciendo que hasta mi rueca sea bastón. Gracias al amor de la gente”, manifestó David Aruquipa.

Actualmente los waphuri Galán David Aruquipa Pérez, Carlos Caero y Roberto Sardon, forman parte del bloque Candelaria y  en su indumentaria lucen un sombrero adornado con 4 rostros orientando hacia los puntos cardinales.

David Aruquipa también personificó a la China Morena

Ellos lucen un sombrero adornado con cuatro rostros identificando los cuatro puntos cardinales

HOMOFOBIA Y TRANSFOBIA

“No somos simplemente bailarines, somos la voz reivindicativa de los derechos humanos, somos los whapuris Galán, donde hacemos de la danza un discurso de reivindicación y lucha por la igualdad, coreando que son la presencia visible del Colectivo TLGB (trans, lesbianas, gays y bisexuales) de Bolivia” describe el danzarín que pertenece a  la familia Galán nacida en 1997, inspirada por Diana Sofía Galán (cuyo nombre real es Marco Salguero Vilte), quien enseñó el arte del transformismo a sus amigos cercanos de diversa orientación sexual.

“Hemos sabido utilizar el transformismo como una herramienta de lucha política; hacemos de nuestro cuerpo un escenario de transgresión, somos una representación estética, que desde hace más de una década viene abriendo nuevos espacios de diálogo”, comenta David, quien además es licenciado en Administración de Empresas, master en Estudios de Género, y tienes estudios superiores en preparación y evaluación de proyectos. Desde hace 20 años dedicado al activismo por los derechos sociales y culturales.

Bailarín folklórico, que inició su pasión por la danza a sus 14 años, participando de distintos espacios culturales, a sus 16 años ingresó a la danza profesional, siendo bailarín de los ballets : Bolivia Andina, Chelita Urquidi, Ballet Murillo, entre algunos.

David bailará como whapuri hasta que su rueca se convierta en bastón

Ha profundizado estudios sobre la fiesta popular, y visibilizó creaciones y aportes de la diversidad sexual en fiestas populares, siendo uno de los libros más comentados en años recientes, La China Morena: Memoria histórica travestí, que ha permitido desarrollar distintos artículos, e impulsado nuevas áreas de investigación.

También fue director general de Patrimonio Cultural del Ministerio de Culturas (2006-2009), delegado ante entes internacionales, como la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI)  Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Mercado Común del Sur (Mercosur) y otros espacios vinculados al patrimonio cultural.

Fue uno de los impulsores y gestor de la candidatura del Pujllay y Ayarichi: Música y danza de la cultura Yampara, incluida desde el 2014 en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, ante la Unesco, además de apoyar en la candidatura de los recorridos rituales de la Alasita en la ciudad de La Paz.

Junto a Carlos Espinoza que en la década de los 60-70 personificó a Ofelia como figura de la Morenada Central


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